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PRÓLOGO DE UN CONJUNTO

Sale a la calle en busca de una coartada y se encuentra con un motivo. En éste se puede leer que el bar más cercano había cerrado sus puertas sin más. Nadie le reclama la coartada, pero ella la necesita como película a su argumento. El motivo no es suficiente, porque un bar cerrado es mala señal. Sigue buscando y empieza a encontrar salidas. Demasiadas para decidir si esconderse, escudarse tras la coartada inexistente o salir para entrar por fin.

Como retroceder no está entre sus planes y sí entender qué relación hay entre coartada y tirar pa'lante', toma una decisión: salir de cuentas. Entonces rompe aguas y empieza a parir. Primero nace una mano tendida, después asoma un prólogo y finalmente saca a relucir una coartada. Empapado el conjunto en flujos razonables y excusas sin usar, se abraza a él. Llora desconsolada, mientras la piel adopta el estatus de gallina. Se emociona y encuentra la salida.

Cuando llega a su casa, no hay puerta sino esclusa. La abre. Apaga la tele y desconecta el adsl. Tiende la ropa tendida y expone su conjunto en la mesa del salón. En la mesilla de noche permanece el sueño que apagó al despertar. Con todo en su lugar sigue con su vida, que sin ser nueva sí ha entrado en un capítulo nuevo y eso es lo importante.
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*En la imagen: "La Rueda de Falkirk", llamada así por el cercano pueblo de Falkirk en Escocia, es una esclusa giratoria que funciona como un ascensor para buques y conecta el canal Forth-Clyde con el canal Unión".

Comentarios

¿hacefaltafirmar? ha dicho que…
aunque parece que aquí no sobran las coartadas aunque probablemente sí los motivos, juntando un poco todo, pares un conjunto sin excusas (y con esclusa).
Y a mi me emociona en lo ajeno, digo yo que por esa capacidad tuya de apuntar en lo propio.
Daniel Seseña ha dicho que…
No hace falta firmar, pero afirmo que me encanta este comentario ajeno tan propio. Gracias!

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