Ir al contenido principal

A LA POSTRE UN CADÁVER

Por Fabio Carabeo
Recientemente he recibido un mensaje, vía facebook, de Maria Lachita Callando. La conocí de pasada mientras el juez de turno levantaba el cadáver de un anónimo cerca de la alcantarilla de la calle Oso con Argüelles. Un fiambre completamente desfigurado y una almendra en su puño derecho (cerrado), sin expresión ni familia.

Estaba yo tomando algo con mis amigos y el tumulto me llamó la atención, me acerqué por puro cotilleo y allí me crucé con Lachita Callando; en el sitio por el mismo motivo que yo. Salió de la 'tetería' para curiosear y nos encontramos.

El mensaje contiene tres líneas que se pueden resumir en: “Ya sé quién es el muerto, Fabio. Quedamos y te cuento cómo lo he averiguado”. Lo cierto es que me apetece quedar con ella, pero el fiambre me da igual, ni soy policía ni tengo ningún sentimiento hacia un cuerpo sin vida. Me apetece quedar con ella porque 'la noche del levantamiento' hubo un chispazo entre los dos; con permiso del cadáver.

Nos debimos calar el uno al otro desde el principio y así ocurrió que sin saber cómo pasamos de sendos grupos de colegas y nos quedamos comentando la escena en una restaurante cercano, de esos que tienen encanto y una buena carta de vinos...

Continúa mañana

*La imagen viene de islakokotero.blogsome.com

Comentarios

Juana ha dicho que…
Tiene buena pinta Lachita Callando .... un chispazo, un buen vino y .... ¡cuenta!¡cuenta!
Anónimo ha dicho que…
a mi el muerto también me da bastante igual, Fabio, pero podrías aprovechar el chispazo para investigar qué pasa con los frutos secos en mr.vértigo, que empieza a acojonar.
La Zapateta ha dicho que…
A mi, a parte de los frutos secos de este blog, me preocupan los fiambres. ¿Qué es eso de no tener interés por los cuerpos sin vida, hombre? ¡Gracias a ellos te vas a ligar a Lachita Callando, Fabio, tontorrón!
CYBRGHOST ha dicho que…
Si ligas aprovechando la presencia de un cadáver... ¿Es necrofilia light?
Fabio Carabeo ha dicho que…
El final aclarará muchas cosas; creo que Dani se va a mosquear conmigo, pero espero seguir escribiendo en este espacio.

Un abrazo a todos!
Anónimo ha dicho que…
jaja, ya me extrañaría que nos aclares el misterio de los frutos secos y los fiambres, entre otras cosas, Fabio. Una de las cosas que distingue y hace especial a mr.vértigo es que hay siempre más preguntas que respuestas. isa
Juana ha dicho que…
Siempre me gustaron más las preguntas, ¿no tienen algo de especial, sinuoso y sensual estos símbolos?: ¿?

Entradas populares de este blog

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…

El recorte tendido

Cuando Carlos se levantó todo estaba en su sitio, menos él, que se sentía de vuelta y media. Echó de menos el recorte de periódico que la noche anterior había tendido en la cuerda de las historias pendientes; junto a la ropa que no usa pero lava. Con el ritual del desayuno tuvo que combinar tostadas con hipótesis. La primera consistía en cuestionar la existencia del recorte, ¿habría sido parte de un sueño? La segunda, en desestimar la primera duda, ya que recordó que había escrito una nota en su móvil que aludía a la historia recortada. Tercera, pensó que se había levantado de madrugada y en un acto surrealista se la había ocultado a sí mismo. Y en la cuarta se preguntaba, si se lo había ocultado, ¿por qué lo había hecho?

Concluido el ritual y el desayuno, la respuesta llegó de forma natural. Sentado en el inodoro observó la posible escena delante de él. Se veía a sí mismo levantado de madrugada. Leía la historia del recorte entre la consciencia y el sueño. Su cara reflejaba dolor, rab…