Ir al contenido principal

JAPÓN EMPIEZA A CERRAR EL CÍRCULO

Con la Navidad encima, hay gente que trata de inventar festejos más o menos originales –pero que rompan un poco- para celebraren un segundo plano. Así por lo menos lo han decidido Martín Morador, Javier Pistacho y Ricardo Mariachi.

Son amigos de la infancia y se han reencontrado con Japón Soriano (el cuarto de la pandilla) gracias a Facebook. Cada año se reúnen y congregan a las amistades desperdigadas por ahí. No escatiman y nunca les sale un mal plan. La jornada suele empezar a la hora de la comida para terminar de madrugada. Y este año va seguir la misma estructura, pero con la novedad de que todos los asistentes tendrán que disfrazarse.

Lo han pensado exclusivamente para Japón. Quieren que supere su fobia al disfraz. Así que se lo han hecho saber, con su inevitable mala respuesta a priori. Pero con un poco de argumentos sentimentales, otro poco de referencias a los tiempos dorados de la adolescencia –no menos sentimentales- y un enfático ¡No puedes faltar! Japón es convencido.

¿De qué me disfrazo, Berta? No sé, Japo… ¿Quieres ir a lo expresionista, a lo sutil, a lo barroco, a lo gore? ¿Gore? No me hables de gore, creo que aún me quedan rescoldos traumáticos. Bueno, pues te sugiero que vayas en bolas. ¿Estás loca? Tú eres un tío transparente, haz gala de ello, exhíbelo. Mmmmm Claro, mira, no estás mal, tienes una buena… No sigas. Insisto, no estás mal y no tienes nada que ocultar. Eso lo haría si quisiera provocar y no es el caso…

Martín, Javier y Ricardo no tienen mala intención alguna. Quieren reencontrarse y piensan que disfrazarse es una buena forma de romper la escarcha acumulada con los años de “separación”. No hay temática, cada uno puede ir de lo que quiera, incluso de lo que uno no es. Dicen que el disfraz que uno elige siempre tiene algo de uno. Sin embargo, no pueden evitar especular con la indumentaria que llevará Japón.

Ya lo sé, Berta. A ver…

con amigos y/o familia estos días alegres. Los cotillones, gorritos, matasuegras… siempre tan presentes, han de quedar
Continuará...

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Cuándo??? qUÉ pasa con Japón??
Anónimo ha dicho que…
Capitán garfio
Creo que la mejor forma de olvidar vergüenzas,fustraciones y complejos,es enfrentarse a ellos.
Muy bien por sus amigos.
Un saludo.

Entradas populares de este blog

Un cruce figurado

Bloqueado, sin respuestas ni preguntas, con vista cansada y voz sin fuerza, como un fundido a negro (como se diría en modo audiovisual) y sin opción de empezar de cero en otra pantalla. Más o menos es el atuendo emocional con el que esa mañana se levantó Alexander. Y eso que el día anterior había sido de esos que enriquecen y dejan recursos para una larga temporada. Por ejemplo había vendido su última novela (El crimen y la gestión aparte) a su editora; la película de North, su mujer, titulada Sabias con más de un tema, estaba triunfando entre crítica y taquilla; la gotera del salón se había convertido en agua pasada; y por fin había llegado la lámpara alemana de los años 30 que compró a una "retroanticuaria" virtual. Pero la mente manda, con sus normas y tiempos.

North había salido temprano a una rueda de prensa y él tenía que terminar un artículo sobre ironía de la vida. Así que asumido el bloqueo bajó al Nitty a desayunar. En el fondo de un charco se encontró …

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…