El trayecto secreto

Creo que salió de un secreto y ahora tiene forma humana. ¿Es lo que ocurre cuando un boca a oreja se extiende más allá de lo previsto, que algún sujeto (que no predica) sale expulsado al limbo y termina atravesando el oído de un cuerpo extraño? Cuento y me pregunto esto porque mi amigo Hernán me pide que lo hablemos (que lo escriba). No sé cuánto hace que nos conocemos (mucho), sin embargo ni él ni yo sabemos cómo nos conocimos. Tras un lapsus compartido hemos llegado a la conclusión de que uno de los dos ha surgido de un secreto ajeno. En algún momento alguno cayó de una voz y terminó por convertirse en "amigo de" sin proceso previo de amistad.

Casi puedo asegurar que yo no soy ningún secreto a voces, pero Hernán me está haciendo dudar a susurros. Durante el viaje del lapsus perdí la pista de mí mismo y ahora es todo muy confuso. Un día soñé que Hernán estaba siendo tapado por un grito mudo y él a su vez soñaba que yo partía de un dicho. Tras sendos sueños nos acojonamos de día, nos llamamos al instante y quedamos en llegar a la verdad del asunto, no sin miedo de desaparecer en el intento. Desde que empecé esta entrada, hace unos días, me vienen flashazos a la cabeza, imágenes de personas que hablan sobre Hernán; susurran. Y cuando junto las voces encuentro una trama en la que el sujeto (yo) termino por lo suelos al no ser asumido por quien me imagina.

Nos sentamos en el Banco54. Repasamos los hechos, nos reimos, recordamos los grandes momentos, y poco a poco vamos retrocediendo en el tiempo. Sin perder la concentración caminamos de puntillas hacia al pasado... No sabemos donde llegaremos. Como funambulistas equilibramos el paso para no perder el hilo. Las palabras empiezan a escapar, los recursos nos abandonan, nos hacemos pequeños, muy pequeños... 'Insignificamos'. Dejo de escribir y el post termina. Dos personas, con tendencia a mascullar, hablan de lo sucedido en secreto. Viajan en metro, entre las estaciones de "Dos amigos" y "Fenicia". Alguien les oye sin querer y empieza a dudar de su existencia. El lapsus y los flashazos continúan su trayecto.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Vosotros dos insignificaréis todo lo que quieras, pero entre estación y estación te has ido dejando muchos y grandes significados, que yo recojo.

"Casi puedo asegurar que yo no soy ningún secreto a voces, pero Hernán me está haciendo dudar a susurros", "Como funambulistas equilibramos el paso para no perder el hilo".

Muy muy bueno. Y ese gran final.. de los que a mi me gustan. "Ahí queda".
Anónimo ha dicho que…
He de reconocer que le di una rápida lectura y no reparé en su significado. Ahora reparo el lapsus, y revuelto aún por un viaje familiar hacia la significancia, lo releo y me voy quedando tranquilo mientras empiezo a dudar de nuestras existencias.
Cañamón
Daniel Seseña ha dicho que…
Ahí va un secreto: acabo de sumergirme (por segunda vez, tras un intento en mal momento) en La espuma de los días, y descubro un mundo impresionante (por composición y afinidad) que emociona. Pero lo que más emociona es descubrir algo propio en el maremágnum literario de Vian. Estoy por perderme (aunque sea de lejos) por esa gran avenida de "Luis Amstrong", en pleno corazón de Luisiana y soñar con personajes como Nico, Colin, Chick y los que están por venir. Gracias, Isa.
Daniel Seseña ha dicho que…
Y gracias, Josako, por servirme en bandeja, ese regalo conceptual denominado "cuerpo extraño". De tu comentario, amigo, nace este post.
Daniel Seseña ha dicho que…
A punto estoy de sacar la próxima historia... Una aguja tallada en el pajar de una tía segunda desaparecida.
Anónimo ha dicho que…
La primera vez que vi mezclados humor, ternura, surrealismo y calidad literaria, salió una Espuma que me dejó alucinada. La segunda también me dejó con la boca abierta, pero afortunadamente no ha puesto la palabra fin y sigo con ella así. Por cierto, que por esta avenida a la que me refiero también se puede pasear por ese tierno surrealismo y encontrar algo propio.

Que te entiendo, vaya :)
Anónimo ha dicho que…
La eventualidad de un camino ancho y transitable persigue a mi imaginación como algo precioso,¿como llegar al corazón de la naturaleza?
El no querer ir más allá es una sonrisa única,ya puedes decir y pensar lo que quieras,queda siempre la misma cosa expresada,es como mirar a lo lejos,que cerca está de mí,el¿te acuerdas...?y aparecen deliciosas imágenes del pasado y cultivar la sensibilidad a partir de ellas,para construir un futuro soñado y siempre hermoso. josakos
Daniel Seseña ha dicho que…
Tú sabes, Josakos, tú conoces... los momentos que hemos compartido durante años trascendentales de nuestras vidas. La belleza del recuerdo nos acerca a un lugar común tan real (como onírico) con el que jamás habríamos soñado. Este lugar es el ejemplo. Sé que mucha culpa de esta surrealista evolución de nuestro recorrido es mía, pero deduzco, por tu ingenio y ganas de bucear por estos lares, que nos adaptamos a la nueva 'semántica'. Y también te digo y confieso que no comprendo la distancia surgida, pero sé que el mismo lapsus nos mantendrá atentos.
Anónimo ha dicho que…
Mi cuerpo es alargado,siempre lo ha sido,tanto que llego a casi cualquier sitio sin moverme por eso la distancia es sólo eso,un lugar o un arbol,una flor,una nube,un hombre,un gorrión,un arbusto,una montaña,una hoja o tan sólo un trozo de papel de escribir o un sitio donde disolverse en la observación y percepción de las cosas como lo haría un perezoso soñador,sólo eso,un lugar.
Anónimo ha dicho que…
Este post remueve distancias, por lo que se lee.
Dicen que la buena literatura es la que establece un diálogo entre el autor y el lector. En la que el lector puede encontrar afinidades que el autor expresa y ordena; o bien el lector descubre nuevos mundos poéticos, nuevas visiones, que desconocía o estaban sin nombre y el autor las denomina. En fin, gracias lenguaje. Somos lo que leemos.
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