Ir al contenido principal

TRES TRISTES SILLAS BUSCAN LUGAR

Qué os parece la estampa. Tres sillas abandonadas en el mismo barrio (Chamartín) y más o menos en la misma franja horaria. Cada una de su padre y de su madre. No había "operación recogida de muebles" ni nada similar; lo comprobé. Un trío de seres materiales agotados por aguantar el peso del ser humano y ahora... desterrados. No es la primera vez que me encuentro en la calle con una escena igual.

Hace ya más de un año hallaba, en la misma zona, un váter humillado en plena vía pública. El post lo titulé: EL ARTE (Y DECORO) DEL ABANDONO. Y ahora en distintos puntos, pero en el mismo contexto doy con ellas, las sillas. Una más vanguardista y transparente, otra con dotes ofimáticas y una tercera más veraniega. Renovarse o morir, quemar lo viejo, vaciar la buchaca, patear el culo a los lastres, empezar de nuevo... Cualquiera de estos argumentos vale para poner de patitas en la calle a los viejos razonamientos.

Además, en la calle tienen una oportunidad de reencontrar una ubicación. Un espacio que les vaya al pelo. Ya sabemos, también le he dedicado algún post al asunto, que entre escombros existen vidas imposibles a priori y una nueva oportunidad después. Y si no, que se lo pregunten a Japón Soriano: Escombro y disfraz. Dicho lo cual sólo me queda añadir, que pasados unos minutillos, las sillas volaron. Es lo que hay.

Salud!

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Tal vez ese sombrero de brujo pertenezca a un Juaquinete, y lo ha tirado porque le han preguntado si iba disfrazado de hada madrina, y tampoco se ha atrevido a decir “tu puta madre”.
Es bonito que las historias pasen de silla a silla, y ocurran, y se repitan, aunque vivan un tiempo en el contenedor.
Juana ha dicho que…
Sillas voladoras, monjas sexuadas, viajeros extraños, libros en blanco ....... ¿Pero donde te metes alma de dios? jajajajajaja
Me encanta tu forma de "ver" este curioso y sorpresivo mundo.
Anónimo ha dicho que…
¡Entre escombros existen vidas imposibles a priori! Es un rico y sugerente filón ¿Lo puedo utilizar para mis clases, Dani?
por supuesto citando al autor.
Gracias a priori
Eva
Anónimo ha dicho que…
"...y una nueva oportunidad después."
Todo es circular. Todo se acaba, todo renace.
Anónimo ha dicho que…
Vale anónimo, puedo utilizar también lo que tú escribes?
Eva

Entradas populares de este blog

Un cruce figurado

Bloqueado, sin respuestas ni preguntas, con vista cansada y voz sin fuerza, como un fundido a negro (como se diría en modo audiovisual) y sin opción de empezar de cero en otra pantalla. Más o menos es el atuendo emocional con el que esa mañana se levantó Alexander. Y eso que el día anterior había sido de esos que enriquecen y dejan recursos para una larga temporada. Por ejemplo había vendido su última novela (El crimen y la gestión aparte) a su editora; la película de North, su mujer, titulada Sabias con más de un tema, estaba triunfando entre crítica y taquilla; la gotera del salón se había convertido en agua pasada; y por fin había llegado la lámpara alemana de los años 30 que compró a una "retroanticuaria" virtual. Pero la mente manda, con sus normas y tiempos.

North había salido temprano a una rueda de prensa y él tenía que terminar un artículo sobre ironía de la vida. Así que asumido el bloqueo bajó al Nitty a desayunar. En el fondo de un charco se encontró …

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Sin estridencias

En mitad de la carretera, a pie de asfalto... Ya no pincha, ni mucho menos corta. Pero toma postura y digiere la curva peligrosa.