Ir al contenido principal

BLOGOSFERA, ESA SANTA ADICCIÓN

Digo en mi perfil que no concibo mi vida sin Internet y menos sin la blogosfera. Bueno, pues me reafirmo. Son muchos motivos los que me llevan a tener esta santa adicción al 2.0. Por ejemplo el placer de trabajar en un programa como Cámara Abierta 2.0, y como consecuencia encontrar a diario verdaderas maravillas interneteras. Voy a destacar una como regalo para la sensibilidad ociocultural. Exposiciones en Madrid es la bitácora de un bloguero inquieto llamado Luís Zueco. Un espacio en el que descubres miles de razones para enamorarte un poco más de la capital. Ya sabéis, esa ciudad –como dice Sabina- “invivible”, pero de la que no te puedes alejar mucho. Lo actualiza a diario y, como indica su nombre, te habla de las últimas exposiciones, otras permanentes; te recomienda cuadros, otros blogs muy interesantes, lugares curiosos, como las murallas históricas.

Me puse en contacto con él porque quería reseñar su trabajo en un reportaje para el programa sobre blogs y webs de ocio y cultura. Necesitaba saber si era obra suya o se trataba de un diario en red colectivo. Me contestó que “hay muchos usuarios, galerías e instituaciones que me envían información e invitaciones para acudir a las exposiciones. Pero en el blog sólo trabajo yo”. Así que enhorabuena, porque es un homenaje al trabajo por amor al arte, al buen gusto y a los lugares con encanto.

Y como de Madrid va la cosa, os recomiendo un vídeo que nos enviaron a Cámara Abierta 2.0 la semana pasada sobre la Calle Espíritu Santo en el corazón del barrio de Malasaña. Lo sacamos en el programa del lunes, dentro de la sección Tú Ruedas. La pieza es de un ciudadano llamado Dani Sebla, quien refleja una parte de la esencia malasañera. Me identifico plenamente porque soy un enamorado del barrio y de su vida. Salía por sus bares con 16 años, con 20 y ahora a mis 35 sigo paseando por sus calles. Eso sí, visito más los restaurantes, cosa que el presupuesto de la etapa veinteañera no me permitía. También hay otro vídeo de Soitu.es que no está nada mal: “Un tour por Malasaña". Por supuesto no puedo cerrar esta entrada sin mencionar a los maestros, a los grandísimos amigos de Cucharete. Otro regalo al buen gusto y a la gastronomía más auténtica. Para ellos y para todos los que hacéis cada día más ‘grande’ este espacio llamado blogosfera, el mayor de mis abrazos.

Comentarios

Aaricia ha dicho que…
Hola, Daniel,

Entiendo totalmente el placer que se siente al escribir un post y ver cómo las estadísticas del blog van creciendo día a día. Es como un embarazo.

Yo tengo que trabajar 8 horas como learning technologist (en realidad miento un poquito, ahora mismo estoy escribiendo esto desde mi trabajo), y luego sacar tiempo para mi blog, mis fotos en Flickr, Lulu.com, etc. Pero estamos pagando un precio: cada vez noto más la espalda, y eso que hago deporte regularmente.

Oye, ya que te veo tan bien relacionado en España, hazme un favorcillo: patrocina mi blog: aariciathorgalson.wordpress.com (esta noche escribo un post nuevo, lo juro).
También escribo artículos de viajes en travellersbook.net (con mi nombre legal, el de mi pasaporte)

Un saludo desde Escocia
Anónimo ha dicho que…
Soy un fan de Madrid. Gracias por la página de exposiciones; me viene muy bien.
Estoy estudiando cómo repartir mi tiempo. Creo que dedico demasiado al maldito/bendito ordenador.
Daniel Seseña ha dicho que…
Gracias por tu comentario desde Escocia, Aaricia. Y gracias por compartir ese sentimiento "paritorio" sobre escribir cada día.

Acabo de darme un paseo por tu blog, y sin duda te lo curras. Muy bueno tu entrada sobre el Tíbet. No sé si estoy tan bien relacionado en España como dices... Hay otros blogueros mejor enredados, creo. Pero desde hoy seguiré tus pasos por la blogosfera.

Un saludo,
Dani

Entradas populares de este blog

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…

LO OPUESTO A ESBELTEZ, HIJA

Es madre, atleta y pinchadiscos (a partir de las 00 horas, cada día de su vida). Y al mismo tiempo es alguien. Nadie en concreto, sencillamente alguien; que es mucho sin ser nada. Lo lleva bien y mal, regular y como puede. Su hija Sandra sigue sus pasos de cerca. Y lejos quedan los pasos que ambas dieron para encontrarse en aquel país africano donde se conocieron; que siempre estará más cerca de lo que dicen... y menos de lo que creen.

Fábula y Sandra viven una vida que nunca -cada una en su fuero interno- pensaron que vivirían. Fábula buscó a Sandra y Sandra encontró a una madre de fábula. Fue casual, pero no. Y ahí están imprimiendo una vida con todos los colores que tienen a su alcance; y usando sólo el blanco y negro para ocasiones sensacionales. Viven sin parar y no miran hacia atrás, salvo lo necesario para poder vislumbrar lo que tienen delante... Que es lo que cuenta, sin menospreciar el presente.

Mucho han trabajado para estar donde están; mucho más han sufrido lo que no pensab…