lunes, mayo 23, 2011

INVERTIDOS AL SENTIDO COMÚN

El otro día me di cuenta de que el reloj marcaba las horas, sí, pero hacia atrás. ¿Extraño, no? No sé cuánto tiempo ha pasado sin percatarme de ello. Estaba esta mañana haciendo unos ejercicios que me mandó el fisio para recolocar mi estabilidad, cuando al cronometrarme de reojo, mirando ese reloj del microondas que tanto tengo en cuenta, vi que los minutos restaban segundos al tiempo. Al principio achaqué a un efecto óptico la eliminación de una barrita al 5 digital, convertido en 4 accidentalmente....

Pero no, al 4 le sucedió el 3 y así hasta que terminé el ejercicio, definitivamente en sentido inverso. Hoy, el reloj del microondas sigue a lo suyo. Después de las 9 vienen las 8, después las 7 y así hasta llegar a medios días invertidos al sentido común. Yo no sé por dónde pillar este pillaje del tiempo.

Ahora bien, con tanto ajetreo, nadie se ha dado cuenta de que no sólo me ha ocurrido a mí y al sentido temporal de mi microondas de marca blanca. En la Puerta del Sol los segundos también se han empeñado en ir al revés. Extraño este fenómeno, ¿habrá que cambiar "el sentido de las agujas del reloj"?

4 comentarios:

grp dijo...

Hoy me he levantado diciéndome a mí misma; ‘que alguien me lo explique porque yo no lo entiendo’. Y entonces he hecho algo que me gusta mucho: leer tranquilamente el ‘trabajo’ acumulado en PF para descubrir detalles que siempre explican y me explican un poco, como aquella ‘esquivando las balas de sus dudas’.

Y ayer tuve ocasión de ver a ese ‘conservador que se hace progre mientras discute con un progre que se ha hecho rico.’ Y coincido en que nos cuesta detectar en nosotros mismos lo evidente en personajes ajenos.

Y ahora entiendo que el reloj se ha invertido y los segundos van primeros. Y que el sentido común también se ha dado la vuelta. Y que hay que pasearse por el surrealismo para comprender muchas cosas del 'realismo'.

La respuesta a mi pregunta mañanera… en el reloj del microondas.

Daniel Seseña dijo...

Balas, dudas, minutos rebeldes... Casimiros, berberechos, etc. Exactamente, creo que yo también lo he he entendido. Pero no por mi entrada, sino por salir a tu comentario. Después, una mano amiga, procedente de un reloj que en lugar de un cuco, aguarda a un gilipollas, me ha dado una colleja al ritmo de las campanadas de las 12. ¿Qué te parece?

Anónimo dijo...

Pues me parece una putada, pero claro, las collejas-amigas parece que hay que recibirlas con buena cara y mejor cuello. ¿Pica?

Daniel Seseña dijo...

Ya te digo!