Ir al contenido principal

VACACIONES SUBMARIANAS

Deoído está convencido de que puede cambiar sus finanzas por la pesca submariana. Y cree tanto en ello que se ha hecho con una vieja barca que suena a volcán: Lava I. Se la ha comprado a Federico 'el tejón', un profesional de las lamentaciones de Pesquisa; un lugar perdido del Sur.

Pascual salió de Madrid, como tantos indígenas de ciudad, para romper con no sé qué... Y por casualidad estacionó en Pesquisa. Paró en un bar de carretera, se tomó una Mirinda sin gas como excusa para pasar al baño. Y ahí se encontró con una virgen; 'la de la carrtera secundaria', la llaman.

Con la mirada y él ya sin la Mirinda, ésta le dio a entender que debía quedarse en Pesquisa. Con los ojos como platos salió Deoído del bar, arrancó el coche y se alojó en el primer hostal que pilló.

Pasaron los días. Se dedicó a bucear. Su vieja afición. Y fue en una cueva, tras disparar sin éxito a una Dorada, cuando volvió a recuperar la visión mariana del asunto. En este caso y bajo el agua ella sí le habló: Debes aprender a coger aire y tragártelo; aprende a guardarte las cosas, deja ya de hablar de más. Calla y otorga, que aquí tienes tu 'dorada'.

Salió de la cueva, emergió, se doró la espalda con el sol de Pesquisa y decidió cambiar de vida. Así que aquí tenemos a un indígena de ciudad que no va a volver de vacaciones. Se queda en el sur, en Pesquisa.

Comentarios

indígenadelaficción ha dicho que…
Mientras a ti te sigan contando Deoído (o como sea) para que tú nos describas estos territorios de mirindas y pesquisas, por mi puede seguir de vacaciones de cuerpo presente o ausente todo el que quiera y pueda.
Daniel Seseña ha dicho que…
Oído cocina y buceados los fondos submarianos. Gracias, Indígena!
Juana ha dicho que…
Pues un amigo mio fue lo que hizo, del interior de nacimiento, sus primeros pasos de submarinista fueron en una piscina, luego se hizo profesional y ahí lo tienes trabajando en el mar .... la vida gira y el Mar es nuestro "Origen", de ahí salimos y allí espero volver ....
Cuanto me gusta que estés por aquí refrescándonos con tus entradas veraniegas.
CYBRGHOST ha dicho que…
Lo malo es que al final ese indigena echara de manos a los shamanes con blackberry las ceremonias de i-phone y volverí harto de no conectar con sus dioses por la baja cobertura. Y olvidará que tuvo en un lugar único. Porque virgenes aparecen de vez en cuando, pero ¡¡¡¿cuanto lleva nadie sin ver una mirinda?!!!

Entradas populares de este blog

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…

El recorte tendido

Cuando Carlos se levantó todo estaba en su sitio, menos él, que se sentía de vuelta y media. Echó de menos el recorte de periódico que la noche anterior había tendido en la cuerda de las historias pendientes; junto a la ropa que no usa pero lava. Con el ritual del desayuno tuvo que combinar tostadas con hipótesis. La primera consistía en cuestionar la existencia del recorte, ¿habría sido parte de un sueño? La segunda, en desestimar la primera duda, ya que recordó que había escrito una nota en su móvil que aludía a la historia recortada. Tercera, pensó que se había levantado de madrugada y en un acto surrealista se la había ocultado a sí mismo. Y en la cuarta se preguntaba, si se lo había ocultado, ¿por qué lo había hecho?

Concluido el ritual y el desayuno, la respuesta llegó de forma natural. Sentado en el inodoro observó la posible escena delante de él. Se veía a sí mismo levantado de madrugada. Leía la historia del recorte entre la consciencia y el sueño. Su cara reflejaba dolor, rab…