LA DISTANCIA DE UN GUISANTE MIOPE

Guisante es amigo de Fátima Mancuerna. En algún momento fueron pareja y de algún modo nunca han dejado de serlo, pero... Están buscando un camino que les lleve lejos, porque han vivido últimamente tan cerca que necesitan tomar distancia. Desde allí, dice Guisante, quiere enfocar el plano que no pudo ver por exceso de nitidez. En él está la clave de que ambos se sientan tan exhaustos, tan derrotados, tan amargados...

Por la mañana han empezado a buscar por el camino de "el medio" que, aseguran los ancestros, es el más "majo". Se han encontrado con sapos, culebrillas y alguna de esas malditas chinas tan adictas a invadir las plantillas de los zapatos ajenos. Han discutido entre ellos; han jugado a "las películas" (dime una frase y te diré a qué peli pertenece y qué personaje la entonó; Mancuerna es una bestia de este juego). Con la llegada de la tarde lloran y se abrazan.

En unos minutos han pasado de ser felices a retirarse del camino y buscar la bifurcación. En segundos casi abandonan a la vez. Pero las ganas de tomar distancia les impulsa a seguir sin miramientos. ¡Como el junto que se tuerce pero siempre sigue en pie! (exclama Guisante). ¡Ahí le has dao'! Le apoya Mancuerna.

Cuando amanece han subido a una cima. Se han comido todo lo que llevaban encima. Se abrazan, señalan a lo lejos y empiezan a partirse de risa. ¡Qué bueno! ¡Qué pequeño es! ¡Es diminuto! ¡Mira (guiña un ojo Mancuerna), se puede coger con los dedos! Así se pasaron la mañana moviendo como a un pelele el problema del exceso de cercanía. Soplaron, localizaron, resetearon y resituaron las cosas. Sólo hay un problema, Mancuerna quiere quedarse, Guisante no.

Hace un año que ocurrió. Ayer hablaron por Skype y se echaron una de pelis.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
qué buen ojo con este post, oye. Quizá lo ideal sea tener alguna dioptría, las justas para que podamos ver sin bruma en los ojos pero que nos impidan enfocar demasiado.

isabel

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