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DOMINGO, NUBARRÓN MENOS CINCO

Me dice que ha cerrado su proyecto. Qué proyecto, le pregunto. Ayer no cambié la hora. ¿Y eso? Porque yo no me adelanté en verano. ¿Perdón? Pues eso, que no avancé esa hora que todo el mundo avanzó, preferí esperar a que el invierno me devolviera la hora de mi razón. ¡Ah!

Y así, Evaristo Utiel, se pierde (silbando) por la recta de la calle Octava. Se va agarrando la muñeca, satisfecho por el dominio del tiempo que había alcanzado gracias a su proyecto personal. Y cuando su figura se diluye con el nubarrón que viene, me doy cuenta de que no he atrasado una hora, sino que la he adelantado. En qué estaría pensando.

Y cuando voy a poner en orden el tiempo alguien me da un toque en el hombro. Es Constancio Retén, un informático jubilado. Después, me mira, señala el nubarrón y sin mediar palabra se quita su reloj y me lo da. Después, se pierde por la misma recta.

Comentarios

Juana ha dicho que…
Los informáticos son así, generosos, organizados y te dan lo que tienen para que "te coloques en tu sitio" .... que me lo digan a mi, que llevo 28 años con uno ....
Jose Ramon Santana Vazquez ha dicho que…
...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


TE SIGO TU BLOG




CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...


AFECTUOSAMENTE
DANIEL

ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE ENEMIGO A LAS PUERTAS, CACHORRO, FANTASMA DE LA OPERA, BLADE RUUNER Y CHOCOLATE.

José
Ramón...
grp ha dicho que…
Llego con retraso, será el cambio de hora, pero no quería dejar de escribir mi admiración por aquel que no retrasó la hora porque no se adelantó en verano. Una de esas genialidades que a veces se diluyen por la rapidez con la que avanza PF. Pero yo las encuentro y las guardo.

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