Ir al contenido principal

¡Encended la llama que yo ya no me chino!

Estaba yo mirando, ¡visionando forzadadamente! mejor dicho, y por tercera vez en el día la ceremonia de "la antorcha" ¿Sabéis a qué me refiero, verdad? Esperaba en cola para grabar el off de mis entradillas para Cámara Abierta 2.0. Las dos cabinas de sonido ocupadas: una por la narración de partidos de fútbol de la Premier League y otra con el final de la Olimpiada, es decir, el principio del principio de los Juegos Olímpicos. Casi nada. Había para rato…

Cuando a uno no le queda más remedio que frenar el ritmo, porque el tiempo de espera no es lo suficientemente largo para liarse con otra tarea ni tan corto como para no aburrirse, le vienen a la cabeza muchas reflexiones. Más aún con el olor a fuego olímpico delante.

Eché un ojo a un diario que alguien había abandonado sobre la mesa y leo: "Sarkozy no descarta el boicot a los Juegos". Inmediatamente después me acordé del "Tíbet sí, Juegos Olímpicos no", de Albéniz. También recordé la cantidad de vídeos y noticias que salen a diario en los medios filtrados por turistas sobre la violencia en tierras de dominio chino… O las reivindicaciones de Reporteros Sin Fronteras… En fin. Mucho sobre lo que recapacitar. Pero no puedo evitar dudar, dudar de mi postura ante la celebración de los JJOO.

UNA VISIÓN CONSTRUCTIVA

Lo comentaba con mi compañera Marta Rodríguez, quien me dio una visión muy constructiva del asunto y me dejó en el sitio. Me explico. Empecé la conversación diciendo: "Pues yo, si tuviera poder de decisión deportiva pasaba de ir a los JJOO. Promovería el boicot". Y añadí: "no creo que al Gobierno le hiciera mucha gracia, tiene demasiados intereses en China". "Pero por mí, que se joda Hu Jintao, que se quede sin juegos".

Entonces es cuando, con mesura entra Marta y dice: "Pues yo creo que es una forma perfecta para que se vierta al mundo la realidad que vive China". "No pueden con la censura. Nunca habían tenido tantos problemas para tapar las imágenes que se graban a diario. Yo creo que todo esto debería convertirse en una bola de nieve para ellos que les hiciera reflexionar y empezaran a cambiar su política con el mundo de testigo".

Es cierto, nunca había habido tanta presión, tantos vídeos en los informativos sobre la represión en el Tíbet... Nunca los propios ciudadanos tibetanos u otros disidentes varios repartidos por el mundo se habían sentido tan motivados para grabar y protestar.

La indiganción previa que yo portaba me impedía verlo de esa forma. La constructiva. Pero es cierto que su propio gobierno se ha metido en este tinglado solito y se ha expuesto a que todo el mundo contemple su basura de sistema, el siguiente paso no sería descabellado que fuera un cambio. ¡Que lo veamos!

APRENDE CHINO EN LAS PALMAS

Buscando anárquicamente en la red sobre China me he encontrado con una verdadera joya: "Blog no oficial de los estudiantes de chino de la Escuela Oficial de Idiomas Las Palmas II". Por favor, no os lo perdáis. Es una maravilla, tiene arte, vídeos, telenovelas y un montón de motivos más para perderse entre sus 'entradas' a aquella cultura tan, tan... milenaria (cualquier otro adjetivo calificativo creo estaría de más).

P.D.: También os recomiendo un paseo por: Mis cosas. El blog de "volare1943". Muy intersante por sus reflexiones, su visión de la actualidad y las fotos que ilustran cada entrada. No lo dejéis de ver.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…

El recorte tendido

Cuando Carlos se levantó todo estaba en su sitio, menos él, que se sentía de vuelta y media. Echó de menos el recorte de periódico que la noche anterior había tendido en la cuerda de las historias pendientes; junto a la ropa que no usa pero lava. Con el ritual del desayuno tuvo que combinar tostadas con hipótesis. La primera consistía en cuestionar la existencia del recorte, ¿habría sido parte de un sueño? La segunda, en desestimar la primera duda, ya que recordó que había escrito una nota en su móvil que aludía a la historia recortada. Tercera, pensó que se había levantado de madrugada y en un acto surrealista se la había ocultado a sí mismo. Y en la cuarta se preguntaba, si se lo había ocultado, ¿por qué lo había hecho?

Concluido el ritual y el desayuno, la respuesta llegó de forma natural. Sentado en el inodoro observó la posible escena delante de él. Se veía a sí mismo levantado de madrugada. Leía la historia del recorte entre la consciencia y el sueño. Su cara reflejaba dolor, rab…