DE PRINCESAS Y MONJAS BAILARINAS

Por Candela Guevara
De pequeña yo quería ser princesa y si no monja bailarina, lo primero no era nada original, en mi época todas queríamos ser princesas, pero reconózcanme que lo segundo sí. Lo de monja bailarina no era por devoción ni tampoco por vocación, yo quería serlo porque vi Sonrisas y lágrimas y en aquel entonces cambió mi vida. ¿Qué entendería un mico como yo por ser monja bailarina? Bueno supongo que si han visto la película se pueden hacer una idea. Ahora pienso en que si alguna vez pude llegar a serlo sería en todo caso por tener alguien como Christopher Plumier cantándome Edelweiss al oído. Por cierto, como soy muy sentimental y un recuerdo infantil, es algo que siempre hay que tener muy presente... Si tengo una hija igual la llamo Edelweiss, o no, ya me lo pensaré mejor.

Ahora las niñas ya no quieren ser princesas, yo tampoco. Ahora las niñas quieren ser o top models o cantantes, mucho más rentable y menos aburrido. Buen exponente de esto es Carla Bruni, sinceramente y la verdad, es que pensándolo bien tiene más mérito y es más digno de admiración (siempre infantil y adolescente, ojo las envidiosas que pasan de los treinta!!!) que lo de Letizia (nuestra Princesa) y encima está casada con un presidente de una República donde desde hace tiempo ni hay princesas ni reinas... Eso sí, a ver lo que le dura.

Ayer paseando a mi perra por el parque tropecé literalmente con una niña monísima, con vestidito de los de nido de abeja y abriguito inglés, vamos una verdadera... Le pregunté qué querría ser de mayor, esperándome incluso que me contestara que médico o incluso ingeniero de caminos. Pues no!! Ésta de mayor quería ser hiphopera y si no rapera. Toma ya!!! Sorpresas que te da la vida. Como parece que no he visto todo en este mundo me fui a casa encantada. A la niña casi la robo, para liberarla de una madre que como yo no llegó a ser princesa. Pero caramba uno no debería volcar en los hijos sus frustraciones!!!

Tengo guardado en mi memoria
el deseo de ser princesa o monja bailarina que si yo lo quería ser pues por algo sería. Me da una inmensa ternura recordarme así, con el bolsillo lleno de sueños, de expectativas y de mucha inocencia, con mi diadema hecha de papel albal y los zapatos diez números más grandes, los labios rojos con el carmín robado a mi madre. Hay veces al cabo del día que me sigo sintiendo así. No, no he llegado a ser ni lo uno ni gracias a Dios lo otro. He aprendido a ser la dueña y señora de mi vida y a pesar de los pesares todavía me quedan sueños y expectativas y un bolsillo para guardarlas si no se cumplen.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
¿Es Candela Guevara un heterónimo de Daniel Seseña?
Daniel Seseña ha dicho que…
Francamente, ya me gustaría tener esa capacidad. Pero no, Candela Guevara es de carne y hueso, colabora conmigo y es mujer.

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