miércoles, diciembre 15, 2010

MUERTE VIVA SIN GERUNDIO

Por Gregorio Tumbado

Cuando has vivido boca abajo es difícil morir de frente. Me cuesta creerlo, pero al caer, segundos antes de cerrar los ojos para siempre, me giré para buscar la niebla que nunca me ocultó; así es, así ha sido... No sé en qué tiempo verbal vivo... o muero. He muerto cegado de nebulosa y aún no me he enterado de que he muerto. ¿Qué Raro soy, no? El caso es que siempre he vivido oculto sin ganas de ocultarme del todo. Pero como nadie me ha enseñado a mostrarme, no he podido ni aprender.

Ahora, bajo tierra y juramento, me encuentro extraño, casi afónico y con ganas de cantar a coro una letra que desconozco. Ni siquiera estoy seguro de estar donde estoy, porque percibo en sentido inverso cuando en realidad estoy al derecho... como quien dice. Juré no molestar y aquí me encuentro. ¿Dónde? Ya lo he dicho, no lo sé. Me pesa jurar y más aún sostener tierra. Igual bebí demasiado aquella noche.

Recuerdo una reunión entre tahúres albinos. Creo que aposté por encima de mis convicciones en mitad de una conversación sobre gurús internacionales y caí en el error de la seguridad. Se me nubla el recuerdo. Ahí empieza todo y ahora todo ha terminado. Aunque no entiendo por qué sigo cavilando si ya no hay gerundio que me sostenga en vida.

3 comentarios:

isa dijo...

Enhorabuena por este post que deja ver tantísimos matices entre esa niebla que no oculta.

Impresionante e impresionada, sostengo.

Juana dijo...

Y la Vida le sostiene, incluso cuando ha muerto .... terminé con una sensación extraña de no-final .... me pregunto si ¿hay final?¿hay principio? .... lo que sin duda hay es, gerundio: viviendo

CYBRGHOST dijo...

Timidez vital y postvital con resultado de muerte por negación de auxilio ante incompetencia vital.