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LOS PILARES DE SU TIERRA

Viendo ayer Los Pilares de la tierra -siguiendo el método tradicional de sofá y programación televisiva- recordé la descripción que un viejo amigo de la infancia me dio de Antonio "El Calvo", su profesor de Ciencias Sociales (curso 1983-84). Era el calco del obispo Waleran Bigod, es decir, una mezcla de deseos de poder con Ortega Cano. Un tipo tan cegado por su ambición de ser presidente de algo que no era capaz de verse como lo que era, un profesor de hombros caídos, bragueta a medio subir y nefasta enseñanza.

A mí me dio clase unos días durante el curso 85/86, cuando mi tutor Don Palomino se dio de baja por temor. Nunca supimos de qué iba ese temor, pero sí que acabó en tumor mortal. Mientras dudábamos nos sumergimos en el infierno de "El Calvo". Auténtico averno compuesto por doctrina ultracatólica... Nada de Sociales; era una tapadera, para vender sus fantasías Nacional Sexocatolicistas. Personalmente, lo que peor llevaba yo era su fétido aliento a cloaca, a podredumbre... a muerte.

Sé que puede ver el desenlace de la serie ya mismo. Varios amigos se la bajaron y la vieron antes que nadie. Pero prefiero esperar una semana y pensar en que cualquier tiempo pasado no fue ni mejor ni peor, sólo fue. "El Calvo" se suicidó en 1991, se ahorcó con la cuerda de tender la ropa (esa que nunca se secaba y apestaba a perenne humedad). Esperaré una semana, que como pasa con los tiempos de la serie... se pasa en nada. Además, me gusta mi sofá.

Comentarios

Juana ha dicho que…
Me ha dejado "malestar" .... doctrina ultracatólica y educación ¡arg! da hasta grima, menos mal que a mi también me gusta mi sofa ....
La Zapateta ha dicho que…
Tumor (por tu humor) es el mejor remedio contra el temor. En Timor cuelgan la ropa en las ramas de los árboles que siempre huelen bien, y acompañan tanto a los católicos como a los catódicos.

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