Ir al contenido principal

Llorar sin motivo ¿Es buscar?

Me sorprende la cantidad de gente que busca en Google el siguiente "argumento": Ganas de llorar sin motivo. Hace tiempo cayó un usuario en este blog por casualidad mientras buscaba respuestas a su planteamiento; y desde entonces, desde que mencioné y etiqueté el asunto en el post titulado Buscar es negar, llegan muchos más. Y me pregunto: ¿Cómo es posible que haya tanto llanto por ahí suelto sin motivo aparente?

No sé qué me sorprende más, si el hecho de que se llore tanto a moco tendido porque sí; o que la gente busque en internet sus motivos. Recuerdo cuando lloré en Kramer contra Kramer... pero no cuenta, tenía 7 años, argumentos de sobra y una peli bestial delante en el Betamax C30 familiar. ¿Por qué se llora sin motivo? Seguramente, motivos hay para dar y tomar, pero a ver quién es el guapo que los encuentra.

Ayer me dice un chalado del barrio con acento del Este: Cuidado, hay psiquiatras por todas partes, agáchate... Mietras se pegaba un trago de Vodka José Cuervo, con el esófago abierto de par en par. No me lo decía a mí personalmente, sino a la sombra que encarné en ese momento dentro de su universo. Después se puso a llorar. Y en la otra acera, un señor repeinado y un polo verde pistacho Ralph Lauren (el caballo se veía a la legua), no paraba de llorar de la misma forma.

Igual haría falta un buscador exclusivo para motivos de llanto. Quién sabe lo que saldría de ahí...
-----
*La imagen viene del blog Sildelsur.

Comentarios

vorellanb ha dicho que…
Vivimos en una sociedad enferma, no se puede hablar de progreso cuando la segunda enfermedad mas extendida entre la población occidental es la depresión.

Yo también he buscado "llorar sin motivo", y me han aparecido 990000 entradas (Google). Si no saben el por qué llorar, mas dificil será averiguar el por qué no saben por qué no lloran
Juana ha dicho que…
Es que lo de llorar ha estado mal visto, gran error, no se llora sin motivos, se llora por motivos que a lo mejor no se quieren contar ....
CYBRGHOST ha dicho que…
El mundo es un sitio duro, los dioses no dan respuesta y el problema se va a agravar cuando vean que Google tampoco.
Anónimo ha dicho que…
Deberíamos llorar más a menudo, dejar salir lo que quiera que llevamos dentro, sepamos o no la causa... Si llorásemos lo necesario somatizaríamos menos, la gente andaría menos crispada y seguro que dormíamos mejor.
Anónimo ha dicho que…
Sí se llora sin motivo, estoy tratando de buscar una explicación, pero no la encuentro

Entradas populares de este blog

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…

El recorte tendido

Cuando Carlos se levantó todo estaba en su sitio, menos él, que se sentía de vuelta y media. Echó de menos el recorte de periódico que la noche anterior había tendido en la cuerda de las historias pendientes; junto a la ropa que no usa pero lava. Con el ritual del desayuno tuvo que combinar tostadas con hipótesis. La primera consistía en cuestionar la existencia del recorte, ¿habría sido parte de un sueño? La segunda, en desestimar la primera duda, ya que recordó que había escrito una nota en su móvil que aludía a la historia recortada. Tercera, pensó que se había levantado de madrugada y en un acto surrealista se la había ocultado a sí mismo. Y en la cuarta se preguntaba, si se lo había ocultado, ¿por qué lo había hecho?

Concluido el ritual y el desayuno, la respuesta llegó de forma natural. Sentado en el inodoro observó la posible escena delante de él. Se veía a sí mismo levantado de madrugada. Leía la historia del recorte entre la consciencia y el sueño. Su cara reflejaba dolor, rab…