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LOS TOMATES DE VILLACALMANTE

Tiene 40 años y un huerto de tomates, por lo demás todo bien. Rodolfo no es misógino, ni gay, no se enorgullece de su heterosexualidad ni lo contrario, quiere estar sólo en su casa del campo. Un portátil por tv le acompaña en su salón. Una perra sin raza ni nombre apoya y consensúa con él sus excentricidades. Conjugan verbos juntos y se parten de risa con los devaneos de la política española.

Rodolfo tiene un solo amigo y una sola amiga: Eugenio y Eugenia, dos hermanos de 50 y pico residentes en Villacalmante de Forte. El resto de vecinos no tienen ninguna relación con él. Cuando Rodolfo dejó su empresa de bombines y utensilios para las puertas decidió que lo mejor era plantar tomates y disfrutar con la fauna de bichardos que puebla el campo de Forte (dicho así para los habituales rurales).

Ayer salió a dar un paseo después de escribir un post en su blog sobre la importancia de tener un perchero con muchos brazos en casa. Mirta, su perra sin denominación de origen pero con mucha casta, estaba terminando su primer libro. La caminata les llevó hasta el bosque de Parcote, un frondoso lugar lleno de matices e ideas. Cuando llegaron, Rodolfo y Mirta hablaron con Julián, el corzo responsable con dotes de oruga muy puesto en el tema 2.0. Entre los tres decidieron construir una piscina de millones de litros. La idea es flotar en una estructura urbanita dentro de conceptos naturales.

Continuará…

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Un día me metí en este glob y pedí las señas de Casimiro. Hoy pido las de Rodolfo: quiero comprar su empresa de bombines; no los de cabeza, los de las puertas. Se conoce a más gente: Hay más puertas que cabezas.
Un admirador de este glob
Daniel Seseña ha dicho que…
Es difícil conocer las señas de Casimiro, o las de Rodolfo... Cambian demasiado de rumbos. Sus sentidos son dobles y hasta triples. Pero te aseguro, "Anónimo" que les seguiré... siguiendo la pista.

Un saludo y gracias por tu comentario.

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