Ir al contenido principal

DE IP A IP Y TIRO PORQUE POSTEO

Tres IPs con las que saques. No me convences. Pues anda que tú a mí... ¡Venga: trío de ases a la ecuación IP! Es la última frase que recuerda del sueño que tuvo anoche. No sabe cuál fue el resultado de aquella partida con tantas subpartidas a la vez: "mentiroso con dados", "chinos" y alguna modalidad más. Latente Extramuro de Santacarga Marina Botica Mirada, una agente secreta. Supo de su profesión, porque él es así, sabiondo... Y ella, además, se lo confesó tras la segunda copa de vino.

¿Contraespionaje consentido? Es posible. Pero me cuenta que parece el principio de una gran amistad. ¿Cómo se conocieron? Meses antes, una noche cualquiera, un sueño de él se cruzó en mitad de una llamada entrante de ella (de fijo a móvil). Marina colgó a su interlocutor y se puso a charlar con el "yo" onírico de Latente. Y así toda una noche, el tiempo que dura un sueño, más el establecimiento de llamada de ella. Al final, un sms lanzado al aire por error procedente del móvil de la vecina de Latente cortó de cuajo la conversación.

Días más tarde del primero encuentro volvieron a cruzarse. Esta vez fue en una tormenta de ideas. Latente estaba reunido con sus compañeros para parir una genialidad. Cuando éste iba a exponer la suya, notó una melodía polifónica entre hipotálamos. Era ella, que había conseguido su IP emocional. Latente se disculpó, dejó en la mesa su idea por escrito sobre la mesa y se puso a hablar con Marian. Lo logró apretándose la muñeca con una mano y frunciendo el ceño al mismo tiempo. Esa combinación equivale a un establecimiento de llamada libre de tasas.

Ayer se conocieron y coincidieron en una cosa: Quince minutos dan para mucho y a ti te encontré en la calle.

Salud!

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
He encontrado una forma de leer lo que Dani escribe que da buen resultado, os la recomiendo a los que no la practicaseis ya. No se trata de "pillar" o no lo que pueda querer decir sino de leerle "entre hipotálamos" , algo así como escuchar una melodía cuya letra está escrita en un idioma que no se conoce bien pero esto es lo de menos.
¿cómo lo veis?
Yo así todavía me divierto mas con sus escritos que tratando de entenderlos.
¡¡¡¡¡Geniales Latente Extramuros... Marina Botica y compañía!!!
Eva
Juana ha dicho que…
Lo intentaré, lo intentaré jajaja digo yo que pillaré algo, como en inglés, que se me da fatal jajajaja gracias por el consejo.
Anónimo ha dicho que…
totalmente de acuerdo eva, y con la melodía entre hipotálamos al final se te acaba colando una IP, que se queda ahí Latente.

isabel
CYBRGHOST ha dicho que…
Vamos a probar a ponernos una antena de telefonía emociomovil que ando un poco mal de cobertura hipotalámica y a ver si funciona :-).
Daniel Seseña ha dicho que…
Me lo haré mirar... son ya tantas cosas. Gracias Eva, es más trataré de autoaplicármelo a ver si me entiendo. Cyber, insisto, eres un poeta. Juana, ¿lo has aplicado ya? Cuéntame. Isabel, Latente te envía una cebolla parda con algo escrito sobre ella y que no alcanzo a leer...

Salud!
Anónimo ha dicho que…
jaja, claro, es difícil leer en un plano irregularmente ondulado y distorsionado, pero si lo envía Latente me pondré a ello.

isa

Entradas populares de este blog

Un cruce figurado

Bloqueado, sin respuestas ni preguntas, con vista cansada y voz sin fuerza, como un fundido a negro (como se diría en modo audiovisual) y sin opción de empezar de cero en otra pantalla. Más o menos es el atuendo emocional con el que esa mañana se levantó Alexander. Y eso que el día anterior había sido de esos que enriquecen y dejan recursos para una larga temporada. Por ejemplo había vendido su última novela (El crimen y la gestión aparte) a su editora; la película de North, su mujer, titulada Sabias con más de un tema, estaba triunfando entre crítica y taquilla; la gotera del salón se había convertido en agua pasada; y por fin había llegado la lámpara alemana de los años 30 que compró a una "retroanticuaria" virtual. Pero la mente manda, con sus normas y tiempos.

North había salido temprano a una rueda de prensa y él tenía que terminar un artículo sobre ironía de la vida. Así que asumido el bloqueo bajó al Nitty a desayunar. En el fondo de un charco se encontró …

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…