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ENTRE ÁNIMOS Y ÁNIMAS ANÓNIMAS


Os lo mostré hace unos días… Rezaba “Ánimo” y era una austera pintada en la pared de alguna calle céntrica de Madrid. Me la enviaba el comentarista apodado “La Zapateta”; hoy, siguiendo su estela socio-emocional, “Copifate” (otro seguidor fiel de este blog) me envía la joya fotográfica que podéis ver pegada en el presente post.

También ha sido ‘disparada’ en Madrid, por el centro. Y como podéis observar está llena de –cómo llamarlos- ¿iconos, mensajes, señales, argumentos? Es salvaje, cínica, irónica, conmovedora, brutal. Y de fondo un renglón que dice: “Ánimo”. Insisto y sumo: el pegador freudiano y ahora el repartidor de ánimo... Rober, Jesús, La Zapateta y Copifate.

Gracias a los primeros por plasmar su huella llena de contenidos en la misma ciudad que pisan; y a los segundos por dar más sentido –si cabe- a ese periodismo involuntario, participativo y/o ciudadano. A tiempo de crisis, buenas son fotos.

Salud!

Comentarios

David Santos Holguín ha dicho que…
Los pobres en crisis piden limosna y los ricos banqueros piden socorro. Dos puntos de vistas muy diferentes.

Saludos!
Anónimo ha dicho que…
La Zapateta dice:

He pasado por ahí para ver la realidad de la foto de Copifate. He visto a ese hombre. Estaba de pie, pidiendo. Me acerqué a la pintada de Ánimo muy sigiloso porque justo debajo del cartel estaban sus únicas pertenencias, y no quería que pensase que iba a "quitarle nada". No sé si has leído "La Carretera" de McCarthy, una novela brutal sobre el amor padre-hijo y la superviviencia en un escenario futurible de caos nuclear; lo digo porque si el indigente hubiese sido algún personaje de la novela, me hubiese degollado ahí mismo. Recomiendo a todos la novela...
copifate ha dicho que…
Pensar que hay quien está pensando dónde pegar la efigie de Freud de modo que adquiera sentido y una vez decidido elegir el momento y luego seguramente observar disimuladamente el posible efecto que provoca. Que otro va eligiendo dónde escribir su mensaje de "ánimo", naturalmente de forma anónima. Que podemos ser cualquiera de nosotros, o lo que es más probable y más interesante, ninguno. Nosotros cerramos el círculo que ellos comienzan. Como los artistas, lanzan su mensaje y el espectador lo recoge.
No me gustan los grafiteros, me parecen invasores,gregarios, vanidosos, y espantosos en su arte y carentes de total originalidad. Nuestros artistas misteriosos son sutiles y profundos.
(El título de hoy es, una vez más, muy bueno.)
Eich San ha dicho que…
jajaja
muy buena foto
sauldos desde aqui hasta alla
xD

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