Ir al contenido principal

TIRO AL MIEDO... A MATAR

Sin intencionalidad, no hay indulto. Se lo escuchaba a su padre desde crío y así se lo hizo saber al policía que le interrogó durante dos horas. Dos horas rogando que no le dejaran salir de la comisaría. Clamando por un encierro en calabozo perenne e inmediato. Confesando crímenes que nunca había cometido. Ofreciéndose como hombre bala para cargar contra cualquier caso no cerrado. Por ejemplo, el de Furciano Sobrinillo 'El rompe huesos invertabrado' (despiadado asesino anónimo de tunos y mimos).

El policía, desesperado, le dejó en libertad sobre fianza. Vamos, que le terminó pagando para que se fuera. Pero el de Raimundo Ajado, es un caso más de alguien desesperado por retrasarse voluntariamente. Hay cientos. Y desde que los chuzos no son de punta sino que mojan sin más, se han multiplicado por 1000. Son personas que padecen un miedo terrible, exagerado, a abrir una factura, a facturar una maleta, a doblarse la ropa, a salir de viaje, a responder preguntas propias, a no responderlas, a ver perder a su equipo, a hacer gárgaras con azafrán, a follar y beber, a beber y a follar, a temer...

Y por supuesto a ser idénticos. Por eso Ajado, consciente de la expansión del mal del regreso, quiso desmarcarse, incluso pasando por encima del temido verbo despuntar. Sacó una pistola de juguete, la cargó -por encargo al diablo- y se guardó una bala en la recámara de su propia inseguridad. Esperó a la salida de una puerta por la que siempre pasan tunos o mimos en su defecto. Y cuando uno de ellos, mimo en este caso, trascendió de un lado al otro... Raimundo tiró a matar. Pero se disparó a sí mismo por error. Un fallo genético en la retina de su ojo derecho convirtió el punto de mira en espejo.

Murió al instante y sin indulto, porque la intencionalidad fue adulterada. Una pena.

Comentarios

isa ha dicho que…
Hoy me cuesta encontrar la postura para comentar. Hay tal cantidad de juegos del lenguaje y tantos significados que cuando creo que ya, me muevo y aparece algo más.

Seguiré removiendo este post un rato más. Perdonen que no me levante.
Juana ha dicho que…
Me recuerda a Matrix, a partir de cierta edad no se les puede "despertar", ni abrirles la jaula, no saben vivir y su incosciente los mata .... es triste.

Entradas populares de este blog

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…

Un cruce figurado

Bloqueado, sin respuestas ni preguntas, con vista cansada y voz sin fuerza, como un fundido a negro (como se diría en modo audiovisual) y sin opción de empezar de cero en otra pantalla. Más o menos es el atuendo emocional con el que esa mañana se levantó Alexander. Y eso que el día anterior había sido de esos que enriquecen y dejan recursos para una larga temporada. Por ejemplo había vendido su última novela (El crimen y la gestión aparte) a su editora; la película de North, su mujer, titulada Sabias con más de un tema, estaba triunfando entre crítica y taquilla; la gotera del salón se había convertido en agua pasada; y por fin había llegado la lámpara alemana de los años 30 que compró a una "retroanticuaria" virtual. Pero la mente manda, con sus normas y tiempos.

North había salido temprano a una rueda de prensa y él tenía que terminar un artículo sobre ironía de la vida. Así que asumido el bloqueo bajó al Nitty a desayunar. En el fondo de un charco se encontró …