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EL JUEGO DE LA IDENTIDAD

Se lo dijeron todo de perfil a perfil. Pero no os creáis que eran sus perfiles auténticos... Sin querer se habían metido en los avatares de otros usuarios de Facebook. Ni él ni ella eran ellos mismos; tampoco los que creían ser. Fue un acto de azar. Una conexión, un intendo de suplantar una identidad ajena y un error: entrar en otra identidad más ajena aún y alejada de la ajena que pensaban iban a adoptar.

En una hora les dio tiempo a enamorarse, a discutir, a volverse a enamorar, a hacer planes de futuro, a recordar el pasado, a ponerse cachondos, a tocarse incluso, a picarse, a rivalizar, a agobiarse el uno del otro, a hurgar en heridas ocultas, a jugar a las películas... a los anuncios también, a saltar al vacío, a soñar y a despertarse juntos en el mismo asiento. Después decidieron volver a sus vidas.

Y lo peor de todo es que cuando quisieron retomar el camino, ya no podían conectar. Porque además de que ni él era él ni ella era ella... tampoco eran los que pensaban que no eran. Sólo les quedaba un sendero: Asumir que se habían perdido para siempre.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Cuando ya no hay conexión es hora de desenchufarse, pero qué hora, eh?? (la que tuvieron, digo).

¡¡Qué gran semana de PF!!.

Mis más grp felicitaciones
Daniel Seseña ha dicho que…
Parece que aquella hora les dejó fuera de sitio, sí. Él se tragó un punto y coma con más pausa de lo normal, y ella su maldito orgullo. Pero como ni siquiera sabemos si en realidad él es ella o ella él... Los espectadores tendremos que quedarnos en ese ELLO confuso que todo lo mueve.

Gracias, GRP!!
Juana ha dicho que…
Me he "desenchufado" un poco y estoy de espectadora, como bien dices, en la confusión que se mueve ....
Aunque como nos ha contado el profe hoy: ¿buscar lo que es estable y no cambia? .... estoy en ello ....

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