sábado, febrero 16, 2008

LA TOSTADA DE LEÑA POLÍTICA

Me apetecía pan del bueno, de leña, recién hecho... de ese que antes de ingerirlo ya te ha atrapado con su aroma. Así que me bajé a la panadería de la esquina y lo pedí. Después, la parada obligada en el kiosoko y finalmente subiría a casa a hacerme unas buenas tostadas. Pero me llamó la atención una pareja que estaba unos dos metros del puesto de periódicos. Discutían abiertamente sobre política. Puse la antena y escuché.

Ella, Mari Paz, le reprochaba a Julio que era un comodón. Y él hacía lo propio con ella colgándole el cliché de roja. La cosa prometía. Pronto aparecieron los nombres propios... Que si Zapatero es un falso, vacío y sin ideas, que se va a cargar España, que es un blando, que si De Juana. Y desde la otra parte de ‘la cancha’: que Rajoy es un pelele agitador , que si Acebes da asco, que menudos fachas, que si la Guerra, tal, tal y tal. En fin, nada que no se encuentre en una conversación cotidiana, vísperas de las elecciones.
En pleno fervor dialéctico se callaron y se quedaron mirándose a los ojos, en silencio. No movían ni un párpado. Un minuto así, dos, tres... La kioskera, el kioskero y yo nos miramos con caras de sorpresa. En esto llegó una madre con su hijo y pasó delante de ellos extrañada ante aquel cuadro. Entonces el niño preguntó a su madre: “Mamá, qué les pasa”. Ella contestó que no tenía ni idea. El niño, a diferencia de los adultos que estábamos ahí, pensó en algo y se acercó a ellos. No les dijo nada, se metió la mano en el bolsillo de la cazadora, sacó 10 céntimos, los depositó en un periódico que había en el suelo entre Mari Paz y Julio, y la pareja comenzó de nuevo a discutir. Les aplaudimos, nos guiñaron un ojo y siguieron.

Las tostadas estaban riquísimas.