Ir al contenido principal

LA TRAMA ENANO GIGANTE

Joaquín Exacto es un tipo curioso. Hace tres meses se sometió a una intervención judicial y salió operado de fimosis. Hoy sólo mira por el rabillo del ojo. Nunca directamente a los ojos. Los médicos/jueces le engañaron bajo la "Trama Enano Gigante". Dicen los que le conocen que todavía no se ha levantado (metafóricamente) de la camilla hospitalaria. Los que le concen algo menos aseguran, sin embargo, que él ya era así. Y los que no le conocen de nada... no opinan.

Pero yo, que he conocido el caso de refilón a través de un anónimo, creo que siempre -desde crío- estuvo en una camilla de urgencias; donde los médicos le guiaban en su 'recuperación'. ¿Y los padres? Los padres son los jueces, es lo que dice el anónimo que contestó cuando Joaquín preguntó. Siempre bien atendido desde la desatención y nunca olvidado desde el olvido. Cuando empezó a independizarse sintió los primeros matices del miedo... Pero no le frenaron en sus intenciones.

Y cuando descubrió que podía vivir por su cuenta y riesgo, los médicos/jueces le indicaron el camino a una intervención de vida o muerte. Los jueces entraron en su domicilio y arrasaron. Después llegó a "Operación Fimosis". Y él terminó juzgado como cabecilla de la "Trama Enano Gigante" y sin medios para regresar a la incipiente independencia. Yo creo que lo del rabillo del ojo, es normal.

Comentarios

Hank ha dicho que…
¡Muy bueno, Daniel! Veo que sigues en forma. Solamente un "pero", se te ha colado una "h" traviesa en "el camino a una intervención". Lo siento, soy un poco talibancillo en ese aspecto, pero por lo demás no soy mala persona, vamos, eso creo yo y mis... bueno, eso creo yo.
Daniel Seseña ha dicho que…
No lo sientas, eso pasa cuando uno por la mañana no edita como debería. Y cuando haces y deshaces frases con pretéritos (casi perfectos) por preposiciones... Salen restos para los restos verbales. Es lo que hay.

¡Gracias!
CYBRGHOST ha dicho que…
Sólo lo pillo a medias, pero con tanto giro y jueces de por medio a golpe de por medio, yo quiero una abogado-guardaespaldas.

Entradas populares de este blog

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…

El recorte tendido

Cuando Carlos se levantó todo estaba en su sitio, menos él, que se sentía de vuelta y media. Echó de menos el recorte de periódico que la noche anterior había tendido en la cuerda de las historias pendientes; junto a la ropa que no usa pero lava. Con el ritual del desayuno tuvo que combinar tostadas con hipótesis. La primera consistía en cuestionar la existencia del recorte, ¿habría sido parte de un sueño? La segunda, en desestimar la primera duda, ya que recordó que había escrito una nota en su móvil que aludía a la historia recortada. Tercera, pensó que se había levantado de madrugada y en un acto surrealista se la había ocultado a sí mismo. Y en la cuarta se preguntaba, si se lo había ocultado, ¿por qué lo había hecho?

Concluido el ritual y el desayuno, la respuesta llegó de forma natural. Sentado en el inodoro observó la posible escena delante de él. Se veía a sí mismo levantado de madrugada. Leía la historia del recorte entre la consciencia y el sueño. Su cara reflejaba dolor, rab…