viernes, abril 29, 2011

MUERTE A LA CARRERA

El lunes vi a un hombre muerto en la calle. No es ficción, es real. En la acera, a unos metros de mi portal. Eran las 7 de la mañana, me dio por salir a correr, porque en el fondo trato de mantener la forma. Tracé mi recorrido habitual, un círculo corto que rodea mi barrio. A mitad de camino veo de lejos a dos tipos y otro en el suelo. Un mendigo se niega a levantarse del suelo y ellos intentan convencerle, pensé.

Pero a medida que avanzaba hacia ellos, iba aclarando la vista. A esas horas, en ayunas y con musiquilla comiéndome la oreja a través de los cascos, digamos que se hace difícil disipar la neblina propia de los ojos. Pero voy a tardar años en quitarme su cara de la cabeza. Estaba muerto. Azul. Con gesto de dolor, los ojos abiertamente cerrados y una mano anclada en el bolsillo que tapa el corazón. No era un mendigo expropiado debidamente de sí mismo. Iba bien vestido, tendría unos seseta y muchos o setenta y pocos; por ahí andaba...

Cuando llegúe a su altura, no dudé, seguí corriendo. Empecé a ahogarme, a llorar, a cagarme en la puta, a pensar sin pensar, a acelerar la carrera, a parar el reloj, a enemistarme con la calle, a apretarme los machos, a entrar en mi vida, a apostatar de gilipolleces, a recorrer los márgenes de la estupidez para palpar su forma y no confundirla con otra cosa, a repasar la Guerra de las Galaxias... Sencillamente, no paré. De fondo, mi apuntador multimedia me susurra: Sueño de amor (Fran Liszt).

Alguien le debió de cerrar los ojos. Sin embargo, su mirada me va a acompañar un tiempo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Tus palabras me han traído los ojos de Cecilia, que no es una peli de miedo ni cantante ni canción, sino una señora que pasó sus últimos minutos de vida conmigo, una simple viandante desconocida para ella. No se olvida, no.

Ah, y el 'apostatar de gilipolleces'...ya sabes adonde va,no?.

Juana dijo...

La Vida es un rato pequeño, muy pequeño .... ojalá lo tuviésemos en cuenta ....

Por cierto "Sueño de amor" es preciosa ....

xixe dijo...

Llegué aquí por nuestro gusto compartido por Paul Auster. Te felicito.