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EL MURO DE MADRID

Leyendo frente al Muro de Berlín, este Domingo pasado, la crónica de Frederick Taylor en El País Semanal sobre el Ascenso y caída del muro, pienso en todo lo que hay detrás de las cosas más invisibles. Pero éste es un tema aparte. Lo que creo es curioso, es que muy pocos saben que en 1990 -un año después del derribo de aquella frontera de hormigón- un trozo se vino a Madrid... Concretamente al Parque de Berlín. Desde entonces, ocupa el centro de una fuente de este maravilloso jardín, inaugurado en 1967 por el entonces alcalde de la ciudad germana Willy Brandt.
Hace no mucho, 4 años, me enteré de su existencia, lo reconozco. Tarde. Antes supe que en este parque perdió la virginidad mi amigo Norman Zap y Cecilia Burocracia; también me enteré de que se han rodado varios cortos, secuencias de cine y series; o que Casimiro sacaba a su perro Rufián... También ahí discutieron Tomasa y Manuel Ensanche por última vez antes de caer en desgracia. Es más, yo rodé un reportaje sobre "la revolución Twitter" con Jonan Basterra (Pixel y Díxel) y Óscar Espíritusanto (Periodismo Ciudadano) a los pies del muro.



Y pienso, como decía, en lo poco curioso que resulta un pedazo viejo de hormigón grafiteado... Y en lo curioso que ese trozo tan opaco sea tan transparente. Hay un cartel que cuenta la Historia. Hay gente que pasa todos los días; niñatos (españoles y extranjeros) que mean sin piedad en la misma fuente; que escupen. Otros tiran piedras, algunos ilusos hasta monedas. Pero pocos -imagino- se paran a pensar en que ese trozo tan gris -como seguramente sean sus vidas- encierra el pasado tan frío que todos conocemos.

Recomiendo un paseo por el Parque, también, cómo no, una parada para contemplar esas paredes. Y después, cada mochuelo a sus... movidas. A ver cuánto hormigón llevamos encima. ¡Cuidado que pesa!

Salud!
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*La foto superior la hice el 8 de enero. Aquella mañana, aquella nevada brutal que acabó con la sal -que no de mesa- en Madrid.

*Las siguientes las hizo ese crack llamado Óscar Espiritusanto el pasado 25 de junio. El día del rodaje. Y como refleja en su post, lancé -si no el primero- uno de mis primeras 'twittadas'.

Comentarios

Netambulo ha dicho que…
Pues sí, es una pena la incultura que hay por parte de las nuevas generaciones que ni respetan ni conocen.

Estuve hace 5 años en Berlín y me impresionó la atmósfera extraña que aún se respiraba en algunas zonas. Es imposible, si sabes algo de historia, no dejar la mirada perdida frente a algún tramo del muro, tratando de imaginar esa misma calle unas décadas más atrás. Da "vértigo" pensarlo, Mr. Seseña.

J.
Norman Zap ha dicho que…
Yo estuve hace 5 años también, y mucho antes, a principios de los 90,justo después de la caida del muro. Es impresionante lo que esa ciudad ha transformado a Europa, y como se transforma ella diariamente. Es un placer ver a sus habitantes, sus barrios, su arquitectura, sus bares, sus bicis. Si por allí mea alguien en la calle es porque no tiene casa, y ya dudo que incluso así lo haga, y eso que en esa ciudad viven muchísimos más jóvenes que en Madrid.
PD: Por cierto, no guardo muy buen recuerdo de ese día en el Parque de Berlín en el que perdí "mi inocencia", pero gracias por el recordatorio.
copifate ha dicho que…
Hay algo de alegría en su caída, en su derribo más bien, pero enseguida invade un algo de tristeza. Los algos son pequeños pellizcos que matizan los colores puros. Tristeza por pensar lo que simbolizaba y producía esa barrera horrenda; alegría por su desaparición y por la admirable solución que ese pueblo alemán ha dado a "algo" tan dificil.
Anónimo ha dicho que…
Hay muchos, caballero, tienes razón. Pero la mayoría no son derribados, mantienen su "perfección". Y los hay de nueva construcción. Y algunos son británicos.

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