domingo, enero 28, 2007

DE FEMINISTAS Y SUGAR DADDY’S


Por Candela Guevara


Vaya, ¡cómo está el mundo! El femenino sobre todo. Y es que sinceramente, no hay quien nos entienda, a las mujeres, claro. Tengo una amiga... que siempre ha militado como feminista y últimamente me tiene preocupada: se confiesa cansada, así en general, cansada de la vida, de la lucha de cada día, de demostrar cada segundo ante los demás y sobre todo ante sí misma que “las mujeres podemos”, pero me decía ella con cara compungida: “y qué pasa si no podemos más, ¿qué pasa si nos cansamos de poder con todo?”. No pude responderle en ese momento, más que nada porque yo hacía ya un tiempo que me sentía igual: abrumada, cuanto menos, por el hecho de ser mujer en una época donde no se hace nada más que reivindicar el derecho a la igualdad. ¿Contradictorio? Sí, desde luego. Pero no deja por ello de ser cierto.

Las mujeres hemos conseguido mucho en estos últimos años y todavía nos queda un largo camino que recorrer, tanto personal como colectivamente; y una, hay veces, que ya se cansa de llevar para este camino la maleta tan cargada, los zapatos inapropiados y, sobre todo, de no verle fin al jodio caminito. Y me pregunto yo, ¿es tan malo desear que aparezca un hombretón que la retire a una pero bien retirada? Y nada de medias tintas: un retiro en toda regla. ¿Es este pensamiento inmoral o incompatible con el hecho de defender los derechos de mi propio sexo? ¿Está mal desear dejarse cuidar? ¿Mimar? ¿Consentir? ¿Está mal sentirse cansada de luchar? ¿Es malo querer cambiar el modelito de Superwoman por uno de Prada? Si yo voy a ser la misma, pero mejor, vamos, mucho mejor...

Y lo peor, no son estos pensamientos que invaden mi cabeza cada tarde cuando llego a casa, cada mañana cuando suena el despertador y no atino a pagarlo, y cada fin de mes... Lo peor es que se ha convertido en uno de mis “mantras”, que yo ya cuando voy a yoga no digo ‘OMMM’ me repito a mi misma: ‘Sugar Daddy aparece, por favooooor’. Mi abuela que era muy refranera decía, “cuidado niña con lo que deseas porque se puede hacer realidad”. ¡Dios te oiga abuela! Y que me perdonen el resto de mujeres que nunca se hayan sentido así, las feministas, las infatigables luchadoras y la Madre Teresa de Calcuta. Puede que esto sea como una epidemia moderna del siglo XXI o enajenación hormonal transitoria, no lo sé, pero tal vez, mi amiga y yo no seamos las únicas en tener tan “inconfesable” deseo. Y si fuera así, por qué negarlo.

Harta de ser autosuficiente y de mi propio cansancio, me he abanderado como la “futura consentida” de un ‘SUGAR DADDY’, así en mayúsculas. Quiero sentir la placidez espiritual que otorga el dinero [más bien el gasto totalmente superfluo], y además que no sea mio, no sé le confiere hasta algo obsceno que no deja de inquietarme... Dónde estarán esos hombres rumbosos, que están dispuestos a complacerte a golpe de talón. Y no hablo de esos que te llevan de compras y dicen hinchándoseles el buche como a palomos: “nena, cómprate lo que quieras que te lo regalo yo” [acompañando la frase, palmadita en el culito, claro, si no, no es lo mismo]. Pero bueno, ¿cómo se atreven? ¡Si resulta que estas en Zara y son las rebajas!!! Esos si que ofenden al género femenino. Yo hablo de los otros, del que le regaló los diamantes a Marilyn, del que te lleva a cenar a París en su jet privado, a la Ópera en Milan, a tomar el sol en su yate... y encima son tan sumamente ideales que terminan su frase diciendo: “bueno... si quieres”. Pero, ¡cómo no voy a querer! Si estoy como loca por ser una ‘Sugar Babe’.

Habrá alguien que piense que todo esto es hasta ofensivo, ¿lo sería menos si el Sugar Daddy fuese mujer? Dejémonos de hipocresías. Lo hemos pensado todas al menos una vez al mes, cada vez que... e hinchada, dolorida y hasta arriba de calmantes ha sonado el despertador y te das cuenta que tan sólo es martes, que hace frío [y más que va a hacer], que es fin de mes, y que todavía te queda: miércoles, jueves y viernes, y ¡Alá guapa, otra vez a empezar!

Cuando acaban estos momentos de posesión pseudo demoniaca, petarda y superficial dignos del más grande de los exorcismos, me miro en el mismo espejo que Joan Collins en Dinastía y no sé si me gusta lo que veo y me pregunto: realmente, nena, ¿es eso lo que quieres? Después de todo lo que nos ha costado llegar hasta donde estamos, de lo orgullosa que esta tu madre de ti, tus amigas, tu conciencia, ahora ¿lo tiramos todo por la borda? Y en lo más profundo de mi ser, sé que no, que al final triunfaría la razón sobre el dinero, la conciencia sobre la visa platino, la lucha cotidiana frente al jet y el yate, el traje de superwoman frente al de Prada o Gucci... No, no y no, yo no soy así... O bueno, tal vez, sólo tal vez, sí.

¡Cojo la puerta y me voy!

Por Candela Guevara

¡Cojo la puerta y me voy! Se me paró el mundo. La primera vez que oí estas palabras fueron pronunciadas por mi madre al final de una discusión familiar, que no viene al caso. Tendría yo unos cuatro o cinco añitos y desde ese momento mi relación con la puerta de la entrada de casa fue totalmente distinta. Me llevó mi tiempo discernir a cuál de las puertas de casa se refería mi madre, finalmente y después de observarlas detenidamente una por una, llegué a la conclusión que la puerta de mis desvelos, no podía ser otra que la de la entrada. Esa puerta bicolor, ¡es que era bicolor!, oscura la parte que daba al rellano de la escalera [con imagen del Sagrado Corazón incluida] y blanca por dentro, como las del resto de la casa. La puerta, ese oscuro objeto de deseo por parte de mi madre y durante tanto tiempo ignorada, resultaba que valía una pasta, a ver sino por qué mi madre se la quería llevar a ella en lugar de cualquier objeto de la casa o de sus propias hijas. Esa puerta debía ser herencia de algunos antepasados y tendría ahora un valor incalculable…

Estaba muy orgullosa de mi misma, yo tan pequeñita llegando a este tipo de conclusiones como las personas mayores, la que nace lista… Durante años estuve convencida que nuestra puerta era patrimonio de la humanidad, no sé si lo que me llevó a esa conclusión era la obsesión y continuas amenazas de mi madre cada vez que se enfadaba de llevarse la puerta, o fue esa magnífica cerradura con la que estaba dotada, a modo de caja fuerte que convertía prácticamente en una aventura que la llave encajara y girase y que a mí me parecía un mecanismo de seguridad de lo más, o quizás fuera la sofisticada e inservible cadenita de seguridad o la multitud de cerrojitos atascados por no usarlos, sujetos por tornillos torcidos de varios colores, no sé; pero llegó mi convicción a tal extremo, que cuando en casa recibíamos por primera vez visitas, [esas visitas rancias, que dejaban olor a pachulí y a naftalina y que te pellizcaban las mejillas aunque no tuvieses mofletes] y aunque estuvieses deseando que se fueran con sus olores, por aquel entonces había costumbre de enseñarles el pisito como si se tratara de un museo.

Yo iba detrás de mi madre ennortada con las explicaciones sobre el tamaño de las habitaciones, la calidad de los suelos y el gotelé de las paredes, ¡hay que ver que pico tenía mi madre! Cuando concluía la gira turística, en el mismo sitio donde habíamos comenzado: el hall, entraba yo en acción y muy metida en mi papel, altiva [hay que recordar que yo era un mico] y orgullosa, esbozaba la mejor de mis sonrisas y levantando la mano cual Cristobalita Colón descubriendo las Américas, decía: ¡Y la puerta! Caras, cara la que se le quedaba a mi madre claro, y la de la visita que se quedaba con la mirada perdida en el infinito, intentando averiguar si eso estaba ensayado o simplemente que la niña era idiota, muy mona, pero idiota. ¡Dios de mi vida! Han sido años de visitas y de ridículos.

Con el tiempo y los años, dejé de acompañar a mi madre en mi papel de guía turística loca, y no porque nadie se tomase la molestia de explicarme que lo de la puerta y mi madre no tenía nada que ver con el arte. Con los años también me volví más astuta, y concluí con que semejante tesoro más valía tenerlo oculto. Desde entonces no puedo evitar al entrar en una casa fijarme en su puerta y lo primero que hago es calcular el valor que tiene…

sábado, enero 20, 2007

Triunfo del Teatro Amateur

Por: CAT Arrabal Teatro (arrabalteatro@mundivia.es)
Una compañía de aficionados valencianos llevará a España por primera vez al Festival Internacional de Teatro Amateur. El certamen se celebrará entre julio y agosto en Corea del Sur. Tiempo de Sueños es la obra seleccionada para representar al teatro amateur español en el Festival que organiza la Asociación Internacional de Teatro Amateur ─AITA─ durante los próximos meses de julio y agosto en las ciudades de Chawgon y Masan, en Corea del Sur.

Esta obra ─que nació en un taller de creación colectiva de la Escuela Municipal de Teatro de Requena─ ha recibido críticas excelentes desde su puesta en escena, el pasado año, por la Coordinadora de Actividades Teatrales Arrabal Teatro, ─CAT─, de esta localidad valenciana.
Se trata de una escenificación rompedora y creativa, en la que todos los participantes del proyecto han aportado ideas referentes al sueño, combinando música, vestuario, máscaras y grabaciones con una gran armonía.

Esta representación coral está centrada en la Historia de España; en el arraigo de sus raíces culturales, pero con alusiones a artistas como Goya, García Lorca o Picasso, que la hacen fácilmente identificable para un público internacional. De hecho, este grupo teatral ya fue elegido con
Tiempo de Sueños para representar a España en el festival de Creación Teatral “Estivades” que se celebró en Bélgica en agosto de 2006.

CAT Arrabal Teatro de Requena es una modesta compañía de actores y actrices aficionados que se fundó en 1989 como asociación cultural sin ánimo de lucro. Actualmente cuenta con alrededor de 500 socios y organiza diversas actividades vinculadas con el teatro como son montajes escénicos y cinematográficos; viajes culturales o cursos formativos. Este grupo coordina además la Escuela Municipal de Teatro de Requena; organiza el Certamen Internacional de Teatro Breve “Ciudad de Requena” y el Festival de Teatro de la Comunidad Valenciana.

Desde su creación, el grupo teatral de Requena ha producido y estrenado más de treinta obras de todos los géneros teatrales, consiguiendo importantes reconocimientos como el premio “Tablas”, que otorga la Federación Valenciana de Teatro Amateur y “Mundo-Teatre”, de la Asociación Cultural Sant Jordi de Barcelona.

Pero sin duda, representar al teatro amateur español de forma pionera es el mayor galardón que ha recibido CAT Arrabal Teatro, tal como indica su director José Luis Prieto: “ser los representantes del teatro amateur de España es realmente un sueño, como el título de nuestra obra. Espero que las instituciones culturales de nuestro país nos apoyen porque, como aficionados, disponemos de pocos medios y llegar hasta el Festival Internacional de la AITA es un lujo para todos los amantes del teatro”.

Más información en:
CAT Arrabal Teatro
C/ Villajoyosa, 13 bajo
46340 Requena (Valencia)
Tel. y fax: 96 230 41 93
e-mail: arrabalteatro@mundivia.es

lunes, enero 15, 2007

Solidaridad, música e ingenio al natural

Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Iñaki Gabilondo, Pereza, Pilar Bardem, entre otros, pusieron cara el miércoles noche a un aniversario muy especial: el 20 cumpleaños de Solidaridad Internacional. La organización del evento a cargo de Víctor Manuel y José Carlos Plaza fue, sencillamente formidable. Carmelo Gómez, Ana Belén, Imanol Arias, Pastora Vega, Fran Perea, Lola Herrera se iban turnando sobre el escenario, entre actuación y actuación, para leer los estremecedores y solidarios textos del escritor uruguayo Eduardo Galeano. El actor Juan Diego, era el encargado de darles paso tras una introducción sobre la línea de trabajo y filosofía de la ONG. ¡Un lujo, pura poesía! La madrileña plaza de Vista Alegre pronto colgaba el cartel de no hay billetes.

Reconozco que no soy muy dado a acudir a este tipo de eventos. Padezco de cierta fobia a los sitios cerrados (por muy grandes que sean) cuando se juntan 9.000 personas en él. Hasta ayer sólo Paul Weller había conseguido quitarme la tontería. Ahora lo ha conseguido Solidaridad Internacional. Como socio, testigo de su trabajo y porque lazos fuertes me unen a la Organización, conseguí motivarme. Claro, el cartel también ayudaba. Y mucho.

En este tipo de acontecimientos uno se teme lo peor. Pueden pasar dos cosas: Una, encontrarse con un tueste, un evento tópico, forzado, con hedor político en el ambiente, y después un grupo de caras conocidas que hablan de lo bueno que es ser solidario. Y dos, que se monte un espectáculo de verdad, en el que se cree, por el que se apuesta y en el que uno se deja la piel. Y en esta segunda opción se basó la semana cultural de solidaridad internacional y el concierto que la cerraba. El motivo es claro, cuando hay un fondo de verdad, una forma eficaz de desarrollar proyectos de cooperación que huyen de la caridad para potenciar recursos propios, hay autenticidad. Se respiraba cultura, inteligencia, ingenio, diversión y muchas ganas de romper los clichés ‘políticoambientales’ que últimamente invaden nuestras calles.

Podría decir que la guinda la puso Serrat –que la puso-. Actuó junto a su compañero de viaje, el pianista Ricard Miralles. Su regalo: versiones acústicas de 'Aquellas pequeñas cosas' y 'Para la libertad'. Sin palabras... P
ero en realidad cada uno aportó la suya (y perdón si me dejo algo): el trabajo de Víctor Manuel y José Carlos Plaza; la genialidad de los textos de La Excepción; el estreno de un nuevo tema (precioso) de Luis Eduardo Aute; las palabras de “La Mari” (Chambao); la lectura de los actores; la fuerza de Juan Diego; el desahogo inteligente y necesario de Miguel Ríos; la generosidad de Joaquín Sabina, ¡Qué grande es!; el cierre de Iñaki Gabilondo; el rock de Pereza; Ismael Serrano; y por supuesto trabajadores de SOLIDARIDAD INTERNACIONAL. Gracias a todos por vuestro trabajo y por el regalo de Vista Alegre.

Intervinieron: Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Ana Belén, Pereza, Víctor Manuel, Miguel Ríos, Ismael Serrano, Bidinte, Luis Pastor, Luis Eduardo Aute, La Excepción, Faltriqueira. Iñaki Gabilondo, Imanol Arias, Pastora Vega, Juan Diego, Ariadna Gil, David Trueba, Pilar Bardem, Carmelo Gómez, Lola Herrera, Fran Perea.

martes, enero 02, 2007

IKEBANA, EL CAMINO DE LAS FLORES


Por Carmela Saro

Ikebana, palabra japonesa que significa el camino de las flores, esta palabra toma forma convirtiéndose en el arreglo floral.

Su origen se remonta al siglo VI, consiguiendo llegar a nuestros días protegido por el amor que el pueblo japonés siente por la naturaleza. En sus comienzos se reservaba exclusivamente para los altares de los templos budistas, estos arreglos se hacían en jarrones (nagueire), más adelante se introdujo el recipiente bajo llamado (moribana).
Actualmente ha alcanzado tal popularidad que su práctica abarca desde simples aficionados hasta diseñadores profesionales y artistas, introduciéndose en casas, oficinas, hoteles.

La forma esencial plástica del Ikebana es el triángulo, este triángulo estará formado por líneas de ramas y de flores, estas ramas a su vez representan el cielo la línea principal, el hombre la línea intermedia sirviendo de comunicación entre el cielo y la tierra, por último la tierra representada por la tercera rama, los arreglos varían según la inclinación y colocación de las ramas, su belleza se intensifica por la perfección de las líneas, la armonía de colores, el espacio y la forma.

Tan preocupados hoy en día por reflejar el tiempo real, la inmediatez de las noticias, resulta que el arreglo de Ikebana al ser un arte efímero refleja en cada momento el paso del tiempo, ya que dentro de sus reglas se contempla y se cuenta con capullos de flores que aun no han abierto, alguna hoja un poco marchita que puede caer en cualquier momento, la asimetría domina en todos los arreglos incorporando de esta manera el movimiento, contar con el espacio vacío, enfrentado al espacio ocupado es otra de sus normas, el agua del contenedor desempeña también un papel importante

Dentro del Ikebana existen numerosas escuelas como Ikenobo, Misho, Ohara, Sogetsu etc. La exposición que la galería Barca Solar alberga en su espacio es de la escuela Sogetsu, esta escuela es la menos tradicional del Ikebana, a sus alumnos se les inicia con una formación de arreglos básicos tradicionales, cuando la persona ha asimilado la esencia del Ikebana, entonces se profundiza en conceptos que tienen en común la pintura y la escultura, realizando una investigación de materiales, formas, objetos, colores, superficies, líneas, sin perder de vista el material vivo es decir (flores y ramas ) aunque existen arreglos que prescinden de ellos. Dentro de la escuela Sogetsu se aprende a valorar la riqueza y belleza de la naturaleza, en los arreglos más avanzados se rompen las normas, creando verdaderas esculturas inspiradas en la misma.

lunes, enero 01, 2007

"Allá donde el miedo es patológico, la libertad desaparece"

(Entrevista realizada en La Corriente Alterna el 30 de marzo de 2002)

Fernado Savater (San Sebastián, 1947), es catedrático de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid y doctor Honoris Causa. Compagina la filosofía con el ensayismo y la literatura. Autor de 45 libros, ha intervenido hace unos días en la Fundación Giménez Abad, donde ha hablado sobre el tema `opinión pública y razón pública: la educación cívica´. Asegura “haber tocado el cielo con las manos” tras una carrera -dice- “marcada por la irregularidad y la pereza”. Pero siempre ha sido constante en su conquista de las libertades y derechos humanos. Y no tiene miedo -al menos “patológico”- a seguir luchando, con pensamiento y letra, contra ETA.

Miedo y libertad… ¿son inseparables?

El miedo razonable sirve para orientar la libertad; pero allá donde el miedo se convierte en patológico, por razones objetivas o subjetivas, la libertad desaparece

¿Y odio y Euskadi?

En el País Vasco hay demasiados enfermos de odio: ¡ojalá no nos contagien a los demás!

¿Quién gana en las próximas elecciones?

Esperemos que no sean la pereza y la rutina...

Si se mirase Otegi en el reflejo de un río ¿se ahogaría?

Me temo que corre ese peligro, porque es bastante narcisista

Le llamaron "fascista" y "españolista" aquel 28 de febrero de 2003, en su visita a la Universidad de Barcelona. Ya puestos ¿qué le falta por oír?

A mí a estas alturas ya me han llamado de todo menos "guapo"

¿Alguien que no se esperaba ha leído su último libro?

Me ha sorprendido la buena acogida que ha tenido: ¡cuánta gente quiere saber "intimidades" mías...!

¿Ha cambiado mucho la ética desde que se la empezó a enseñar a Amador?

Cuando escribí ese libro, el ejemplo de gran fútbolista que puse era Butragueño o Maradona y la chica irresistible, Marta Sánchez. Supongo que hay que revisar esos detalles, pero lo demás sigue en pie

¿Cuáles son los rasgos básicos de la libertad?

Realismo, imaginación y voluntad

De conquistarla... ¿es posible ser libre en una sociedad obsesionada por la opresión de un Estado?

A todas las sociedades las oprime bastante su correspondiente Estado. Para aliviar esa opresión se inventó la democracia. En el el País Vasco, oprimidos por el Estado Español se sienten aproximadamente un cuarto de los que se sentirían oprimidos por el Estado Vasco en caso de independencia

¿Qué diferencia hay entre Bush y Otegi... o el lehendakari?

Entre Bush por un lado, y Otegi o el lehendakari por otro, hay una enorme diferencia de poder, es decir, de capacidad de hacer daño a gran escala

¿Vio algún pasaje del paso de Juan Pablo II por Madrid?

Vi unas imágenes de su paso por primera vez en Madrid, hace veinte años y me quedé asombrado: ¡ha envejecido peor que yo! Claro que a él le hicieron un atentado, al pobre

Además, le llamó la atención...

Lo sola que está la gente cuando parece dispuesta a cualquier cosa por pasar un día envuelta en la multitudUna pintada en algún muro de Buenos Aires decía -en referencia a las elecciones- “Si alguien gana, me marcho”...

¿Podríamos leerla en España?

No, yo creo que aquí hay victorias deseables...y otras temibles¿Nos recomiendas un libro? El paraíso en la otra esquina, de Mario Vargas Llosa

¿Alguna sugerencia, consejo, recado a los lectores?

Uno de Stendhal: no desperdicies tu vida en odiar y tener miedo