Ir al contenido principal

HÉROE DE TRAPO Y BOLA DE CALCETÍN

Cuando abrió la boca ya la tenía cerrada a cal y canto, el golpe a Bocajarro le había dejado KO. Es muy propio de él volar por los suelos y caer hacia arriba, pero hace lo que puede para mantenerse sentado en pie. Es Benjamín Bocajarro Paradoja, un tipo cogido con alfileres. Quiso hablar sin decir nada, pero lo dijo todo cuando profundizó en la superficie de si mismo; brutalmente áspera.

Cuando llegó a la cima de la montaña de ropa que tenía acumulada desde el domingo colocó una banderilla en la bola de calcetines negros. Se le cayó la última mandarina de la temporada; se precipitó al vacío por longeva. Notó un vacío legal en su estómago estrellado… pero se sobrepuso y aspiró a pedir un deseo desde lo más alto de sus ropajes. Transpira, respira y desea.

Cuando cerró la boca, comenzó a pensar. Algo tenía que cambiar a su alrededor de sí mismo. Lo vio claro desde la cumbre de su habitación. Insiste hoy en hacerme partícipe de sus progresos y yo, previo aviso, os lo traslado. Bocajarro Paradoja está saliendo de entre la maleza de sus restos contradictorios. Creo que es un héroe.

Salud!

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Ya era hora de que se reconociera el valor de los superhéroes "del montón"!!, que algunas veces vuelan y otras se arrastran demasiado a ras del suelo, que suben montañas de ropa para tener mejor perspectiva, que son capaces de caer hacia arriba.... y todo sin superpoderes.

Superman con vértigo

Entradas populares de este blog

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…

Un cruce figurado

Bloqueado, sin respuestas ni preguntas, con vista cansada y voz sin fuerza, como un fundido a negro (como se diría en modo audiovisual) y sin opción de empezar de cero en otra pantalla. Más o menos es el atuendo emocional con el que esa mañana se levantó Alexander. Y eso que el día anterior había sido de esos que enriquecen y dejan recursos para una larga temporada. Por ejemplo había vendido su última novela (El crimen y la gestión aparte) a su editora; la película de North, su mujer, titulada Sabias con más de un tema, estaba triunfando entre crítica y taquilla; la gotera del salón se había convertido en agua pasada; y por fin había llegado la lámpara alemana de los años 30 que compró a una "retroanticuaria" virtual. Pero la mente manda, con sus normas y tiempos.

North había salido temprano a una rueda de prensa y él tenía que terminar un artículo sobre ironía de la vida. Así que asumido el bloqueo bajó al Nitty a desayunar. En el fondo de un charco se encontró …