jueves, septiembre 30, 2010

REFLEJO 2.0 DE UN EXTRAÑO CRIMEN

Pudo resolver el crimen gracias a dos casualidades. La primera, que una turista con grandes gafas de sol estuviera frente a la escena del crimen y que otra -por no sé qué motivo- le sacara un primer plano en ese mismo momento. La segunda, que aquella foto acabara por azar en la cuenta de Facebook del hermano del sabueso que llevaba el caso. No tardó en identificar el escenario de la foto; lo tenía tan incorporado... Aquellas palmeras de plástico a pleno sol eran inconfundibles.

Parecía una pieza desgajada del álbum de fotos sobre el crimen que había compuesto el detective en su despacho. La turista 1 que hizo la foto a la turista 2 era amiga de un amigo de un primo del hermano del detective. No fue difícil localizarla. Y tras recibir la imagen en alta resolución, el reflejo de las gafas de la turista 1 identificó por completo y sin ambigüedades al asesino. Ninguna de las dos turistas, ni nadie de los que estuvieron delante del crimen fueron conscientes de la escena que tuvieron delante...

... Un cirujano plástico succiona, a través de un apretón de manos, la vida de una paciente satisfecha; no parecía retocada. El reflejo de la lente no deja lugar a dudas, insiste el sabueso. Cuando desvanece está sola. El cirujano, con la vida de su víctima recién extirpada entre sus manos, camina sin prisas hacia atrás. Caso resuelto. Los porqués son caso aparte y un misterio.

*En la imagen: Réplica gigante de las gafas rotas de Salvador Allende. En La Moneda, Santiago de Chile. (AP)

miércoles, septiembre 29, 2010

HUELGA Y TRIPAS

Cosco Zumbade está en huelga. No ha salido a la calle, no ha desayunado ni tampoco ha pensado; eso ya lo hizo ayer. Está en huelga consigo mismo. Harto de ceder siempre ante su propio chantaje, cansado de artimañas personales sin pudor... Agotado de sentar cátedra por encima de él, Cusco ha parado. Lo único que hace es respirar. Es el servicio mínimo que se ha permitido.

Y bajo mínimos quiere poner su vida desde mañana. Comentaba anoche que su huelga no puede quedar en un golpe de efecto; ha de servir para cambiar las cosas. No es partidario de flagelaciones, más que nada porque resultan inútiles. Así que ahora, mientras no oye, sólo escucha sus tripas, el ruido de su maquinaria, el óxido de un sonido que suena a rayado. Es la constatación de un organismo caótico que funciona creyéndose extremádamente ordenado.

Tiene todo el día por delante y un piquete en forma de uve ante su puerta. ¡Mucha suerte, Cosco! Y si no te sale a la primera, no te preocupes, siempre puedes organizar tus propias primarias... Ya verás como te sale algún contestatario interior, o un retrógrado perdido en el intestino grueso.

martes, septiembre 28, 2010

LA MUERTE DE GERMANO AUGE

Cuando decidió cavar su propia tumba no contaba con encontrar su propio cadáver antes de morir. Pues ahí lo tenía, a menos de un metro bajo tierra yacía él mismo sin tenerse en cuenta. Cosa rara aquello, pensó. Y al instante sin mediación de reflexión alguna, se sublevó. Pues no me muero, a ver qué va a pasar, hombre.

Expíado al 99% (el 1% restante lo dejaba para próximos episodios porcentuales), comenzó a echar tierra de por medio. Quería cubrir esa zanja. No había más que ver. Lo vio claro, tan claro como que si no llega a cavar, no lo ve. Pero tuvo que decidir morir para no morir; así que comenzó a sacar conclusiones.

Más o menos se tiró 10 años sacando conclusiones. De hecho, sacaba una a diario aproximadamente. Fue la década más completa y coherente de su vida. La más feliz también. Descubrió que se puede ser feliz sin sonreír permanentemente.

Vengo de visitar su tumba en el cementerio civil y siempre me arranca una sonrisa cuando leo en su epitafio: Disimula, cara huevo que yo soy más de tumba ajena, por eso no estoy aquí, pero no te digo donde están mis cenizas. Cava, cava y cava.

Germano Auge era un cachondo. Siempre que voy (muy de vez en cuando), le dejo una copa de vino con una flor azul dentro, porque de tanto cavar, uno termina apreciando el sabor a madera y saturándose con la acidez del cava. Lo de la flor azul es un homenaje a Nosferatu.

Un abrazo, compañero.

lunes, septiembre 27, 2010

TRES EN UNO, PLAZA PARA TODOS

Lo siento, pero me he debido equivocar de sueño, éste no es el mío. Sí, sí que es el tuyo, pero esta plaza es mía. Ah, y cómo hacemos para volver a nuestros sitios. Deberías salir de mi neura. Y tú quién eres. Yo soy tu jefe. Y qué haces aquí. No sé explícamelo. Bueno, me parece muy bien que empleado y jefe se encuentren en un sueño, pero por favor, vamos a intentar salir de aquí.


Pasadas un par de secuencias y tres ronquidos después, los tres salen de contexto y entran en el texto de un guión.

¿Y ahora dónde estamos? No sé, parece una calle de película de miedo. ¿Me ibas a despedir, verdad? ¿Cómo lo sabes? No lo sé, pero es la frase que me han adjudicado. ¿Os importa si nos centramos? De verdad es que necesitaría volver a mi plaza. Volver, volver, volver... ¿No querías avanzar?

Exhaustos por el desconcierto, deciden sentarse bajo un árbol quemado.

¿Oye y cómo es tu plaza? Vacante. Mira qué bien, ahora que te voy a despedir, podrías irte a la plaza con este señor. ¿Has visto qué gracioso es mi jefe? La verdad es que tiene cara de cabrón; la clásica cara de cabrón. No te pases. Hace un rato que me he pasado tres pueblos y no me encuentro.

Al amanecer, un ciudadano llamado Damián Frecuente se levanta y decide que ha llegado el momento de cambiar las cosas. Se hace con una vieja maza de recuerdo y la usa para no olvidar. Rompe el tabique y entra en el almacén que tapió en su día. Lo remueve todo y finalmente decide tirarlo todo.

Tres años después tres amigos compran la casa. La noche en que celebran la inauguración tienen un Deja vu simultáneo. Desde ese día se dedican en cuerpo y piqueta a construír plazas. Todo un sueño.

viernes, septiembre 24, 2010

DUDAS ANTE EL SEMÁFORO

Hace un rato he escuchado a un señor exclamar a su acompañante (un tipo sin rostro desde mi perspectiva): ¡Elijo yo! Pero como se ha puesto el semáforo en verde, me he perdido el contexto. ¿Qué estaba diciendo realmente? ¿A qué se refería?

Posibilidad 1
: ¡El hijo, yo! En este caso estaría reclamando su posición como hijo... ¿Qué pasa, que se niega a ser padre? Sería una opción.

Posibilidad 2: ¡Eh, (aquí) lijo yo! Vamos, que sigue reivindicando. Estaría dejando claro que es él y sólo él quien corta el bacalao... A no ser que, en el sentido literal de esta posibilidad estemos hablando de carpinteros reales, en cuyo caso no habría más de qué hablar y sí mucho que pulir entre ambos personajes.

Posibilidad 3 y la más ajustada a la fonética del señor del semáforo: ¡Elijo yo! Llegados este caso, queda claro que en las tres opciones hay un puñetazo común en la mesa, una exigencia, una pugna por hacerse con el dominio de la elección. Reclama su sitio, sea hijo, padre o carpintero, quiere ser él quien se equivoque, quien acierte o quien llene su cabeza de sentidos figurados.

Pero ¿Cuál será el papel en este contexto del tipo sin rostro? Sólo puedo opinar que desde mi perspectiva comparten al 50% esta breve historia de interpretaciones ante un semáforo.

PD.:
Y una más... Eli, ¡Jo! yo! Más de lo mismo, salvo que el tipo sin rostro sería una mujer y el contexto sería otro, pero seguiría con sus reclamaciones. Cosas de cruces de calles.
________

Cámara Abierta 2.0, programa 189

A los que hayan llegado a este blog a través de la búsqueda de Cámara Abierta 2.0, os recuerdo que aunque sigamos bajo el paraguas del blog de "En la2", el programa se emite en el Canal 24 H de TVE. El día de emisión es el Sábado a las 14:45... Aunque si os lo perdéis, lo podéis ver después en Televisión a la carta o en las redifusiones que programa el canal.

Seguimos en San Francisco. Pero en este caso nos metemos en la sede central de Google en Silicon Valley . Bernardo Hernández (Dir. Mundial marketing Google) nos cuenta, entre otras cosas, qué tiene entre manos el coloso de las búsquedas respecto a Google Maps y Google Earth .

Sigue leyendo en el blog del programa.

jueves, septiembre 23, 2010

NOTA FRÍA

-Cuenta hasta 10 con los ojos cerrados... No, no, mejor hasta 50... Después te das la vuelta y verás la sorpresa. Pero no abras los ojos, eh, no me obligues a vendártelos.

-Vale. 1, 2, 3...
-... 48, 49 y... ¡¡50, voy!!

Cuando Eduardo se dio la vuelta, Raúl se había ido para siempre. Y detrás de él no había ni huella, ni estela, ni una maldita pista que seguir. Por no haber, no había ni palabras 'a boli sobre post-it amarillo'. Con los mecanismos de defensa y protección a pleno rendimiento, Eduardo tardó en reventar a llorar por la escapada de su amigo del alma.

Le había caído la 'Nota fría'. Así llamaban en su pueblo (en sentido figurado) a los abandonos sin explicación adjunta. Un fenómeno que cae como el más hostil de los chaparrones y que provoca sequía lagrimal posterior. Una semana estuvo llorando sin parar Eduardo. Él y Raúl llevaban 10 años compartiendo piso y aventuras (noviazgos fugaces, primeros trabajos previas prácticas, primeros auxilios etílicos, etc...).

¿Qué había pasado? ¿Cuál era el motivo de tan cruel despedida? Eduardo, después de 5 años desde aquello vive solo y sólo deja entrar en casa a personas miopes; ha cogido rechazo espontáneo a la gente que ve bien de lejos. Pero hace un rato ha ocurrido algo extraño. Ha encendido la tele y en un canal extraterrestre digital ha visto a Raúl delante de un panel de Isobaras... Hablando del tiempo.

-¡Qué ironía! Comenta Raúl. Desde lejos se ven venir las tormentas. Mañana más... que de aquí, no me muevo.

-¡Qué cinismo! Contesta Eduardo, que sin mediar paraguas apaga la tele.

miércoles, septiembre 22, 2010

SOSTIENE TIMADO

Me pregunta un habitual comentarista de este blog, Copifate, por dónde cae el Parque Sostiene Timado. Así que no me queda más remedio que hacer un spin off del post de ayer (Primerizos y contrarios). Porque mi respuesta sería, creo, algo larga para el apartado de comentarios. Pero en este caso no será ni el experto, el psicólogo, el dinamitador o el payaso sin circo quien cobre vida más allá de la entrada marcada, sino el lugar que les sostiene... timados.

Este Parque, es incompatible con geolocalizadores y callejeros de papel. Más bien es un metaparque, porque se extiende en terrenos fuera del terreno. Un día, haciendo agujeros en busca del tesoro olímpico, casi lo descubre una de las tuneladoras de Gallardón. Afortunadamente, no ocurrió. Ese día, el alivio de los habituales del Parque les llevó a darle nombre. Desde ese día una placa de corte tácito lleva el nombre de Sostiene Timado.

Se pusieron de acuerdo casi de inmediato. En mitad de una tormenta de ideas se miraron a sí mismos y vieron sin espejos y sí con mucha transparencia sus almas de paria. Sostenidos por un metalugar común casi contestaron a la vez. Desde entonces, Sostiene Timado está más oculto y abierto que nunca; según cómo uno pase o pasee por delante... ¿Que dónde está? Calle Abajo, girando el sentido.

*La imagen es un fotograma de El Jardín Secreto (Agnieszka Holland,1993)

martes, septiembre 21, 2010

PRIMERIZOS Y CONTRARIOS

Un experto en detección de deseos impuros (licendiado), un psicólogo de cabestros y avestruces, un mimo de brocha gorda que no calla ni debajo del agua, un buscador de sinergias, un replanteador de conceptos, un dinamitador de ideas, un creyente sin credo y un payaso sin circo.

Todos ellos se reúnen cada Martes en el Parque Sostiene Timado y hablan. Se conocieron por casualidad una noche en la Taberna Olvido Natural. Experto, psicólogo, mimo, buscador, replanteador, dinamitador, creyente y payaso habían sufrido el abandono de sus parejas unas horas antes.

Esa noche bebieron como nunca y, como primerizos que eran, salieron de cuentas para parir sus contrarios. Ese era su nexo. Cada uno con su criatura -más bien anversa- en sendos vientres. Cuando aquella madrugada sacaron a pasear sus caritas de moneda (la cruz la llevaban por fuera) decidieron fijar los martes, ponerlos en común, para juntar a sus pequeños contrarios.

lunes, septiembre 20, 2010

EL PÉNDULO

Ayer me crucé con otro tipo (más siniestro que Casimiro) que hablaba solo. El ritmo de su bastón (garrota más bien) marcaba el ritmo del monólogo, igual que el metrónomo guía las notas musicales. Hablaba de una traición, intentaba explicar por qué había sido tan cruel. No sé quién era el interlocutor, pero parecía comprensivo dentro de su cabeza.

Si me hubiera obedecido no le habría tenido que matar. La cosa se ponía siniestra. Se lo buscó, se lo buscó, se lo buscó. En ese momento decidí adelantarle; yo iba con mi perra y algunas ideas en la cabeza. Puede que no fuera lo mejor, pero no quedó otra. Ya estaba por delante de él cuando me giré para verle la cara... Se lo buscó, se lo buscó, se lo buscó.

No pude evitar sentir algo de congoja. Su cara era una película de Roger Corman inspirada por Edgar Allan Poe, The Fall of the House of Usher (La caída de la Casa Usher, 1960) por ejemplo. Levantaba una ceja temblorosa, como intentando soportar sobre ésta todo el peso de una frente profundamente arrugada que se le viene encima. Y al mismo tiempo, el ceño fruncido liberaba la carga de pena y arrpentimiento que llevaba adjunta.

Él seguía con su discurso y yo tratando de retener (sin éxito) sus palabras. De pronto, mi perra se paró en seco. Síntoma inequívoco de que se trataba de un argumento más sólido que el pis. Me tenía que haber obedecido, tuve que hacerlo, le disparé, le disparé, se lo buscó, se lo buscó... Y al tercer se lo buscó, llegó hasta mi perra y yo.

Parecía que iba a elevar la garrota y darme con ella. Pero no, se frenó en seco y me dijo: Todo fue un error, Néstor. Un tremendo error. Y se marchó. Después me alquilé El Péndulo de la muerte (Roger Corman, 1961) y empecé a escribir este post, así que... hasta aquí puedo leer.

sábado, septiembre 18, 2010

Cámara Abierta 2.0 ¡IV Temporada!


Ya os pasé los nuevos horarios en la entrada anterior. Así que ahora os adelanto los temas que tratamos en el programa número 188 y cómo no, sus enlaces...

Empezamos en San Francisco. Hasta allí nos fuimos para seguir a los seleccionados del Concurso Yuzz (Fundación Banesto). Todo un premio para unos chavales con talento, creatividad y buen rollo para aburrir. En el blog están todas las actividades vividas en una semana genuina; entre ellas llegar hasta la misma cocina (literal y metafóricamente hablando) de la sede de Google, Mountain View...

viernes, septiembre 17, 2010

DESPEDIDA DE SOLTERO

Calisto no quiso que sus amigos le prepararan una despedida de soltero. Detesta el tópico tanto como los excesos ajenos, las putas, las putas camisetas con eslogan varonil, los rencores encubiertos de humor, los autocares ad hoc, los mejunjes psicotrópicos como excusa y todo lo que envuelve el núcleo de una clásica despedida. Así que para evitar sorpresas, dos días antes de la boda se inventó un viaje exprés de trabajo.

Sólo ella, Melibea, conocía sus intenciones de quedarse a solas frente a un espejo y charlar de ego a ego (y tiro porque me toca), de Eros a Tánatos, de pequeño a adulto, de tú a tú. Melibea, que tampoco era de pandillas reunidas con pollas adjuntas en la cabeza con goma elástica o gafas pene, quedó con su psicoanalista freudiana y ortodoxa para tomarse unos vinos en plan heterodoxo.

Calisto frente al espejo

¿Estás seguro? Lo estoy Te desposas. Me desposo. Me abandonas. Te abandono. Hace tiempo me habría resistido, hoy no, porque no me abandonas. Lo sé. Me quieres. Eres parte de mí. ¿Sabes por qué no te resistes, no? No, soy pequeño, no lo recuerdas. Lo recuerdo. ¿Por qué no me resisto? Porque hasta tú creces, chaval... Y así estuvieron toda la noche y entre lágrimas y emociones, y sin poder abrazarse por motivos obvios, se despidieron hasta la boda con palmaditas autoinducidas.

Melibea y su psicoanalista jugaron con las palabras y cenaron elogios. Su conversación, que junto al monólogo de Calisto, daría para una o varias entradas, los dejo en el ajuar de la pareja. Y hasta aquí puedo leer. Es un día más (ni más ni menos) en la vida imperfecta pero genuina de Calisto y Melibea, dos habituales anónimos de este blog.

jueves, septiembre 16, 2010

EL LADRÓN DE CARA BONITA 2.0

La de Serena y Raimundo no es una historia cualquiera. Es normal/frecuente/habitual no interesarte por la película que hay detrás de la gente individual o de las parejas que van por la calle. Pero me cuenta un anónimo, con datos, que Serena y Raimundo no se conocieron en un bar, ni en una biblioteca... ni mucho menos en el estanque dorado bajo las gradas del gran circo mundial.

Sí, se conocieron por internet. Lo cachondo/peculiar/interesante (o no) está en el cómo. Raimundo en su afán por empatizar (en general), por entender qué se siente siendo una tía guapa, escogió una foto al azar (que se pareciera a Charlize Theron) y se abrió con ella de bandera un perfil en Facebook. Su nueva identidad: Matilda Russ. Se sintió bien y mal con la experiencia, pero eso da igual... es otra historia.

Una semana después, por casualidad recibió un mensaje de una chica que decía ser la dueña de la imagen que Raimundo le había robado. Sí, era Serena. Le pedía explicaciones y por supuesto la inmediata clausura del falso perfil. Raimundo obedeció al instante. Ella, ante la rapidez y aquel email lleno de explicaciones, decidió no denunciarle.

En un segundo email él se desnudó algo más. Ella bajó el listón de guardia. Y así progresivamente. Un año y cientos de correos después quedaron. La casualidad quiso que fueran vecinos del mismo barrio. Ella es escritora frustrada y podóloga, y él (de abuelo sereno y padre variado) es escritor sin serlo (que no sincero) y veterinario -especializado en aves palmípedas- de profesión.

Y ahora son Serena y Raimundo, gente de esa que nos cruzamos sin más; exactamente de la misma manera que ellos cuando -más de una vez- se cruzaron por su barrio.

miércoles, septiembre 15, 2010

ODISEA SUBTERRÁNEA

Mañana nos vemos, no te olvides de elegir tu destino, le dice a la despedida un tipo a una tipa en el metro, mientras se cierra la puerta del vagón entre los dos. Él se baja en la estación y ella sigue su camino; tal vez su destino, no lo sé. Pero la frase retumba en mi cabeza como un gong 'desafinado' y golpeado con muy mala hostia.

Salgo de la estación, alejándome de mi destino, y entro en el DRAE (¡qué gran refugio!). Me encuentro con un mundo de significados (obvios, sobre los que no suelo reparar hasta escuchar despedidas como la de hace un momento) tan alejados entre ellos como auténticos primos hermanos. Circunstancia favorable, encadenamiento fatal y necesario, empleo o meta, punto de llegada, etc. Salgo con tantas ganas de expectorar objetivos que termino por hacerlo.

Necesito andar un rato sin ellos, sin los objetivos. Así que avanzo y empiezo pronto a recargar fines del tipo 'en sí mismo', sin medios que valgan. Un hado por aquí, una decisión final -que no fatal- por allá y emplazamientos y circunstancias a mogollón.

Es imposible vaciarse y quedarse vacío. Al menos para mí. Pero qué bueno es vaciarse de vez en cuando. Estoy preparado para la odisea, y cómo no para adoptar, desde mejor posición, una postura más cómoda, un significado consecuente. Me despido y elijo destino: Por ahí que voy.

martes, septiembre 14, 2010

SIN GRILLETES NI RECUERDOS

Le sonaba el coxis de Rebeca y algo intuía respecto al dactilar corazón; pero estaba confundido respecto a las muñecas de Zapatero. Serafín Lista había caído en un bucle después de acudir al concierto de una folclórica rumana llamada Majestad Aurresku. No tenía consciencia de sí mismo ni de la misma folclórica, sólo sabía dónde estaba cuando Zapatero elevaba los brazos en mitad de un discurso ensayado.

Como en Memento (Christopher Nolan, 2000), decidió apuntarse las cosas para no empezar de cero siempre que terminaba de cenar. El problema es que Serafín no sabía escribir, pero interpretaba muy bien; así que al final de cada día terminaba interpretando el papel de alguien que sabe cuando no sabe. Perfecto para darse seguridad a sí mismo y engañarse a la vez. Vamos, que fingía apuntarse datos para transmitirse seguridad, y no se apuntaba más que dibujos.

Un día se levantó recordando. Duró poco, pero durante ese instante de una hora supo que había decidido apagarse, quedarse al margen de las cosas, no progresar, depender... Se acercó a una imagen de la infancia en la que aparecía su vecino pegando al tio que le educó. El vecino le secuestró, enterró a su tio y se llevó a Serafín a otro país. El vecino se convirtió en su carcelero/tutor que por las noches se disfrazaba de folclórica rumana. Era el único momento del día que éste le liberaba de los grilletes.

A la hora le volvió a sonar el coxis de Rebeca, intuyó a través del dactilar corazón y las muñecas de Zapatero de nuevo le confundieron. Después descubrió un garabato sobre un váter pintado en el brazo. Serafín se identificaba con éste, con él "garabato sobre váter" sabía que era él mismo pensando en no pensar.

lunes, septiembre 13, 2010

DE CINE Y RUIDO

¡Pero por qué le cuesta tanto a la gente callarse en el cine! Ya no hablo del clásico e insoportable fragor de las palomitas masticadas a boca abierta. No, me refiero a esos/as que necesitan comentar cada elemento de una película que les recuerda algo, que le despiertan un algo interior, que identifican una calle en la que han estado o que conocen de siempre, o decir que conocen a ese actor... y que les lleva a girarse hacia su compañero de butaca y comentar (a susurros o con tono normal) su hallazgo. A esos me refiero. ¡Pesados!

Su música suena más o menos así: Mira esa también salía en tal peli. En esa calle he estado. ¡Cómo le gusta a Woody Allen hacer tal o cual! Qué bien está ese actor... Ahora va a pasar esto o lo otro. Verás como la lía. ¡Qué floja es esta peli! No me ha gustado. No quiero hacerme mayor. ¿Te has fijado que al final... tal o cual?

¡Por qué no te callas! Me dan ganas de gritar, pero nunca me atrevo. Al final caigo en el cliché y también molesto tsssssssssss. Bueno, alguna vez sí les he preguntado si les queda mucho. Pero normalmente opto por tragar y concentrarme en buscar... la concentración en la película.

El sábado vi la última de Woody Allen. Me gustó y poco más. Me gustó que no es una peli nada redonda, como la vida. Me gustó el diálogo final de la hija con su madre. Me gusta ver en un patio de butaca las consecuencias de no mirar hacia adentro. Y reconozco que echo de menos unas pocas Balas sobre Broadway, un Acordes y desacuerdos, La maldición del Escorpión de Jade, y cómo no, Misterioso asesinato en Manhattan...

Admito que cada vez me cuesta más ir al cine. No soporto el ruido de la gilipollez en una sala de cine. Estoy exagerando, lo sé. Pero también sé que no recuerdo quién había a mi alrededor cuando, por ejemplo, vi en el cine Delitos y Faltas y lo aseguro, alguien estaría contándole su vida a otros en la sala. No sé si me explico. Igual merece la pena parar, al menos, un par de años y volver a hacer cine.

sábado, septiembre 11, 2010

VOLVEMOS

Estamos de vuelta, que no de vuelta. Así que regresamos a la parrilla. Y lo hacemos con algunos cambios que ya iréis viendo -obviamente-, pero el más importante y el que nos ocupa en este post es que pasamos de La2 al Canal 24 Horas de TVE. El día de emisión es el sábado 18 de septiembre (y todos los demás) a las 14:45h, pero también el domingo 19 a las 17:45h... Y habrá más redifusión durante la semana, pero ya os confirmaremos las horas más adelante.

Y como elemento adjunto a la noticia, os contamos que con ésta ya van cuatro temporadas. Y, como nuestros compañeros de Zoom Net y Zoom Tendencias, nos acercamos al programa número 200; que se dice pronto.

Lo dicho ¡Comenzamos! Así que esperamos vuestros comentarios, recomendaciones, palmaditas, tirones de orejas y sobre todo vuestra participación. Nuestra sección colaborativa Tú Ruedas, como siempre (porque no cierra), está abierta de par en par a todos esos vídeos ciudadanos que tengáis en el disparadero de la cámara. Si tenéis dudas sobre de qué va el tema, entrad en la web del programa y poneos al día; tenemos archivo para dar y... rodar.

Post publicado en el blog del programa.

viernes, septiembre 10, 2010

PARTIENDO

Buscó las llaves, la caja de música, la radio del coche, el bolígrafo inalámbrico, la cereza digital, el almanaque sin motivos, la palabra mal dicha, el diálogo, un libro que nunca lee, el aliento, un cigarro mal apagado, un rulo de hilo azul sin usar, la muñequera abanderada, la canica silvestre, el aguacate oscuro y la sábana roto (sí, roto, por el tipo de blanco lo digo).

Pero sólo encontró un trozo de pan duro, el cenicero de papelillos, el mostrador de su hijo, un pincho sin tortilla, la manía a la gente, el objeto del reseteo, timidez, ausencia de angustia, un motivo, un hilo sin conductor, la foto desenfocada, el enfoque fuera de lugar, un resbalón, dos calambres en los gemelos, argumentos sin trama, el viejo magnetofón, un rizo liso y la carta que se escribió con 35 años para abrir -a ser posible- antes de morir.

Como tenía copia de todo, pero también de nada, arrancó el coche y lo estrelló. Su hijo le leyó la carta dos minutos antes de morir. Era breve, sólo decía: Tranquilo.

jueves, septiembre 09, 2010

OBESIDAD CREADORA

Está gordo como un hipopótamo, aunque él (Ramón Pronombre) suele decir que está cebado como un hipotálamo. Bueno, son sus cosas. Acaba de terminar su obra Circulito, una fusión entre novela, escultura, disco pub y básico de otoño. Seguramente sea lo más original del mercado cultural; dicen los que le conocen bien. De hecho, se filtró información sobre el contenido y empezó a recibir tejos de abogados, congresistas, hosteleros y algún que otro agente de seguros.

Pronombre, sin embargo, no está satisfecho. Pesa 130 kilos y corre como una gacela. Sí, es algo contradictorio, pero así es. Y verle 'volar' por la calle, vestido de corto y zapatillas aerodinámicas, es un espectáculo único. Obeso confeso, lleva fatal sentirse ligero. Intentó solucionarlo tapando espejos y destapando dietas, pero terminó comiéndose la cabeza y esa misma semana pasó de los 100 a los 130 kg.

Un año y medio ha estado concentrado en Circulito. Día a día dando de comer a su criatura, regándola, hablándola, discutiendo con ella, arropándola... Pero esta noche a las 00 horas ha tomado una decisión importante. Después de correr durante dos horas seguidas ha llegado a casa, se ha sentado ante su Circulito y se lo ha comido con un poco de salsa barbacoa. En una nota escrita a lápiz me dice que ya está pensando en Cuadradito...

miércoles, septiembre 08, 2010

BABEL LA CELULOSA Y EL HOMBRE BALA

Ricardo Asueto no está acostumbrado a recordar sueños. Pero lo salvaje e intenso del último ha hecho imposible desterrarlo al olvido. Me lo ha mandado en formato manuscrito de papel de váter. Como es imposible traerlo todo, porque es eterno y no se entendería nada, he decidido pasar la idea a máquina bloguera.

La secuencia transcurre en un circo. Asueto se encuentra en la arena junto a una lista de personajes compuesta esencialmente por: payasos, empresarios, lameculos, alguaciles, trepas descolgados del bejuco, intérpretes de nada, novatos, instigadores, cínicos, los primeros de la clase, corneados, putas, abogados sin ganas y chaperos, yonquis, profesores sin alumnos, directivos, curas digitales, trapecistas con vértigo, periodistas, chatarreros vegetarianos...

Y en la grada observan: libreros, editores, políticos, ciudadanía en general, deportistas retirados, maquilladores de cadáveres, trompetistas, gaiteros, un cíclope, vendedores de coches sin ruedas, recogepelotas, poetas secos, poetisas con falta de rima, payasos cansados de llorar, vendemotos, expertos en marketing...

Y en un reservado juegan al mus Zapatero y Rajoy contra Pajares y Esteso. Rajoy saca la lengua y Zapatero medita.

El murmullo es peor que las vuvuzelas a alto rendimiento. Y él, Asueto, aparece en escena encarnado en hombre bala. Busca a un impaciente inglés. No lo encuentra. Un trepa se le echa encima, un empresario le roba algo de pólvora, el trapecista el corta la mecha, el corneado le hace la cama. Pero él sigue adelante haciendo círculos. Una puta le cuenta la receta del pollo picón. El intérprete de nada le besa la mejilla.

De pronto se encuentra con Judas y besa sobre el mojado del intérprete. Asueto se enciende, se enfada, se hincha y sale disparado, atraviesa la lona y hiere de muerte al Kraken que venía dispuesto a zamparse el gran circo. Y ahí... se despierta. Empapado en sudor, erecto de cabo a rabo y lleno de dudas metódicas sobre lo más evidente de su vida. El resto se escribe en azul chino sobre celulosa virgen.

*La imagen viene del post Las horas de vuelo de un coach.

martes, septiembre 07, 2010

CULPABLE Y LIBRE DE SERLO

Como un libro abierto, como un espejo transparente, como un reflejo mate, como una carta descubierta de par en par o como un bocazas oblongo libre de mordazas... Y cómo no, culpable. Así se ha declarado ante el juez, Rodolfo Mediados. El juicio se ha celebrado a puerta cerrada, tanto que sólo él ha podido pasar; ni el magistrado inexistente ha podido sentenciar.

Era lo que necesitaba. Sentenciado a muerte por él mismo, no ha tenido más remedio que acatar la pena máxima. Un penalti para acabar con un partido que ya duraba demasiado. Demasiadas prórrogas, demasiadas faltas, poco fair play para un desencuentro sin árbitro. Así que, como la hierba crece y la experiencia termina siendo un grado, el mismo Rodolfo ha dicho Hasta aquí hemos llegado.

En su declaración ha asegurado que empezó este partido queriendo ganarlo con tanta ansiedad que ni siquiera podía saborear los goles. Pero años después, ya me da igual. Sólo quiero terminar para poder seguir... fuera de este cuadrilátero. Así que por mi culpabilidad impulsora, asumo la pena. Termino el partido y me voy. Ahí te quedas, Rodolfín.

En estos momentos Rodolfo disfruta desde la grada y paga sus entradas.

*La imagen pertenece a la sección WTF de Microsiervos, y aunque no lo parece, tiene mucho que ver con el texto.

lunes, septiembre 06, 2010

UN CUERPO DIVINO PARA TODOS

La siguiente historia está basada en un hecho muy real y reciente:

Sergio Reso tiene 16 años y es católico. Acaba de cambiar de barrio (en Madrid). El viernes pasado visitó su nueva parroquia para conocer al padre Tapia. Sergio es celíaco y quería consultar al sacerdote si entre sus hostias había una partida especial sin gluten (proteína contraindicada para los celíacos)...

El ministro pastoral
, mitad sorprendido, mitad indignado, sacó pecho, se le iluminó rostro, se acentuaron las tonalidades coloradas en nariz y pómulos y se dispuso a responder. Parecía un tenor a punto de entonar... Hijo mío, el cuerpo de Cristo no tiene gluten. Y se quedó tan ancho. Y Sergio que no debe de ser muy creyente, o al menos, no confía 100% en el poder del cuerpo de Cristo como filtro contra el gluten, decidió probar suerte con otras hostias en otra parroquia. Ahí le pierdo la pista.

Ya por curiosidad me entero de que el debate sobre las obleas "de siempre" y la comunión de los celíacos católicos viene de lejos. Por ejemplo, en la Asociación de Celíacos de Madrid leo que tenían "(...) para aquellas personas que las solicitaban obleas de maíz, no siendo éstas materia válida según la Iglesia...".

Entonces llega el físico Stephen W. Hawking, escribe que no hace falta Dios para explicar el Universo ... y se produce una tormenta mediática. ¿Por qué? ¿No se consideraba este tema una prueba superada? (El País, 5 de septiembre 2010).

¡Amén!

viernes, septiembre 03, 2010

SUELOS MOVEDIZOS

Ha tenido una discusión con el portero del 9. Éste había impregnado de azufre el suelo del portal para repeler a los perros y/o envenenarlos. Después se ha caído del taburete del bar. En el suelo se ha dado cuenta de que algo fallaba y con el fallo ha caído en la cuenta de que uno es capaz de allanar y obstaculizar/embarrar al mismo tiempo. ¡Qué contradicción! Exclama al cielo...

...El cielo se nubla y se le cae encima. Y encima esto ¡El peor traidor soy yo y lo soy conmigo! Al salir del bar ha llegado tarde a la cita con ella, porque se ha encontrado con un amigo. El amigo le ha dejado K.O., porque le ha confesado (relajado) que se muere en unos días. No ha sabido 'despedirse'... Ella, enfadada, se ha ido y ha tropezado con él cuando salía del hotel. Del pisotón le ha sacado una sandalia. Ella se lo ha lanzado a la cabeza.

...Y encima esto ¡El peor traidor soy yo y lo soy conmigo! Pasado el lamento ha empleado el tiempo que había reservado para su cita con ella en diseñar cómo despedirse de su amigo. Su ha amigo ha muerto. Se ha enterado al dejar de pensar. Luego ha seguido adelante y ha resbalado con una factura arrugada de Mi Movistar. 'Al caer en la cuenta' ha llegado a la conclusión de que su vida es un número, algo que le ha pasado factura. Es él. ¡Menos mal que no soy yo! Concluye el narrador.

jueves, septiembre 02, 2010

EL TRAGO

Con un cariñoso Nos vemos en Roma se despidió Carlota de su amiga Fernanda. Con un Creo que me tiro por el puente inició ésta su camino por el mundo de la psicoterapia. Años antes se hicieron íntimas con un compartido No creo que en esa copa esté mi vida. Horas después ya eran amantes y enemigas de sus posturas anteriores. Al mismo tiempo escucharon a alguien afirmar que no hay manera de hacer las cosas bien.

Jamás se verán en Roma, nunca volverán a compartir frases ni enemistades postuladas, ni mucho menos amor propio. Pero sí sabrán que no hay manera de hacer las cosas bien. También quedarán a altas horas de la noche para verse en sueños/pesadillas involuntarias y tomar copas llenas de recuerdos destilados; y servidas a 16 grados. Y después seguirán haciendo lo que mejor saben hacer, despedirse una y otra vez. Lo de pasar más allá del vestíbulo son palabras mayores. Todo un trago sin brindis entre Fernanda y Carlota.

* Imagen procedente de 100KM

miércoles, septiembre 01, 2010

CRÓNICA DE UN ZAPATO ESCARPADO

La vista era inigualable. Un acantilado de esos en los que el viento te abofetea la cara... pero con cariño; una porción de sol que acaba con el pesimismo de cuajo; agua transparente por un lado y azul opaco por otro; y un océano que te lleva a los extremos de ti mismo.

¿El lugar? Lo siento, el egoísmo me impide hacerlo público. Da igual, cada uno tiene / alquila su particular paraíso. Y en el contraplano... el objeto de la foto.

Un viejo zapato aplastado por no sé qué, que toma el sol y se deja morir lentamente entre los matojos. Sólo uno. Respecto al otro par, no alcanzo a imaginar dónde termina o empieza su película. ¿Y el dueño? ¿Se tiró al vacío a la pata coja y a medio calzar/descalzar? ¿Qué crónica se oculta entre suela desgastada y piel negra?

Nunca he perdido un zapato. Nunca he intentado tirarme al vacío. Ni siquiera sé si hay crónica interesante detrás de esos cordones que no atan. Es posible que el responsable sea algún excursionista que desafió al suelo firme; o un pescador tuerto sin ánimo de lucro...

Sin embargo, no deja de parecerme curioso que Acantilado signifique una "Escarpa casi vertical en un terreno" y Escarpín un "Zapato de una sola suela y de una sola costura". ¡Qué cosas!