domingo, febrero 27, 2011

HUMO

En estos momentos no hay nadie refrescando la memoria. En el bar de La Sole, desde que Martínez superó su asesinato, todos olvidan. Nadie teme recordar, porque todos acuerdan -siempre sin querer- no rescatar nada del trastero. No quieren vivir el presente de un modo consciente, quieren no pensar y ni se plantean sentir.

En estos momentos lo único que hay es palabrerío en el aire que se difumina por donde antes lo hacía el humo del tabaco. Vacíos que pesan tanto como el espacio donde están; que puede variar entre nada, un kilo, dos... O lo que haga falta para matar el tiempo y la gravedad. Pero alguien quiere romper las normas. Ese alguien, se enciende un recuerdo, se lo fuma y empieza a echar humo por las paredes.

Después se pide un refresco, pero la memoria le abandona, ésta sale por la puerta y se fuma su intención junto a los otros que hablan sin decir nada en la puerta del bar de La Sole.

2 comentarios:

grp dijo...

intento atrapar este post pero se escurre como eso, humo. Aunque por otro lado el humo siempre acaba pegándose...
"Vacíos que pesan tanto como el espacio donde están; que puede variar entre nada, un kilo, dos".

Qué bueno, coño!! (por terminar de una forma poética :)).

Juana dijo...

Siempre me gustaron las formas que hace el humo, como las formas que hacen las nubes .... ¡tan cambiantes! .... pierde la memoria, sal a la calle, fúmate el Sol .... perdámonos como el viento .... y todo esto en la puerta del bar .... ¿las paredes recuerdan? ....