HÉROE DE TRAPO Y BOLA DE CALCETÍN

Cuando abrió la boca ya la tenía cerrada a cal y canto, el golpe a Bocajarro le había dejado KO. Es muy propio de él volar por los suelos y caer hacia arriba, pero hace lo que puede para mantenerse sentado en pie. Es Benjamín Bocajarro Paradoja, un tipo cogido con alfileres. Quiso hablar sin decir nada, pero lo dijo todo cuando profundizó en la superficie de si mismo; brutalmente áspera.

Cuando llegó a la cima de la montaña de ropa que tenía acumulada desde el domingo colocó una banderilla en la bola de calcetines negros. Se le cayó la última mandarina de la temporada; se precipitó al vacío por longeva. Notó un vacío legal en su estómago estrellado… pero se sobrepuso y aspiró a pedir un deseo desde lo más alto de sus ropajes. Transpira, respira y desea.

Cuando cerró la boca, comenzó a pensar. Algo tenía que cambiar a su alrededor de sí mismo. Lo vio claro desde la cumbre de su habitación. Insiste hoy en hacerme partícipe de sus progresos y yo, previo aviso, os lo traslado. Bocajarro Paradoja está saliendo de entre la maleza de sus restos contradictorios. Creo que es un héroe.

Salud!

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Ya era hora de que se reconociera el valor de los superhéroes "del montón"!!, que algunas veces vuelan y otras se arrastran demasiado a ras del suelo, que suben montañas de ropa para tener mejor perspectiva, que son capaces de caer hacia arriba.... y todo sin superpoderes.

Superman con vértigo

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