Ir al contenido principal

DESPEDIDA DE SOLTERO

Calisto no quiso que sus amigos le prepararan una despedida de soltero. Detesta el tópico tanto como los excesos ajenos, las putas, las putas camisetas con eslogan varonil, los rencores encubiertos de humor, los autocares ad hoc, los mejunjes psicotrópicos como excusa y todo lo que envuelve el núcleo de una clásica despedida. Así que para evitar sorpresas, dos días antes de la boda se inventó un viaje exprés de trabajo.

Sólo ella, Melibea, conocía sus intenciones de quedarse a solas frente a un espejo y charlar de ego a ego (y tiro porque me toca), de Eros a Tánatos, de pequeño a adulto, de tú a tú. Melibea, que tampoco era de pandillas reunidas con pollas adjuntas en la cabeza con goma elástica o gafas pene, quedó con su psicoanalista freudiana y ortodoxa para tomarse unos vinos en plan heterodoxo.

Calisto frente al espejo

¿Estás seguro? Lo estoy Te desposas. Me desposo. Me abandonas. Te abandono. Hace tiempo me habría resistido, hoy no, porque no me abandonas. Lo sé. Me quieres. Eres parte de mí. ¿Sabes por qué no te resistes, no? No, soy pequeño, no lo recuerdas. Lo recuerdo. ¿Por qué no me resisto? Porque hasta tú creces, chaval... Y así estuvieron toda la noche y entre lágrimas y emociones, y sin poder abrazarse por motivos obvios, se despidieron hasta la boda con palmaditas autoinducidas.

Melibea y su psicoanalista jugaron con las palabras y cenaron elogios. Su conversación, que junto al monólogo de Calisto, daría para una o varias entradas, los dejo en el ajuar de la pareja. Y hasta aquí puedo leer. Es un día más (ni más ni menos) en la vida imperfecta pero genuina de Calisto y Melibea, dos habituales anónimos de este blog.

Comentarios

CYBRGHOST ha dicho que…
Igual debían haberse ido los dos juntos a despedirse mutuamente de su soltería. Que comerse tanto la cabeza no puede ser bueno.
O Calisto irse con el Psicoanalista de Melibea y Melibea con el espejo con la Imagen de Calisto, por tener puntos de vista diferentes.
PD: Comparto animadversión por las despedidas de soltero.
Daniel Seseña ha dicho que…
Cybr, para tu tranquilidad te digo (con sonido a paradoja) que esa noche en ningún momento se separaron.
La Zapateta ha dicho que…
Hay parejas que una vez casadas, emparentadas, arrejuntadas o como quiera que se quiera decir cuando dos personas se unen, llenan la casa de espejos. El que más llama la atención es siempre ese redondo del techo del dormitorio... Y, es que, uno sigue masturbándose toda la vida aunque crea que folla.
Anónimo ha dicho que…
Todo el mundo odia las despedidas pero lo cierto es que casi nadie se salta una.

Y como a mí tampoco me gustan “los rencores encubiertos de humor” y mucho menos los “autobuses ad hoc” (jajajaja), yo me apuntaría a no despedirse de nada, que ya está bien de tanta tradición culpabilizadora-purificadora!!!. Casados pero con deseos, imaginación, dudas, culpas y sueños, digo. Y con espejo en el techo si se quiere.

Me despido con admiración por este post, eso sí.

Fdo.: Asistente a despedida con polla en la cabeza que por razones obvias prefiere mantenerse en el anonimato, como Calisto y Melibea.

P.D: y unas risas para el comentario de La Zapateta.
Juana ha dicho que…
Y sin embargo Calisto y Melibea nunca se casaron ....
Jamás he ido a una despedida de soltero/a .... y lo de de "quedarse a solas frente a un espejo y charlar de ego a ego, de Eros a Tánatos, me mola ....

Entradas populares de este blog

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…

Un cruce figurado

Bloqueado, sin respuestas ni preguntas, con vista cansada y voz sin fuerza, como un fundido a negro (como se diría en modo audiovisual) y sin opción de empezar de cero en otra pantalla. Más o menos es el atuendo emocional con el que esa mañana se levantó Alexander. Y eso que el día anterior había sido de esos que enriquecen y dejan recursos para una larga temporada. Por ejemplo había vendido su última novela (El crimen y la gestión aparte) a su editora; la película de North, su mujer, titulada Sabias con más de un tema, estaba triunfando entre crítica y taquilla; la gotera del salón se había convertido en agua pasada; y por fin había llegado la lámpara alemana de los años 30 que compró a una "retroanticuaria" virtual. Pero la mente manda, con sus normas y tiempos.

North había salido temprano a una rueda de prensa y él tenía que terminar un artículo sobre ironía de la vida. Así que asumido el bloqueo bajó al Nitty a desayunar. En el fondo de un charco se encontró …