LA CONTRAPROGRAMACIÓN DE HARTAZGO

Dependiente y cliente mantienen una acalorada conversación. Uno, el segundo (con o sin razón perenne) insiste en adquirir un televisor que no se apague nunca, es decir, que siempre esté encendido. El dependiente, que depende de su puesto de trabajo para mantener la cordura, insiste en que ese tipo de tele no se ha inventado. El cliente se irrita cuando oye y/o escucha un 'no puede ser' o un 'pero' y vuelve al ataque.

El dependiente se llama Eusebio Estevelatele (sí, es apellido compuesto) y el cliente Federico Hartazgo Sonado. Eusebio arrastra una crisis personal que sabe bien cómo fomentar su jefa Menuda García Estafa; suelta frasecitas tales como: Aquí nadie es imprescindible y a tí te encontré en la calle, Eusebio, así que ponte las pilas y vende, vende, vende... Eusebio, inseguro por naturaleza lo lleva como puede. Su mujer le abandonó sin previo aviso hace ahora un año y ahora Fedeico Hartazgo Sonado le está golpeando fuerte.

Para salir de esta engorrosa situación, Eusebio improvisa un plan que consiste fundamentalmente en ausentarse por un momento de la escena con Hartazgo. Se baja al almacen a por un modelo descatalogado y polvoriento a ver si cuela. Una vez en el sótano una voz profunda le llama desde el fondo. Es grave (como la del narrador del vídeo de Thriller) y tenebrosa pero nítida e incluso amigable. Sale de un televisor Telefunken Pal Color de los 80. Es un tipo muy feo con cara de pipa que pide ser entregado al viejo Hartazgo... a cambio garantiza no apagarse jamás y sintonizar (y/o conectar con el canal que quiera su dueño... sea el contenido que sea).

Como Aladino con babuchas, lámpara nueva y genio envejecido, Eusebio sube y le entrega el aparato. El precio: la voluntad. Hartazgo se va contento... y con toda la programación a su favor y contraprogramada a posteriori.

Salud!

PD.: Menuda García Estafa se frota las manos...

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Este Federico Hartazgo tiene familia, no?. Yo ando intentando contraprogramar a un tipo sospechosamente parecido.

isabel
La Zapateta ha dicho que…
¿Y cuánto fue la voluntad?

Me alegro por Eusebio, este golpe de suerte le ayudará a sobrellevar lo de su mujer y a que el ánimo de Menuda se relaje... Otra pregunta sería: ¿le ha pedido Vincent Price (voz de thriller) a Eusebio algo a cambio? '¿me darías... tu voz?' parafraseando a Swan, pactando con Phenix, en el ya clásico... de de Palma. En este caso, le pediría algo así como ¿me darías... tu apellido? que es lo único que le queda al pobre Eusebio. En fin, muchas preguntas y muchas cosas tiene este post. Bravo.

Entradas populares de este blog

Entrada nueva

En blanco, arriba el telón

LO OPUESTO A ESBELTEZ, HIJA