Ir al contenido principal

EL PAPEL DE INTERNET EN EL PAPEL

Para agoreros del periodismo mal entendido y visionarios cáusticos… y para los que estáis en las antípodas de los mismos, os recomiendo un rato de lectura didáctica, enriquecedor con el post de Mario Benito (Encajabaja), al que llegué gracias a un post de Chiqui de la fuente. Es lo que tiene la bendita blogosfera. Para empezar, dos subordinadas de lujo, un planteamiento que no os podéis perder (¡Chapó!):

Tendría gracia que quienes repiten ahora que los periódicos en papel van a desaparecer, si es preciso quemándolos, y que tan sólo quedarán pantallas a nuestro alrededor para ver, que no leer, noticias "entretenidas" y entretenimiento visual, fueran sustituidos por otra generación que en vez de disfrutar tanto mirando lucecitas en las pantallas volvieran al papel como soporte de lectura, dibujos e imágenes. Ese péndulo histórico que como las modas va y viene quedándose siempre con algo de su último oscilar. Serán internautas, es obvio, pero quién sabe si estarán dispuestos a renunciar a algo que también tenemos y que para muchos es maravilloso: el papel (seguir leyendo).

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
I love it! Very creative!That's actually really cool.
謝謝你的文章分享,請你有空到我

參觀,Thanks

Entradas populares de este blog

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…

El recorte tendido

Cuando Carlos se levantó todo estaba en su sitio, menos él, que se sentía de vuelta y media. Echó de menos el recorte de periódico que la noche anterior había tendido en la cuerda de las historias pendientes; junto a la ropa que no usa pero lava. Con el ritual del desayuno tuvo que combinar tostadas con hipótesis. La primera consistía en cuestionar la existencia del recorte, ¿habría sido parte de un sueño? La segunda, en desestimar la primera duda, ya que recordó que había escrito una nota en su móvil que aludía a la historia recortada. Tercera, pensó que se había levantado de madrugada y en un acto surrealista se la había ocultado a sí mismo. Y en la cuarta se preguntaba, si se lo había ocultado, ¿por qué lo había hecho?

Concluido el ritual y el desayuno, la respuesta llegó de forma natural. Sentado en el inodoro observó la posible escena delante de él. Se veía a sí mismo levantado de madrugada. Leía la historia del recorte entre la consciencia y el sueño. Su cara reflejaba dolor, rab…