Ir al contenido principal

ENCUENTRO CON LETRA DE CHULETA

Estarán en el Parque a las 18 horas, pero no sabrán que están espalda con espalda. Benigna Malicia y Fundi Doscirios se dirigen a un encuentro provocado indirectamente por ellos. Se conocieron sin saberlo en la frutería de Jimeno Pedrusco, llamada “Pedrusco seco”. Allí pidieron sus cosas, primero él, luego ella. Malicia se hizo con unos lichis con sabor a método improvisado y Doscirios optó por plátanos isladenses sin motitas ni prejuicios por arte transgénico.

Sólo saben que existen en sendos mundos subconscientes… Los mismos que les va a llevar a los bancos adosados del Parque del Retiro. ¿Que por qué lo sé? Porque lo he leído en el post-it que me ha dejado en el buzón Mendruga Pensada. Es la vendedora de dedales de papel cebolla del barrio. Nadie los compra, pero su dinero para subsistir se auto-reproduce a diario en el bolsillo de su bata gallega. También toca el cazú (instrumento tipo flauta que suena como una trompeta afónica gracias al papel cebolla que tapona uno de sus orificios) en sus ratos libres. Percibe historias congénitas de amor y odio y hoy toca amor…

Salía de casa, como decía, cuando me encuentro con el papel amarillo lleno de letras tamaño chuleta (casi microscópica). Es un titular y cuatro líneas… y no cuenta el final, pero me invita a acudir a la cita… Ya os contaré el final; pero como siempre, se aceptan otros desenlaces. Para mí que es una broma de Mendruga, pero aun así, le seguiré el rollo.

Salud!

Comentarios

CYBRGHOST ha dicho que…
Espero ansioso el desarollo de la historia, que es más misteriosa de lo que parece, porque no recuerdo que haya caído hace un rato una bomba nuclear en mi casa y todos mis relojes marcan las 23:30, y sin embargo el post se ha adelantado a su tiempo!!! (pone Jueves 21 de Mayo ya!! Así las cosas cualquier resultado impredecible y sorprendente sería lo más normal.
Cris ha dicho que…
El lenguaje está lleno de sorpresas. Y todo gracias a frases LARGAS, o sustantivos y adjetivos JUNTOS. O metáforas y comparaciones.

Me encuentro en el post de Daniel: "papel amarillo lleno de letras tamaño chuleta (casi microscópica)" Evidentemente, sé que el redactor se refiere a la chuleta escolar, pero... ¿tamaño chuleta (casi microscópica)? Me suena a oximorón ¿no? sobretodo si pienso en las de Ávila. ¿Por qué se les llama chuletas a esos papelitos para copiar en exámenes? Que alguien me lo aclare, que yo fui una estudiante aplicada... por favor.
copifate ha dicho que…
Me pongo a ello, Cris, pero antes quiero trascribir mi admiración de hoy: "...su dinero para subsistir se auto-reproduce a diario en el bolsillo de su bata gallega"
No se qué me produce más asombro si el milagro de la autoreproducción fiduciaria o que la bata sea gallega.
copifate ha dicho que…
La aplicación de la palabra chuleta a los diversos soportes que el estudiante lleva subrepticiamente para "ayuda en exámenes" no está clara. A mi juicio puede que tenga que ver con una de las acepciones de la palabra que tan solo María Moliner recoge: "Pieza que se añade en la confección de algunas prendas para completar la anchura o largura necesaria en algún sitio"
¿Puede valer?
Anónimo ha dicho que…
yo confío en la comunicación "espalda contra espalda", una con sus lichis, el otro con sus plátanos, pero seguro que de ahí sale una conversación silenciosa interesante. Probablemente no la oigan, no la oigamos, pero qué más da, sus subconscientes respectivos se lo pasarán muy bien.
Cris ha dicho que…
Gracias, Copifate. Yo creo que vale. Sería interesante descubrir desde cuándo se usa el término, y me da la sensación que desde hace mucho por la definición de María Moliner. Quizá lo sepan en alguna sastrería antigua ¿no?
copifate ha dicho que…
CHULETAS: Sin duda hay semejanzas, ambas se usan disimuladas en la ropa, ambas sirven para corregir un defecto y ambas son conceptos antiguos. Yo de sastrería no se nada, pero me consta que chuleta como instrumento de ayuda al examen no es una acepción de ahora. El los 50 se usaba con toda naturalidad.
Cris ha dicho que…
Yo me remontaría mas allá del siglo XVII. Pero es intuición.

Entradas populares de este blog

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…

Un cruce figurado

Bloqueado, sin respuestas ni preguntas, con vista cansada y voz sin fuerza, como un fundido a negro (como se diría en modo audiovisual) y sin opción de empezar de cero en otra pantalla. Más o menos es el atuendo emocional con el que esa mañana se levantó Alexander. Y eso que el día anterior había sido de esos que enriquecen y dejan recursos para una larga temporada. Por ejemplo había vendido su última novela (El crimen y la gestión aparte) a su editora; la película de North, su mujer, titulada Sabias con más de un tema, estaba triunfando entre crítica y taquilla; la gotera del salón se había convertido en agua pasada; y por fin había llegado la lámpara alemana de los años 30 que compró a una "retroanticuaria" virtual. Pero la mente manda, con sus normas y tiempos.

North había salido temprano a una rueda de prensa y él tenía que terminar un artículo sobre ironía de la vida. Así que asumido el bloqueo bajó al Nitty a desayunar. En el fondo de un charco se encontró …