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2010 EMPIEZA EN EL BANCO 54

Os podéis imaginar la vidilla que ha tenido el Banco 54 durante la última noche del año y las primeras horas de 2010. Gracias a Godfredo Cotillón puedo pasaros tres breves historias con finales felices. Es un colaborador silencioso que sólo trabaja en jornadas festivas. Viste calcetines dispares y orejeras de gamuza azul. Un cuadro, vamos; eso sí, toma nota (que no uvas) como nadie.

-Una joven pareja de quinceañeros que discutían por el sms inoportuno y cargado de alevosía de una ex novia de él. Ella lloraba y recriminaba, él aguantaba el temporal. Al final, todo terminó con un abrazo, un morreo intenso y mucho cotillón alrededor.

-Avanzo hasta el final de la noche (o el principio del 1 de enero) para hablaros de las tres ancianas que posaron para Periodismo Ficción. Fernanda, Tertulia y Morera, como es tradición, se sentaron con tres tazones de chocolate y muchos churros (envueltos en un cucurucho de papel de aluminio) a comentar sendas veladas con sendas familias. La de Tertulia ha sido la más surrealista. El nieto 'trasto' decidió amargar la Nochevieja cantando compulsivamente canciones de Ricky Martin y un tal Sandoval. ¡Terrible! Exclama Tertulia mientras se endulza la vida con amigas y porras.

-Menguado y Zafira. Taxista y transexual en mitad de la noche hacen una pausa en sus vidas para vivir una vida efímera de apenas tres minutos. Se besan, se abrazan, se regalan cacahuetes y frutas de Aragón y cómo no, una pequeña ensaimada por roscón sin misterio. Lo hacen todos los años al parecer. Después se desean lo mejor y quedan para la década que viene. No sé cómo empezó esta historia, no sé cómo se comunican durante el año (de hecho creo que no lo hacen) y no sé hacia dónde van... pero promete.

Feliz año!!

Comentarios

Juana ha dicho que…
Este año es "pequeño" al fin y al cabo solo suma 3, que es muy poco.
A veces uno se comunica y no sabe como .... pero promete sin duda.
Anónimo ha dicho que…
LLego tarde, pero gracias a Cotillón que lo cuenta todo puedo decir que me encanta que el nuevo año haya empezado en ese gran banco con calcetines dispares, morreos intensos, churros, una vida de 3 minutos y como no, con frutos secos de por medio. Gran entrada, de blog y de año. isa

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