LA PEGADA FREUDIANA Y ZAMORANA
Había decidido sacudirme las migas del pegador freudiano. Pero hago una pausa gracias, de nuevo, a la colaboración ciudadana de un asiduo a este blog: Cybrgosht. Fiel desde los arranques blogueros de Cámara Abierta 2.0, Miguel Ángel (con su ojo de Coyote) me deja (vía Facebook) la foto que tenéis delante. En el pie me dice: “El pegador Freudiano en Zamora y una calle de curioso nombre de donde seguro que tú puedes encontrar algo”.La calle en cuestión se llama Colación. ¡Qué regalo! Gracias, compañero. ¿Que
si puedo encontrar algo? Está a la vista, amigo, y viene a colación, obviamente, que este personaje -al menos en alguna etapa de su trayectoria pegadora- buscaba el sentido a sus adhesiones. No sé si esta acción que me pasa es anterior o posterior a su último arrebato indiscriminado. En cualquier caso, es de las que merece la pena destacar. Pero sobre todo, dice todo lo que queramos que diga, ¿no? ¿No consiste en ello este kiosko?Ahí queda, ahí está... la pegada de comentarios está abierta. El mío: "Gracias Cyber, por prolongar las obsesiones que tanto sentido han dado a los cimientos de este blog".
Salud!





6 comentarios:
Creo recordar, no quiero mirar el diccionario, que colación era lo que la iglesia dominante permitía comer los días de ayuno.
El nombre de la calle y tratándose de Zamora seguro, debe de aludir a esto o a algo eclesiástico.
Yo lo único que sé de la calle es que hace esquina con la calle Carniceros y que lo único que he visto "sacar a colaciín" es uan pisicna portatil de una familia de gitanos. Lo que no me cuadra y por eso recurrimos a Mr. Vertigo, es Freud en una ciudad llena de Iglesias.
Nada más salir a la calle me he cruzado con Tomasa Colación, 74 años, y me ha dicho que buscando su árbol "gerontolólico" se ha encontrado con este post y vuestros comentarios. Asegura la mujer que Freud no es austriaco, sino zamorano. Es más, nació sin tapujos y sin ayuda de nadie, él solito, en la calle Colación.
Aunque leyendo una de las acepciones del DRAE respecto al significado de 'Colación': "Refacción de dulces, pastas y a veces fiambres, con que se obsequia a un huésped o se celebra algún suceso"... a uno le entran las dudas de todo en relación con todo. Sabía yo que TODO pasa por encontrar la serenidad espiritual a pie de charcutería.
De cabeza al diván, el terrible!
jaja, tu comentario es nuevo post, así da gusto. Me quedo con ganas de saber más de Tomasa Colación y aplaudo ese diván el terrible, que aún ando riéndome. isa
De toda la vida, Colación es el arte y estafa de invertir o suplantar el número asignado en el orden de espera, es decir, que en la charcuteria te "cuelas" y en la ferretería te abduce una terrible "colación", pero en ambos casos te pasas por el forro a la gente y a su tiempo
Fdo.: colaborador del diccinario ferretérico a las finas hierbas
jajaja, qué bueno, colaborador!
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