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MANO DE GAÑÁN SOBRE LIENZO ROSA

¿Veis las fotos? Es el restaurante La Corte 1808 (Conde Duque esquina con Monserrat, Madrid). Cocina italiana tradicional Frente al Centro Cultural del Conde Duque. Y ahora además de ser un lugar emblemático, donde se come bien, se ha convertido en un lienzo para experimentos graffiteros.

Qué joya, qué arte, no ocurrencia plástica, no… ¡Esto arte! El individuo que ha dedicado tan trabajada obra se ha lucido. Me cuenta Jesús (autor de las fotos) que nuestro protagonista realizó un primer boceto (imagen superior), pero que los ingratos dueños del pintoresco local decidieron estropear sus trazos y devolver a la fachada su color original. ¡Qué gañanes! Pero el artista luchador y persistente volvió a estampar su genial firma después (imagen inferior). Qué tipo, qué admirable expresión, qué mérito.

Yo le propondría que fuera más allá, por ejemplo que plasmase un bodegón constructivo en la fachada de su casa, o en la de su perro, la de su padre o la de su madre. O mejor, por qué no experimentar con él mismo. Se me ocurre más de una performance… Por ejemplo, Madrid que sigue siendo ejemplo de obras públicas "por metro cuadrado" ¿Y si se deja caer en alguna de sus zanjas con cemento fresco y se graba en vídeo mientras reflexiona sobre el impacto del cuerpo humano sobre la estupidez urbana?
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PD.: Esto no es un ataque ni al graffiti ni a los graffiteros con sentido común.
PD2.: Está entre mis favoritos, pero os recomiendo una pasadita por INICIOS.ES, el blog de Paul M., que aborda el arte desde una perspectiva ciudadana, activista y muy interesante.
PD3.: Las fotos las hizo Jesús durante el mes de agosto. Gracias, por cierto, por compartirlas.

Comentarios

Un grafitero común ha dicho que…
Totalmente de acuerdo. Eso, lo que es, ¡es una putada!
Paul M. ha dicho que…
yo estoy con el anterior comentarista. eso, más que un graffiti, es una gamberrada que sólo ayuda a quien haga la competencia al restaurante...

y gracias por la recomendación!


un saludo,
la zapateta ha dicho que…
Calculo que el coste de pintura que ha tenido ese cabrón, ese bastardo, ese gañán, ese hijo de puta, y perdonen la palabra que voy a utilizar... ese INDIVIDUO (parafraseando a les Luthiers) es de unos 30-40 euros. Por ese importe podría haber visitado varias exposiciones del Thyssen, del Reina o de cualquier otro Museo de los que la capital es poseedora, como lo es de maravillosos rincones y fachadas del Madrid de siempre. O podría haberse tomado unas tapas y una cenita en cualquier terracita de la zona. Pero no... el incorformismo gañalesco de garrafón le puede. Probablemente también le pueda una necesidad de ser el más "valiente" de su grupo de "artistas". Yo, sólo confío en que uno de sus colegas un día le espete -¿Pero qué haces gilipollas?, ¡Ahí no, pringao!-, o simplemente su "hazaña" genere desdén entre su grupo. Y así, poco a poco, este tío, a parte de no volver a hacerlo por el nulo reconocimiento de sus actos, irá ocupando su lugar en el mundo: el de un pobre paria que, ojalá, prospere por si mismo y si no, que se vaya a PINTAR LA MONA, o a meneársela en el baño, que en su caso, será lo mismo.
Dani S. ha dicho que…
Zapateta, te agradezco mucho el concienzudo y audaz comentario... Es un post en sí mismo. Y qué decir, suscribo cada palabra. ¡Muy buena la cita de Les Luthiers!
capitan garfio ha dicho que…
Sin palabras...creo que un grafitero...no es eso....eso es un insulto al arte de los grafitis.
Sacra ha dicho que…
Sin palabras se debería haber quedado este impresentable que, por respeto a los maestros, no se merece ni lo de individuo...
Por cierto, me gusta asomarme por aquí, me asomo igual que a la vida: con sorpresa, con esperanza, con alegría... (mi capitán me abre las ventanas cada día)
Besos y abrazos grandes... para todos...
Dani ha dicho que…
Capitán y Sacra, gracias a vosotros este blog siento que ha ganado más sentido. GRACIAS, de verdad.

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