miércoles, enero 05, 2011

RECOLOCADA

Tiene el discurso torcido desde que Álvarez Cascos dimitió por la pata abajo. Antes era una persona con debilidad por las construcciones lingüísticas operativas entre personas. Amaba las palabras como a ella misma, que era mucho, pero desde la dimisión... Angustia Deriva, no da pie con bola y ha estrechado su relación con las palabras que nunca pronunció. Por ejemplo, emplea mierda en lugar de carne; caos por amistad; zozobra por victoria; porno en vez de sed; puta por rastrojo... Y ateo donde antes estaba el cielo.

No conocía al político personalmente. Ni siquiera era uno de sus favoritos, pero aquel plante, aquella voz, sus gestos la llevaron a invertirse. Reza en la taza del váter mientras duerme, duerme mientras insulta, agudiza mientras ingenia, devuelve al mismo tiempo que ama y hace la o sin un canuto. Y aunque no está desesperada, empieza a preocuparse porque nota que algo no va bien. Ayer sin ir más lejos, una palabra pesada que salió por su boca le cayó en el dedo gordo y le provocó una idea que después se infectó.

El traumatólogo, amigo e ideólogo personal, le dio a entender que necesitaba un reajuste. Y le pidió permiso para intervenir. Ella, por su puesto, se lo dio. Y él procedió. Jordillo Almocrebe, un profesional de los recoloques donde los haya, halló la solución. Estaba entre sus manos... Operó y cambió mano derecha por izquierda. Los dos pulgares de Angustia Deriva ahora miran al exterior, cada uno hacia su lado. El resultado está asegurado, eso sí, a largo plazo. Sus muñecas, necesitan incorporar el resentimiento derecho para lograr la reinversión.

1 comentario:

isa dijo...

En lugar de recolocada, me quedo descolocada con este grandísimo post que nadie ha comentado. Qué extraño. O no.

Y maravillada me quedo ante esa afasia tan bien (d)escrita.