Ir al contenido principal

BLUES DE UNA CEGUERA CIEGA

Estás ciego. Dime algo que no sepa. No, no me has entendido; sé que eres ciego, quiero decir que no ves ni delante ni detrás de tu nariz. Vaya novedad. ¿Lo ves? No te enteras de nada, estás ciego.

Javi Gárgola
está indignado con Román Quintilllo. Son amigos de siempre, Román es ciego de nacimiento, pero según Gárgola, ahora ve menos que nunca. Quintillo no está de acuerdo, de hecho, hoy presume de ver más que nadie; se siente muy superior a los videntes. Y es aquí donde entra en escena la indignación de Gárgola...

...Éste ve, oye, no sufre ninguna discapacidad. Pero se reconoce limitado en miles de campos intelectuales, emocionales, físicos... Dice que eso le ayuda a crecer con más indepencia y salud que cuando pensaba que podía zamparse el mundo gracias al cheque en blanco guardado en la mochila inherente e innata... Pero inexistente, matiza ahora.

Esa mochila yo me la paso por el forro de mis cojones ciegos
; si tú eres un limitado, es problema tuyo... pero déjame a mí ver como me da la gana
. Y así, desde hace un tiempo a esta parte, andan a la gresca todo el día. Porque uno percibe su ceguera como un don superior y el otro cree que sus límites tienen que valer para todo el mundo y no tolera que haya gente que no acepte/supere esos límites.

En estos momentos discuten
en la cocina de la tía Tomasa mientras cortan grandes papayas y pelan cebollas de las pequeñas. Lo sé porque me lo está contando David Guardián, mi vecino y confidente sordo, que oye más que nadie y escucha como pocos.

Salud!

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
A pesar de las claras diferencias en los puntos de vista, parece que al final los dos se han encontrado en un punto común porque veas lo que veas, pelando cebollas siempre se echa alguna lagrimilla. isa
Daniel Seseña ha dicho que…
Uno de ellos estaba en la cocina con gafas de bucear, de hecho, pelando cebollas. Otro gran punto de encuentro sin dobleces ni reflexiones de más: la cocina y todo lo que allí... se cocina.
Anónimo ha dicho que…
Los sentidos sin sentido sirven de poco cuando te oyes, ves, hueles, palpas...o imaginas superior.
M.
Juana ha dicho que…
Mi marido tiene un amigo ciego que ha visitado medio mundo él solo, siempre dice "pero si ha visto más mundo que yo, que no he salido de este país" .... depende, de según como se mire, todo depende (me encanta esa canción)
capitán garfio ha dicho que…
La vida se puede disfrutar de todos modos, los limites se los pone cada uno.....
CYBRGHOST ha dicho que…
A veces es mejor no ver, u oir y callar. Aunque quizá seamos más dados a pregonar a los cuatro vientos lo que no hemos visto ni oido. Uff a ver como se come todo eso, porque va a ser difícil de cocinar... y de digerir.

Entradas populares de este blog

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…

El recorte tendido

Cuando Carlos se levantó todo estaba en su sitio, menos él, que se sentía de vuelta y media. Echó de menos el recorte de periódico que la noche anterior había tendido en la cuerda de las historias pendientes; junto a la ropa que no usa pero lava. Con el ritual del desayuno tuvo que combinar tostadas con hipótesis. La primera consistía en cuestionar la existencia del recorte, ¿habría sido parte de un sueño? La segunda, en desestimar la primera duda, ya que recordó que había escrito una nota en su móvil que aludía a la historia recortada. Tercera, pensó que se había levantado de madrugada y en un acto surrealista se la había ocultado a sí mismo. Y en la cuarta se preguntaba, si se lo había ocultado, ¿por qué lo había hecho?

Concluido el ritual y el desayuno, la respuesta llegó de forma natural. Sentado en el inodoro observó la posible escena delante de él. Se veía a sí mismo levantado de madrugada. Leía la historia del recorte entre la consciencia y el sueño. Su cara reflejaba dolor, rab…