viernes, marzo 18, 2011

EMBEDIDO

Hoy cambio el verbo incrustar por embeber, sin salir del hueco, para meterme a fondo en sus recovecos. Y me encuentro con una acepción que no esperaba, la 3ª: "Dicho de una cosa: Contener, encerrar dentro de sí a otra". Curioso lo que da de sí el vacío (que empieza a tener pinta de hueco medio lleno).

Y aquí me quedo. Porque ando algo perdido entre espacios abiertos últimamente. Aunque lo que palpo al buscar los límites (esas maravillosas paredes), me gusta. Es sólido y está en pleno desarrollo. Parte de dos, no sin antes haber emergido de un nudo (también en el estómago) planteado antes del desenlace. Me lo he embebido y estoy a punto de incrustar la idea. Brindo por ello.

7 comentarios:

ESGARRACOLCHAS dijo...

Entonces las "matruskas" rusas están terriblemente embebidas. Bueno rusia en general...

Daniel Seseña dijo...

Qué gran ejemplo

CYBRGHOST dijo...

Al final los hay grietas que no hay que tapar para poder utilizarlas de refugio. Ayer entre los comentarios que "se me" perdieron iba uno en esa linea.
Me gustan mucho estos post que se han hecho hueco (el de ayer y el de hoy).

Juana dijo...

¡Brindemos pues!¡brindemos pues! .... por los huecos, por las grietas, por .... los espacios vacios.

Anónimo dijo...

Embebiendo(me) te digo que esta serie ‘huecos’ está tan llena que rebosa.. de matices. Es lo que mi profe llama ‘atracto’. Leyéndola te entran unas ganas locas de escribir.

Será cosa de zapatos viejos.

Daniel Seseña dijo...

Anónimo, está lleno de zapatos viejos, cordones, falsos cordones y laberintos caramelizados. Pero sobre todo, de esos matices a los que te refieres. Gracias por tu generoso comentario.

Juana, brindemos!

Marta dijo...

Sabes que "embeber" también es un término básico para todo gran tejedor? (o sea, para el que hace prendas de punto)

;)