lunes, septiembre 29, 2008

De chopped, blogging y microblogging

LA ESCOBILLA, DARÍO BARCO Y EL MISTERIOSO DOBLADOR DE MATRÍCULAS

No podía dejar de darle vueltas a un asunto –sin quitarse la tragedia de Miguel Estrogoff de la cabeza-. Darío Barco estaba obsesionado con entender la razón empresarial sobre las escobillas blancas. ¿Por qué todas las escobillas (sí, las que acompañan al váter) son blancas? No sólo es indigno, está pensado –exclama- con el culo. Caminaba por una acera de Madrid y al llegar a su coche se dio cuenta de que le habían doblado la matrícula trasera por las últimas letras XP. La enderezó y se cagó en el autor vándalo.

Por qué las escobillas no pueden ser negras... u ocre. Se lo preguntaba sin cesar. Llegó a una gran superficie donde se levanta un colosal comercio de productos de bricolaje y menaje del hogar. Se pateó todos los pasillos. Compró un par de bombillas, unas alcayatas y pilas recargables. A última hora decidió pasarse por la zona de baños. No daba un duro por encontrar respuesta a su pregunta, hasta que encontró una escobilla negra. La felicidad llegó a su vida. No se lo esperaba. La obsesión había terminado.

Cuando llegó a su calle, a su acera, a su barrio, todo contento, salió del coche y se dio cuenta que el doblador de matrículas seguía un patrón. La suya no era la única, había otros cinco coches que habían sufrido la misma travesura. Y lo más cachondo. Todas llevaban la X. ¡Qué tipo de obsesión patológica tiene este individuo! Pero Darío Barco era feliz con su escobilla y nada podía perturbarle el día.

Al día siguiente vio al malhechor, al doblador de matrículas X actuando en la suya de nuevo, pero ahora en la delantera. Será cabrón. ¡Eh tu, qué haces! El vándalo se giró y lejos de salir corriendo se encaró con Darío. Sacó una escobilla blanca del bolsillo interior de su chaqueta cual espadachín y le dijo: Mi nombre es Iván Ogareff, tu traicionaste a los tártaros, prepárate para morir. Darío Barco no tardó en contestarle: estás mezclando a Iñigo Montoya en todo esto y tú eres el que traicionaste a Miguel Estrogoff... ¡Bárbaro! Y desenfundó su flamante escobilla negra.

Iván bajó la guardia, le gritó ¡Calla canalla! ¡Calla canalla! Y se marchó corriendo.

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*La imagen superior procede "ProgramandoAndo".

sábado, septiembre 27, 2008

OJO: DE ACERA A ACERA Y VOY APARCANDO DONDE ME TOCA

O donde me sale de las pelotas (sería el subtítulo y perdonen ustedes por lo soez del comentario). Ambas fotos las tomé mientras caminaba por esa misma acera, más o menos por el barrio madrileño de Hispanoamérica. Recordé a los blogueros de “Aparcas como el culo”, a los cuales encantado les enviaré estas mismas imágenes (hechas a golpe de móvil… algo perjudicado, por cierto).

Un día arremetí contra los peatones insolidarios, pero como la estupidez humana y el tradicional “yotepasoporencimaporquemedalagana” se sube o se baja del coche indistintamente, hoy apunto a este pedazo de conductor. Con su muestra incorrupta de ciudadanía nos regala un momento tan edificante como el que podéis ver.

viernes, septiembre 26, 2008

TIEMPO FUERA DE COBERTURA

Empezaré este post por el final o los finales. Al final, el protagonista muere. Todo ha sido un sueño. La clave estaba en la mezcla entre el aceite, el vinagre y la sal. Nada de lo que vio era real, todo era mentira; se lo había inventado mientras se evadía delante de un tueste en tv. La chica de la foto resultó ser un chico. Y sí. Al final, el protagonista muere.

Así que seguiré por el principio. Sin ganas de avanzar, negando el paso del tiempo y poniéndose de tequilas (José Cuervo) hasta las patas, Miguel quiso empezar a escribir su libro. Ese que nunca ha empezado, pero siempre ha estado publicado en sus conversaciones (consigo mismo y en las tertulias). Se sentó delante de la pantalla en blanco y comenzó a teclear… como si estuviera poseído no paró hasta pasados 48 minutos y 32 segundos.

Continuaré por el prólogo. Para dibujar su realidad, Miguel tuvo que charlar –y encararse- con todos los personajes a los que había puteado a lo largo de su vida. Esta novela está dedicada a todos los gañanes que siempre se salen con la suya. Son palabras de Miguel.

Retomando el final… Antes de que el protagonista muera, añado que éste grabó un vídeo: enfocó su cámara a una pantalla de tv que emitía una misa. Apretó REC y no lo paró hasta que se acabó la batería.

Vuelvo al principio: respiró nicotina con alivio, y Miguel siguió tecleando como un poseso. Pegaba frases. Trataba de insuflar esperanza a su protagonista. Le daba sentido y ánimo a su vida. Le concedió la oportunidad de liarse con una chica que encajaba a la perfección con él. Alicia. De pronto, una tormenta reventó los plomos y se apagó el pc. Al reiniciar sólo se había guardado la mitad de lo escrito.

Y termino por la mitad: Miguel estaba tirado en unas escaleras de algún edificio público. En la mano tenía su memoria USB y olía a berberechos. Como pudo se levantó.

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*La imagen pertenece a Artes Escénicas UCL.

jueves, septiembre 25, 2008

"EL ÚLTIMO" GUIÓN DE GEORGINA

Su nobre ha sufrido versiones (por azar) tales como Guillermina, Gerómina, Geromina (versión llana); su primer apellido, más de lo mismo. A saber: Ciscuella, Cinquella... Ha sido (y para los 4 frikis que hacemos Cámara Abierta 2.0 lo seguirá siendo) la jefa, la directora y la madre de este proyecto, que hoy ocupa su lugar Tras La2.
Ahora emprende nueva vida, siguiente capítulo... Y dice chao a TVE -como no podía ser de otro modo, dada su afición a subirse a los carros de nuevas tecnologías y aplicaciones- a lo blogger. Esto es, con un post... No os perdáis (con intro de Marta Rodríguez -descendiente, sucesora y directora actual- la despedida y cierre (El Último guión) de Georgina Cisquella en el blog del programa.

MANO DE GAÑÁN SOBRE LIENZO ROSA

¿Veis las fotos? Es el restaurante La Corte 1808 (Conde Duque esquina con Monserrat, Madrid). Cocina italiana tradicional Frente al Centro Cultural del Conde Duque. Y ahora además de ser un lugar emblemático, donde se come bien, se ha convertido en un lienzo para experimentos graffiteros.

Qué joya, qué arte, no ocurrencia plástica, no… ¡Esto arte! El individuo que ha dedicado tan trabajada obra se ha lucido. Me cuenta Jesús (autor de las fotos) que nuestro protagonista realizó un primer boceto (imagen superior), pero que los ingratos dueños del pintoresco local decidieron estropear sus trazos y devolver a la fachada su color original. ¡Qué gañanes! Pero el artista luchador y persistente volvió a estampar su genial firma después (imagen inferior). Qué tipo, qué admirable expresión, qué mérito.

Yo le propondría que fuera más allá, por ejemplo que plasmase un bodegón constructivo en la fachada de su casa, o en la de su perro, la de su padre o la de su madre. O mejor, por qué no experimentar con él mismo. Se me ocurre más de una performance… Por ejemplo, Madrid que sigue siendo ejemplo de obras públicas "por metro cuadrado" ¿Y si se deja caer en alguna de sus zanjas con cemento fresco y se graba en vídeo mientras reflexiona sobre el impacto del cuerpo humano sobre la estupidez urbana?
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PD.: Esto no es un ataque ni al graffiti ni a los graffiteros con sentido común.
PD2.: Está entre mis favoritos, pero os recomiendo una pasadita por INICIOS.ES, el blog de Paul M., que aborda el arte desde una perspectiva ciudadana, activista y muy interesante.
PD3.: Las fotos las hizo Jesús durante el mes de agosto. Gracias, por cierto, por compartirlas.

miércoles, septiembre 24, 2008

¡PLUTÓN BRBNERO YA ESTÁ EN ÓRBITA!

Álex de la Iglesia (Bilbao, 1965) escribe -en su blog- que PLUTÓN BRBNERO es una “Sitcom demencial sobre mecánica cuántica, Quarks y agujeros negros”. Como para no verla. La serie comienza esta misma noche a las 23:00 en La2. No puedo decir mucho más; no la he visto. Pero os aseguro que la veré. Obviando el curro inherente a un rodaje de semejante magnitud, valoro y agradezco el posteo diario de “La señora mayor”; compartiendo desde abril el cuaderno de rodaje de la serie con los lectores . Juzgad vosotrcos mismos. Cada entrada tiene lo suyo, pero entre otras muchas me quedo con la del 20 de abril.

No sé cómo resultará la serie, pero con su bitácora hay par pasar un buen rato. A saber: detalles de rodaje imprescindibles (“Llevo una hora levantado en pelotas por casa, pero Dios es bueno y nadie tiene que sufrir esta horrenda visión. Estoy sólo. Ayer tampoco nadie me vió llegar, porque terminamos a la una” o “Hablo conmigo mismo, necesito un muñeco de ventrílocuo, para hacerlo más fácil. O un amigo invisible, Pewee, podría llamarse. O Winifred. Es normal, es una situación normal y controlada. Lo único que me desagrada son estos enanitos que tengo en la piel, que me tiran de los pelos. Me los ha contagiado Talla”); fotos exclusivas, de esas que podríamos hacer cualquiera con una digital… pero desde dentro de Plutón; vídeos de naturaleza inexplicable como los mutantes plutoneromanchegos…; bocetos de las naves y personajes… y todo el complejo que encierra un rodaje de semejante producción.

Y cómo no, en la retina quedará para siempre este momento televisivo… ¡Único!: “ESTOY DESCONFIGURÁ” .

P.D.: Gracias Georgina, Graci. ¡Mucho ánimo Sole!

martes, septiembre 23, 2008

DESDE LAS ENTRAÑAS 2.0

24 horas, dos minutos y un bocata de chopped después… Jordi seguía tecleando. Investigaba, miraba las estadísticas de su blog y seguía investigando. La obsesión había llegado a tal punto que sólo el chopped y la mirinda llamaban a su puerta para apartar la mirada del portátil. Ni siquiera los sms que le llegaban sin parar, ni siquiera las llamadas con nudillos en su puerta, ni siquiera los gritos de sus amigos desde la calle, ni siquiera los muertos que anunciaba el Telediario en algún país, ni tan siquiera el teléfono fijo que no paraba de sonar. Nada lo desconcentraba. Sólo el chopped y la mirinda.
Hizo un alto, eso sí, para ir al baño. Sentado en la taza se puso a pensar, después de pensar, llegó un espejismo. A través de una pantalla plana en la parte interior de la puerta del wc recorría internet. Con un teclado virtual se movía por la red. Miraba las estadísticas, a ver si habían variado algo en los 45 segundos que llevaba fuera del sitio. No se movían ni las visitas ni las páginas vistas. Se cabreó, se decepcionó y pinchó en la X para salir de la web. Se fue a su cuenta de flickr, pasó a facebook, revisó twitter, se limpió con tuenti, vio unos vídeos en vimeo, se sonó los mocos mientras revisaba Digg, pasó a plurk, se detuvo un instante en su cuenta de gmail, enlazó con orkut, envió una noticia a menéame y tiró de la cadena…
Pero cuando la pantalla parecía quedarse en blanco, algo percibió que le hizo no levantarse. Del fondo de la pantalla venía algo hacia él… no distinguía perfiles, una figura deforme iba cobrando forma, tras unos segundos sentado en el sitio lo vio. Era él mismo, venía del fondo de la red, salió de la pantalla abrió la boca y se lo tragó, váter incluido.

En su próximo post publicará una entrevista con Pinocho y otros personajes que se encontró en su propio estómago.

Salud!
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* El de la imagen es un "Axolotl". Le doy las gracias a "ladefilosofía" (comentarista fiel de MISTERVÉRTIGO) por rescatar -a través de uno de sus comentarios- aquel imprescindible cuento de Cortázar. Determinante para escribir este post.

lunes, septiembre 22, 2008

Posteando en Cámara Abierta 2.0

PASEOS CORREOSOS

Javi tiene un problema. Siempre ha querido tener un perro, pero no puede porque es áltamente alérgico. No conforme con su condición, se compró una correa. Le gusta mucho la parafernalia canina. Además, cuando pasea con una correa que acaba en el suelo la gente que pasa por la acera contraria no sabe que no lleva perro; o sea que tiene –de cara a ellos- coartada para hablar con su animal sin que parezca extraño. No ocurre así con los que vienen de frente o por detrás… En esta ocasión finge que ha soltado a su mascota y que la está buscando.

Lo hace con mucha soltura, pero la gente del barrio ya empieza a preguntarse dónde está el perro de Javi. ¿Alguien lo conoce?

Pero el problema al que me refiero es que ahora está encaprichado con un casco de moto. No un casco cualquiera, no. Es uno de esos que venden en tiendas de moda tipo retro. Como os imaginaréis, no tiene moto. Le dan miedo. Se lo ha comprado y ahora pasea protegido por el casco retro y con la correa arrastrada por el suelo. Es un crak.

domingo, septiembre 21, 2008

EL CONJUNTO SURREAL A UN EURO

Ya os pasé un par de planos de este significante cúmulo de metáforas... Hoy, os paso el conjunto. Hace dos semanas no pude, porque tenía que separarme del escaparate en cuestión y los dueños me miraban con ojo crítico... Ayer, pude disparar sin levantar sospechas. Eso sí, tuve que enviar a un cómplice para que los entretuviera. Ahí tenéis el resultado. ¡Santa composición!

sábado, septiembre 20, 2008

PEDRO VALE MÁS QUE MIL IMÁGENES

Seguro que muchos ya conocéis el blog de Pedro Jiménez (PERIPATÉTICO. El hombre es un animal político), pero para los que no os habéis pasado por ahí, os recomiendo que no os lo perdáis. Ésta imagen es sólo un ejemplo de su sensibilidad para captar escenas cotidianas; de esas que se nos presentan ante nuestras narices en cualquier rincón... y que no siempre percibimos.

Imágenes que invitan a la reflexión y vídeos (acaba de estrenar su hueco en Vimeo) que amenizan la jornada; como éste sobre músicos callejeros.

viernes, septiembre 19, 2008

EL CORREO DE MARI, LA PELUQUERA

Hola doctor, estoy mal. Qué le pasa, Mari. Que esta mañana he abierto mi correo y no tenía ni un mail. Siga. Pues eso, casi me da un patatús, vamos un ataque de ansiedad. ¿Es la primera vez que le ocurre? ¿El qué el patatús o el vacío en mi cuenta? Ambas. El ataque me dio la semana pasada cuando estaba cortándole el pelo a una señora, después le hice la cera en el bigote y después de un buen rato de cháchara y tirones me pregunta: ¿Te imaginas la vida sin Google? ¡Caray!

Y entonces le dio otro ataque... No, pero casi; me sentí como ahora: fatal, al borde del abismo. Creo que usted, Mari, debería caminar más. ¿Y eso? Mire, la combinación tijeras, cera caliente y correo electrónico es fatal; caminando con zapato plano empezará a verlo todo más claro. Eso me dijo mi vecino. ¿Rodolfo Lasparri*? Sí, estuve tomándome un té verde con él en el café Hasan, y me habló de lo explosivo de esa combinación. ¿Quiere que le recete Lexatín para pasar los próximos días? No, prefiero una vida electrónica más sana y dejar los tacones... pero sí, tomaré un poco de Lexatín.

Dos semanas después...

Doctor estoy mucho mejor. Qué bien, cuénteme. Caminando por la calle con zapato bajo llegué a la conclusión de que lo mío son las sopas de letras. Ah, muy bien. Ahora uso cera tibia y me pondo zapatillas para cortar el pelo. Veo que sabe cómo gestionar sus problemas. Lo intento, me ha ayudado mucho el microblogin. No se estrese. No, no, no me estreso. ¿No cree que debería postear no manera normal? Mis sopas de letras me piden Twitter... Y la cera blogin. Eso es. Bueno, Mari, Yo creo que encontrará el equilibrio, por cierto ¿ha recibido más mails? A pares, me piden más sopas y letras. Esto si que es un cuadro de evolución. Gracias doctor, ya estoy bien.
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* Nombre del tenor que daba vida el actor Walter Woolf King en Una noche en la ópera (Sam Wood, 1935).

jueves, septiembre 18, 2008

UN PALÍNDROMO PARA DOS HERMANOS BLOGUEROS

Justo hace años que no sabe nada de su hermano pequeño. Discutieron y Matías se fue a México a vivir. No por la discusión, pero ayudó. Eran grandes amigos. Los dos rondan esa edad típica en la que te llevas el golpe cuando un veinteañero te llama “señor”. Sí, esa.

Esto se lo contó Casandra (la panadera e íntima amiga de Lucrecia, la novia de Justo) a Casimiro mientras hacían cola en la puerta de la administración número (no me acuerdo) de Lotería. Y paquito “el kioskero” me lo contó a mí después. Ya os decía ayer que hacer cola da para mucho. Y la historia sigue.

Justo tiene un blog (que aún no conozco y espero descubrir en breve) sobre palíndromos y definiciones raras de diccionario. Recibe muchos comentarios y definiciones espontáneas de lectores que comparten afición por las dudas lingüísticas. En concreto tiene un fiel desde hace un año que no pasa un día sin que aporte un palíndromo. Por ejemplo: “Alá, yo soy de Mahoma, el Dios; oídle a Mohamed: yo soy Alá”, “Olí sal: en esa marrana su gas arde. Y si mi volumen emuló, vi mis yedras agusanar ramas en el asilo” o “Dábale arroz a la zorra el abad”.
Sí, seguro que ya os lo imagináis, era Matías. Estuvieron un año compartiendo palíndromos y definiciones, pero sin hablar de nada más. Un día, Matías le envió una pregunta: ¿Sabes qué es “Peche”? Y Justo le contestó: “Dícese del retal que cuelga de la chaquetilla de los toreros”. Matías se echó a llorar

Era la respuesta que Justo había escrito unos 15 años atrás una noche jugando al diccionario en familia. Todos cayeron y se llevó todos los puntos. Peche se convertiría desde entonces en palabra clave y cómplice entre ambos hermanos. Ahora mismo les estoy viendo tomarse un café en la terraza del Mínimus. Hay dos paquetes en la mesa envueltos para regalo; dos Blackberrys y el DRAE.

PD.: Peche: “Dicho de una persona: Flaca o enfermiza”.

miércoles, septiembre 17, 2008

UNIDOS EN LA OSCURIDAD

Curiosa historia la que cuenta Pedro Almodóvar en su blog. Resulta que iba a escribir un guión con Paul Auster, atraídos los dos por las “sombras", pero las fuertes migrañas que sufrió Almodóvar entre 2006 y 2007 lo hizo imposible. Ambos compartieron Premio Príncipe de Asturias, cenas e inquietudes en Oviedo hace dos años.

Escribe el director manchego: UN HOMBRE EN LA OSCURIDAD, “última novela de Paul Auster, pero se ajusta perfectamente al guión de mi película. De hecho, el origen de ‘Los abrazos rotos’ (creo que ya lo he mencionado) se halla en las largas horas de oscuridad que viví en mi habitación aquejado de migrañas”.

Una inquietuddos historias. Os recomiendo que os leáis bien este pasaje en el blog de almodóvar. No tiene desperdicio.
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*La foto pertenece al blog de Pedro Almodóvar

EL PAVO DE MANU. CRISIS BAJA EN SAL

Se ha pasado la noche dando vueltas, a la cabeza y girando sobre sí mismo. Nunca pensó que una película pudiera dejarle tan tocado. La película en sí se titula Última salida Brooklyn (Uli Edel, 1989), y fue uno de los filmes que más influyó a Darren Aronofsky a la hora de dirigir Réquiem por un sueño (2000) . Miserias, bajos fondos, abandono, soledad, violaciones, familias desarraigadas, la muerte siempre presente… supervivencia.

Manu es un tipo práctico, presume de no perder el tiempo en comerse la cabeza inútilmente. Pero esta noche no ha podido con los movimientos internos de tierra. La crisis, la crisis, la crisis. Un banco (Lehman Brothers) ha chapado (y parece que no va a ser el único) y los estornudos de Manu empiezan a sincronizarse con sus pesadillas nocturnas. No gana poco, pero tiene un contrato poco estable. No tiene padres y la relación con su pareja se tambalea. Sus amigos… No tiene amigos.

Yo le conozco porque solemos coincidir en la charcutería y mientras llega el turno, los temas futboleros siempre unen y suelen llevar a otras conversaciones. Pero no somos amigos. Doña Remedios ha comprado choped para toda su tropa e ibéricos para aburrir. En el sopor de la espera, Manu me ha hablado de su noche. Se habrá sentido en confianza, porque un día, tras un partido del atleti (de esos clásicos en sufrir hasta el último minuto), le conté mi sueño posterior.

Ha sacado su dinero del banco, se ha comprado un libro de autoayuda y muchos yogures. Dice que es posible que, como el colesterol, haya dejado ‘para el final’ algunos asuntos que nunca ha encarado. Lo dice el manual de primeros auxilios psicológicos.

¡Cuarto de pavo bajo en sal, por favor!

martes, septiembre 16, 2008

SEÑALES… ESTACIONARIAS

¿Es otro tipo de señal? ¿Alguien ha querido estampar así (aparcando a conciencia el carrito de la compra) su visión de la crisis? ¿Es fruto del azar? He hablado con Paquito “el kioskero”, con Casimiro, con Casilda, con algún vecino… avizor. Pero nadie sabe nada. ¿No será que el pegador freudiano es un activista y sus pegatinas de Sigmund son sólo una parte de su obra?

Alguna vez, en esos momentos en los que uno consigue desconectar, he juntado en mi cabeza cientos de señales (en apariencia inconexas y absurdas) que he ido viendo por la calle. A saber: Freud, una pintada repetida en varios lugares, un mensaje con tip-ex, cuadros abandonados, otros varios, una cara que aparece en el entramado de varios azulejos, los doscientos mil adhesivos de cerrajerías 24h pegados a puertas y postes de luz… y un carrito de la compra.

¿No será que Casimiro enloqueció por buscar sin hallar respuesta? Sea lo que sea, no dejan de tener gracia los caprichos de la actividad ciudadana. ¿Y si son señales procedentes del subconsciente colectivo? ¿No nos dejamos las llaves en algún sitio, sin querer, por algún motivo soterrado? Sería, pues, una interesante historia ésta: la actividad soterrada de muchos reagrupada en señales con sentido sin que nadie lo sepa. Hasta que algunos se fijan y sencillamente logran preguntarse algo al respecto.

De ahí a lo que venga… hay un mundo de comeduras de tarro.
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*La foto está hecha desde mi teléfono el pasado sábado.
** Con "Estacionaria" en el título, me refiero a la sgunda acepción del Diccionario de la Lengua Española: 2. adj. Astr. Dicho de un planeta: Que está como parado o detenido en su órbita aparente durante cierto tiempo.

lunes, septiembre 15, 2008

LA RED, ERNESTO “el scooter boy” Y LOS COMENTARISTAS BLOGUEROS

No se separa de su vespa. Primero, por devoción y segundo por trabajo (es mensajero). Como ocurre en Caro Diario (Nanni Moretti), los días de Ernesto son como un largísimo y rico plano secuencia. Reparte y observa, conduce y saborea. Trata de no perderse un solo detalle. No sé muy bien qué, pero algo duro vivió (y/o sufrió) en algún momento que le hizo tomarse todo de otra forma. Una pérdida, una dura enfermedad, un fuerte golpe... quién sabe. Vive cerca de Villafausto en una gran localidad, le encanta el Ska, los aguacates y el Soul. Algunos le llaman scooter boy (algo así como una mezcla estética entre mod y skinhead), y a él no le parece mal.

Disfruta comentando en los blogs, aunque lo hace como anónimo. Me pide que no desvele su seudónimo. Ayer me dijo que había organizado un grandísimo debate bajo un post que hablaba sobre la llegada e implantación en nuestra sociedad de las nuevas tecnologías. Un bloguero escribía sobre un amigo que no soportó los avances y huyó en su día de su ciudad, pero hoy ya está conectado. Ernesto comentó que "a veces parece que vamos para atrás en lugar de ‘pa’lante’ a medida que incorporamos nuevas herramientas". Otro usuario le contestó pronto, el bloguero también. No hubo muchos más, pero entre ellos y dos usuarias más estuvieron debatiendo hasta las tantas.

Matices, rectificaciones... se escucharon, se leyeron bien entre ellos. Al parecer se han quedado con los contactos y son buenos amigos. Uno vive en Montain View (USA), ella en Galicia, otro en Guadalajara (México) y Ernesto cerca de Villafausto. Dice que lo que más le atraería sería juntarse con muchos más. Han decidido publicar un blog, pero aún no sé de qué. Mientras tanto, siguen comentando bajo los post que más les llaman la atención. Los caminos de la blogosfera son insospechados.

Dedicado a: Anónimo 1, Anónimo 2, Capitán Garfio, Hache, Luís, Jesús, La Zapateta, Silvia M y los que vengan. Gracias.

PD.: Capitán, por favor, recuérdame la dirección de tu blog.

sábado, septiembre 13, 2008

TÚ MISMO

Ya le echaba yo de menos… Un único sentido, dos direcciones. Si quieres esconder algo, bien oculto incluso de ti mismo, colócalo delante de ti; ante tus narices. El pegador freudiano continúa con su poesía callejera (como comentó Anónimo 1 en alguna ocasión). Me trae… de cabeza. En este caso, su nueva pista la ha dejado cerca de la Plaza de Cataluña (Madrid).


¿Cuál será su próxima parada?

viernes, septiembre 12, 2008

MÁS ALLÁ DE LA CORRIENTE

Mariano vive en la montaña desde hace 10 años. La desaparición de la peseta le dejó tocado. Se informó a fondo y encontró un pueblo abandonado en el que había una casa excavada en una roca, perfecta para él. Vive con lo básico, come lo que el campo le da y se ducha con el agua fría -que brota de una grieta al fondo de su cueva- y jabón lagarto.

Estaba totalmente aislado, pero lleva un mes con internet. Sí, como suena. Se hizo con un portátil en una de sus bajadas básicas a tierra firme, entró en una tienda tecnológica, casi le da un pasmo al comprobar cómo había evolucionado todo, y se llevó un equipo conectado bajo el brazo. Aunque no los use, le sobran los euros. Que cómo carga la batería: ¿baja de nuevo a tierra y le pide al viejo Matías que le enchufe un rato?

Sé todo esto porque ayer me contó todo su periplo por mail. Me llevé una alegría saber de él. Le había perdido la pista. Se fue la luz de mi casa, encendí el portátil y recuperé las memorias de Mariano. Aún no me ha contestado al correo que después le envié. Es posible que no lo haga, porque no estoy muy seguro de que exista (Mariano y su roca), pero me reconforta pensar, en estas noches sin corriente eléctrica que siempre uno se puede apañar con lo básico... O no. Aunque sea dentro de una roca perdida por ahí.

jueves, septiembre 11, 2008

LA EMPANADA OSCURA DE MARCELO

Me estaba tomando -con calma- una refacción con el periódico encima de la mesa, y Zapatero y el elenco de señorías tratando los presupuestos en el Parlamento. La granizada de la noche anterior había dejado su huella en las hojas de los Ginkgos biloba y los demás arbustos del parque. Crisis, huracanes, privatizaciones, cambios de formatos y un futuro –ciertamente- incierto. Así estaba el panorama.

Solo, con mi piscolabis, pensaba en nada y en todo. Debía de estar haciéndolo con cara de gilipollas porque se me acercó Marcelo y me gritó: ¡¡Tas alelao!! Marcelo es un vecino de unos 60 años que se pasa el día dando vueltas en su bicicross oxidada a la misma manzana. Lleva una antena periscópica con un rabo de conejo en la punta y una raqueta de tenis Dunlop de los años 80 anclada en el trasportín.

Le dije que se acercara y se sentó. ¿Me invitas a una mirinda? Vale. Pedí la mirinda y nos pusimos hablar de él. Era la primera vez que ocurría. Me contó que no es que estuviera loco, es que se tomaba la vida a coña. Al parecer está forrado. Asegura tener dos multinacionales, presume de ser el inventor de la bombilla de bajo consumo y el autor de Twin Peaks. ¡¡¡Cómo!!! Sí, sí, David Lynch me robó la idea en una cafetería como esta. Espero, me dijo con cara de pocos amigos, que no se te ocurra contar esto en uno de tus posts. Vaya, le estoy traicionado, pensé, porque evidentemente sabía que lo contaría. Lo que más me alucina es que entre en mi blog.

El monólogo continuó una hora más. No quería cortarle, pero el delirio fue creciendo tanto que la cabeza no me daba para más. Le corté en: “dejé el tenis porque nunca me reconocieron como el revés a dos manosNadal es mi nieto, pero no lo sabe”. Antes de llegar a casa, me encontré con Casimiro de frente. Se me acercó y me susurró al oído: ¡Luc, yo soy tu padre; no escuches a Marcelo, únete a mí, juntos dominaremos la galaxia!

¡Salud!

miércoles, septiembre 10, 2008

NEURONAS BLOGUERAS EN EL ESPACIO

Estoy preparando un reportaje para Cámara Abierta 2.0 sobre los blogs, en concreto sobre cómo mejorar su posicionamiento. Ayer, pateándome la blogosfera, di con una bitácora de esas que merece la pena no perderse: mezvan.blogsome.com. Llegué a través de Fresqui y aterricé en un post titulado Escala Universal. Enseguida recordé uno que escribí sobre el tema: ALGUNOS PARECIDOS, OTROS ASOMBROSOS. El tema: lo efímeros que somos.

Escribí un comentario en el post de Mezvan y al poco me respondió a mi mail. Tras un intercambio de impresiones, me reenvió a OTRA GALAXIA sin salir de la misma estructura (repetida a lo grande y universal, y a lo chico tirando a menguante, llegando a lo microscópico).

Después Rosa J. Cano me mandó unos breves consejos para mejorar el posicionamiento de los blogs, que previamente le había solicitado. Como a ella le comenté después (al mismo tiempo que le daba las gracias por el gesto) “deberían extenderse, por lo didáctico, el tono y la simpatía que desprenden”. Son un conjunto de recomendaciones perfectos para ilusionarse por primera vez o permanecer incentivado si llevas un tiempo habitando en la blogosfera. Esa estructura neuronal (y galáctica) que nos conecta irremediablemente a todos.

¡Salud!

martes, septiembre 09, 2008

ELADIA Y LOS VIRUS PERSONALIZADOS

Eladia inventa y reinventa recetas de cocina. Es reclamada por los periódicos y revistas más importantes de su país (República de Bisoña). Un virus acaba de mezclar en su portátil todas sus propuestas gastronómicas. No tiene copia de seguridad ni antivirus; y desde ahora ni archivos que valgan.

Ha ido corriendo a su psicoanalista (los aporta gratuitamente la Seguridad Social de Bisoña). ¿Por qué? Porque es muy autocrítica y prefiere desentrañar el porqué de su despiste. El ‘cómo’ solucionarlo es otra cuestión, por el momento. El psicoanalista, Jesús Sobrino, es un entendido en temas informáticos. Le ayuda mucho en su terapia, pero en esta ocasión, tras mucha investigación, ha descubierto una patología nueva y brutal.

Resulta que la fusión entre palabras como “sal” y “200 miligramos de Amaretto” han provocado una reacción vírica informática desconocida, con efectos devastadores. ¿Cuáles? Lo que le ha ocurrido a Eladia es un ejemplo. Se trata de un virus que piensa en cómo (perdón por la expresión, no se me ocurre otra más adecuada) putear mejor al usuario – víctima. El ente maligno estudia archivos, profesión y aficiones… al final personaliza (o customiza ) el daño a infligir. No borra, sino mezcla recetas. ¡Qué cabrón, pobre Eladia!

Ya es una epidemia, a Churrasco Zuloaga (un entrenador de softball muy puesto en nuevas tecnologías) el virus le ha organizado un taco impresionante. Ha cambiado estrategias por tácticas, nombres de jugadores con nombres de cefalópodos; y lo más cruel: ha desvirtuado sus estadísticas (lo más preciado para Churrasco) y ha modificado todas las cifras.

Eladia y Jesús, el psicoanalista, están estudiando una forma de parar el mal. El tiempo corre en su contra.

lunes, septiembre 08, 2008

¡JO, QUÉ DÍA!

Salgo de casa con mi chica, vamos a cruzar la calle, pero un enorme Mercedes se salta el semáforo, frena en seco y se queda en mitad del paso de peatones. Miro al conductor con cara... poco conciliadora, más que nada porque casi nos atropella. Inmediatamente él –un señor de unos setenta y pico- me mira con culpabilidad y levanta las manos (como si le estuviera yo apuntando con una pistola). Puedo leer en sus labios, a través del parabrisas, cómo compulsivamente repite: perdón, perdón, perdón, perdón. Está claro que es consciente de su torpeza; no es que yo le haya intimidado. Me ablando y seguimos la marcha.

Llegamos a mitad del bulevar y recordamos otros episodios similares a éste y cómo mucha gente pasa absolutamente de pararse en este paso de peatones en concreto. En mitad de la conversación un motorista nos interrumpe. ¿Cómo? Se mete de la carretera a la zona peatonal, de nuevo, otro que casi nos atropella. A mi chica y a mí, pero también a otros viandantes que iban detrás. En este caso, el tipo sigue a lo suyo hasta llegar a su destino. Ni perdón, ni culpabilidad, ni nada de nada... Nos entra la risa floja.

Nos dirigimos al supermercado. Caminamos unos 50 metros y me paro en el kiosko (no el de "paquito") de la plaza. Un señor de dos metros, con (o por) un estómago de 1,80m, la Razón y la colección de relojes de época bajo el brazo, se gira sin darse cuenta que estoy detrás. Casi me atropella también. A su envergadura hay que sumarle algunos matices estéticos: de su cara le cuelga una barba estilo mitad Jaime de Mora, mitad Santa Claus; de la boca brota una gran pipa de madera que termina en una efigie de marfil tallada con un rostro muy similar al suyo. No se disculpa, ni me ha visto.

Seguimos. Un niño de unos 10 años nos adelanta a toda pastilla. Al poco, aparece su madre detrás gritando. ¡¡¡Google, Google!!!*. Le da alcance y le mete un par de cachetes en el culo. Y antes de llegar al supermercado, dos cosas más: una gitana nos echa mal de ojo y me llama calvo condenao... interpreto que por negarme a comprar un ramillete de romero.
Y por último, un remolino de viento levanta del suelo todas las bolsas que hay tiradas entre coches y carritos. Están ahí, pero no solemos verlas; y claro con un golpe de aire se levan y alcanzan unos 70 metros de altura. Elsa porción del cielo, por un momento está adornada con confeti y cientos (no exagero) de bolsas de plástico semitransparentes. ¡Un cuadro impresionista!

Por cierto, la ruccula y el queso de cabra estaban buenísimos.
¡Salud!

* Ahora sé que se llama Google y no es ni un buscador ni un nuevo navegador. Tiene 10 años y es el hijo de una vecina llamada Raquel. En concreto se llama Google Millán Ruiz. Decidió regalarle ese nombre porque hace unos cuantos años una búsqueda le cambió la vida. Y él, Google llegó poco después, sin ser buscado. Raquel se encontró embarazada sin pretenderlo.

No sé qué encontró en el buscador que no había podido localizar por otros métodos. Nunca me lo ha contado, pero debió ser muy ‘grande’ para condenar de por vida al patrocinio a su único hijo. De momento la criatura no es muy consciente, pero creo que los padres de sus amiguitos ya hacen chistes. Me ahorro el ejemplo, no hace falta mucha imaginación para fabricar uno. Que qué pinta el padre en todo esto... Parece que estuvo de acuerdo desde el principio, es más, éste pretendía ponerle un segundo nombre: Google Manuel. El niño, por cierto, tengo entendido que tiene muy buen olfato.

domingo, septiembre 07, 2008

DE VERANO: SANDÍAS CONTENIDAS

No entiendo el mensaje. Culpa mía, no conozco el código. Por favor, que alguien (no es broma) me explique. Qué es lo que se cura con cañón y de dónde se sacan las sandías. Gracias.

Podríamos hacer un juego sobre fondos y formas. E incluso sobre reformas.

sábado, septiembre 06, 2008

SU... REALISMO A 1€, 5€, 10€ Y MÁS

El escaparatismo es un mundo, un universo y los dueños de los "hipereuros" tienen su realismo mágico y propio. Lo mejor es que está ahí, en la calle, para todos; y ver sus propuestas para la temporada otoño invierno es gratis.


viernes, septiembre 05, 2008

EL VASO MEDIO... METRO

La cola que hay que esperar para comprar un “metrobús” (billete de diez viajes hoy a 7 Euros) antes de entrar en el metro da para mucho. Los hay que pasan de todo y saltan el torno; los hay que hablan por el móvil con alguien (o con el móvil por ser alguien en una cola de nadie) detrás de ti a grito pelado; también está el/la clásico/a que no se separa de su iPod y desafina también a grito pelado (pero también susurrando) y a tiempo real; bueno y siempre nos encontramos con ese que ve una cola y se apunta porque piensa que hay algo que ver; y otros tantos más.

Mi amigo Motril se pregunta dónde encaja en una cola. Quizá ese sea el dilema ¿dónde encaja? O mejor planteado: ¿Encaja? Asegura que sabe encajar una derrota, un bajón, una mala noticia, la depresión postvacacional, un dolor de muelas y hasta un gripazo entre estaciones… pero se sigue preguntando si tiene hueco. Yo no sé qué decirle en este caso, no porque no le comprenda. Entiendo su preocupación y en cierto modo me identifico con él, pero ahora le noto demasiado bajo como para animarle.

El tremendo bajón que padece, confiesa, sobrevino después de comprar el metrobús -recientemente encarecido-. Por un momento no sabía qué hacer ni con el billete ni con su vida. No quería ir a trabajar, tampoco sentarse en un banco a ver pasar el tiempo. Sencillamente no podía moverse del suelo, a un metro del torno que marcaba la frontera entre él y la vía del tren. Inmóvil sólo tenía ganas de llorar, de caer. Una señora mayor le empujó, reaccionó, despertó y se pegó un atracón a respirar. Atravesó la frontera y llegó a su trabajo.
Me dice que sólo puso tres multas. Cuando volvía a casa un señor le sacó una tarjeta roja por la calle y le gritó: ¡Expulsado, fuera, haga el favor de abandonar el terreno de juego!

De momento, no ha vuelto al campo, porque no sabe cómo salir del ‘banquillo’.

jueves, septiembre 04, 2008

NI UN PAVO DE TUNO

Lucas se sienta todos los miércoles en el mismo banco del parque de la Fuente del Berro (Madrid), a la misma hora, con el mismo libro entre las manos: El Aleph. En el banco de enfrente se suelen juntar, también los miércoles, un grupo de amigos raperos a recitar sus temas. Muy cerca, un pavo real saca sus plumas animado por el jolgorio. Entre ambos bancos y sin mirar al pavo, ruedan ciclistas y patinadores siempre metidos en su propio mundo (cascos en orejas y mp3 en cintura o brazos).

Ayer pasó por ahí mi amigo “el negro” (que es prácticamente alvino). Enclenque y desmotivado en general, caminaba con las manos en los bolsillos, cabizbajo y con el ceño excesivamente fruncido. Se reconcomía pensando en el abandono al que le había sometido Julia. Tres años de relación pasto ya del pasado. Un rapero le tiró una nota, él respondió con una rima. Una reacción que le sobrevino espontánea, porque lo que se le pasaba por la cabeza era patear al rapero (al final se ‘desahogó’ con un tuno que ensayaba solitario en otro banco; me ahorro los detalles).

Lucas nunca ha abierto el libro. Nadie sabe muy bien a qué espera, pero ahí está… aguardando el momento. Los raperos no han escuchado jamás a Otis Redding ni a Wilson Picket, pero ahí están... Creen saber más música que nadie. Y de verdad, no lo hacen mal, pero se nota la ausencia de alguna referencia que otra. El pavo es joven y aún no sabe pelar la pava. Pero ‘el negro’ tiene toda la discografía de Ottis, de Wilson, está curtido en el tema de las relaciones (esto va por el pavo) y no hay cuento de Borges que no haya leído.

Entre pitos y flautas, entre rimas y palabras sueltas, entre plumas y avatares incómodos, ‘el negro’ antes de pagar su disgusto con el tuno, quiso poner una nota en común entre bancos. Aparcó la nota que le había tirado el rapero, arrancó su iPod de los bafles portátiles y colocó el suyo, enchufó The Midnight Hour a todo meter y antes de ponerse a cantar al mismo tiempo que Wilson Picket abrió el libro de Lucas y le dijo: aquí (señalando la primera página) empieza todo; Lucas sonrió agradecido… siguió leyendo. Los raperos impávidos… Y el pavo: comenzó a emitir un sonido gutural que parecía una carcajada.

El tuno, se llevó la peor parte.

miércoles, septiembre 03, 2008

¡ME HE QUEDADO CON TU IP Y TU CARA!

Dos chavales (juntos no llegan a los treinta) discuten en el metro. Uno, más vehemente que el otro. La gente les mira por el acaloramiento de la discusión. El tema de fondo: un vídeo que uno de ellos (el más tranquilo y bajito de los dos) colgó en youtube por error. ¡Y ahora qué, y ahora qué! Recrimina. En la pieza se ve al hermano de uno de ellos comiéndose a besos (traduzco muy suavemente las palabras que salían como metralla de la bronca) a la novia del hermano de otro de ellos.

Parece que la idea de grabar las imágenes fue compartida, pero lo de colgarlo en la red fue una decisión unilateral. El balance deja: dos familias enfrentadas y como suele ocurrir en estos casos: una novia defenestrada sin remedio… la peor parada; dos amigos de dos hermanos que quieren “matarse a hostias” (traducción literal); un vídeo que ya no está en red, pero sí en la retina y en muchas ‘memorias’ de vecinos, amigos y colegiales.

Se zarandean, se reprochan… los ahí presentes nos debatimos (interpreto) entre intervenir o conocer algo más de la historia. Yo me mojo, no quiero intervenir y sí saber ‘qué pasa al final’. Una parada, otra, y otra más (nadie se baja del vagón). Ahora todos atienden a la escena sin intervenir. ¡Y ahora qué, y ahora qué! ¡Que me he quedado con tu IP! Y ahora qué, y ahora qué! Tu hermano es cabrón… el tuyo un yonki. Tu madre me va a… Sólo llegaron (casi) a las manos cuando uno dijo: ¡Tu padre es un calvo! Ahí, amigos, la cara del hijo afectado por comentario cambia por completo y la mano se le va al cuello del ya ex amigo.

El metro llega al fin del trayecto y vuelve. La cosa no va a más… ni a menos, así que me bajo y como yo, la mayoría de los pasajeros. Pero la curiosidad me asalta sin darme cuenta al conectarme desde mi casa. Busco y busco y de tanto rastrear me encuentro con un vídeo en el que salimos, con cara de gilipollas (traducción literal y auténtica) un grupo de pasajeros mirando una escena (que no se ve) en un vagón de metro.

¡Salud!

martes, septiembre 02, 2008

AUTO-EXPLOTACIÓN SINCRONIZADA

Después de volver a ver los tres primeros capítulos de Star Wars me dan ganas de volver al sistema Dagobah; a la caverna por la que pasó Luke Skywalker antes de enfrentarse a su padre (carcomido por el lado oscuro de la fuerza). Esto ocurre en El Imperio Contraataca*. No es plato de buen gusto atravesar un pasadizo lleno de símbolos de pánico, temores, culebras… y pisando tierra poco firme; por el contrario, como te descuides te hundes. Sin embargo, no viene mal saber de qué vas, por dónde vas y quién eres. Para eso hay que empaparse, mojarse y reírte de lo más miserable que encuentres. Dentro y fuera del “gris”.

¿Que por qué suelto esta parrafada? Ni idea, igual porque es dos de septiembre. Puede que por la edad. Es posible que la incertidumbre del futuro. Quién sabe si porque me apetece tomarme una mirinda. Podría ser por la influencia de Casimiro. ¿O por un exceso de auto-explotación sincronizada? ¿Y si resulta que tengo que pasar por la caverna y deshojarme la cabeza para encontrar una respuesta que ni el maestro Joda puede darme? Ni idea.

¡Salud y que el sentido común nos acompañe!

*El maestro Joda, maestro entre los maestros Jedi, está completando el entrenamiento de Luke para que se convierta en caballero Jedi. Una de las pruebas que tiene que pasar es atravesar una caverna tenebrosa. Joda le dice que no va a necesitar sus armas porque ahí sólo se va a encontrar con sus… demonios. Hace caso omiso y se mete entre rocas, lianas y musgo a oscuras. A mitad del recorrido se encuentra con Darth Vader. El que aún no sabe que es su verdadero padre; el que un día fuera seducido por el lado oscuro de la fuerza impulsado por el miedo y el odio. Ambos empuñan el sable láser y Luke le corta la cabeza, cuando el casco cae al suelo húmedo y viscoso descubre que el rostro que se halla tras la máscara negra es la del él mismo. Aterrado y sorprendido sale al exterior.

lunes, septiembre 01, 2008

MIRINDA, ELADIA Y EL PELAPATATAS

Ayer Casimiro estaba tomándose un café con Eladia*. Él ya estaba más tranquilo, ha aprendido a adaptarse rápido a la vida después de las vacaciones. Ella está algo disgustada porque el cementerio está cerrado por reformas y sus jefes “de negro” no la han llamado para redirigir su misión durante el transcurso de sus obras. Casimiro le recomendaba comer más pasta, porque los hidratos son buenos para paliar los disgustos. Pero Eladia está desconsolada...

Perdida, le comentaba que no sabe qué hacer... no le gusta estar de brazos cruzados. Además la pasta no le gusta. Casimiro le quiso dejar su iPod, recién cargado con nuevas canciones. Se ha hecho con la discografía del Consorcio y también de Leño. Pero ella lo rechazó. Decía que no podía aceptarlo, pero le pidió que la invitara a una mirinda, porque se había dejado el dinero en casa. ¡Toma claro! Contestó Casimiro, vehemente.

Mientras iba a por la mirinda (los camareros pasaban de salir a atenderlos), Casimiro iba hablando solo... con su mujer. Ella le preguntaba si había comprado el pelapatatas que le pidió la semana pasada. Él aseguraba que sí, pero prefería pelar pepinos, porque nunca los había disfrutado tanto... Pidió la mirinda.

Eladia se había marchado cuando llegó. Casimiro se bebió la mirinda, mientras su mujer le pedía que no dejara las patatas. Paquito “el kioskero” le dio una nota de Eladia. Decía: “Casimiro, lo nuestro no puede ser. Tengo un trabajo muy peligroso y no podrías soportarlo. Gracias por la mirinda. Sé que sabrás disfrutarla. Sigue sin mí”. Casimiro que considera a Eladia una buena amiga y nada más sonrió con ternura. Se marchó con su iPod y con cierta indiferencia... siguió con los suyos y escuchando a Rosendo: Corre, corre, corre que te van a echar el guante.

*Eladia es una solitaria del barrio que asegura ser agente secreto de una central nuclear. Se pasa el día en el cementerio (me piden por favor que no diga cuál) tomando notas. Apunta quién entra y quién sale. Luego vuelve a la residencia, se toma su medicación y se acuesta. Le gusta mucho comprar congelados en la Sirena.