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¿Qué te pasa?

Ayer conocí a Hernando Alonso, un millonario que nunca ha perdido el conocimiento ni las ganas de comer, sin embargo se confiesa heredero de los males mayores. Estaba leyéndome la página número 212 de un libro sin hojas cuando se presentó delante de mí con una grabadora en la mano izquierda. Con la otra, la derecha, sujetaba el pensamiento, presionando la sien 'central'. De pronto se arrancó a hablar y me lo contó todo sobre el día en que todo ocurrió.

Era un día normal, iba sin prisas por la calle con la seguridad dual que le caracteriza (la financiada, para evitar agresiones por vergüenza y envidia ajena, y la propia). Miraba altanero al cielo y a los lados. De repente sufrió un golpe interior y se quedó mudo, con gesto de angustia, retorcido y tirado en el suelo por no poder enderezar las piernas. La seguridad (toda) le abandonó en el mismo sitio.

Dos políticos y dos políticas que pasaban por ahí empezaron a discutir sobre su estado. El del Psoe aseguraba que era una víctima de la reforma; la del PP respondía que la herencia de Zp se le había atragantado y poco se podía hacer más que intervenir; el de IU quería llevarlo directamente al hospital; y la de UPyD decía que se trataba de un colapso provocado por el bipartidismo...

Luego llegó una mujer al escenario, se abrió paso entre la clase política y le preguntó directamente a Hernando ¿Qué te pasa? Desde ese momento, recuperó la voz, sus señorías se fueron con sus teorías a otra parte y la mujer le ayudó a levantarse.

Pero la seguridad no volvió y desde ese día arrastra una cojera que le ha llevado hasta Periodismo ficción. Necesito preguntas. Me dijo mientras agitaba la granadora.Y aquí comienza la historia.

Comentarios

Juana ha dicho que…
No me se las preguntas, espero el resto de la historia con impaciencia ....
Daniel Seseña ha dicho que…
Ahí está la historia ;)
grp ha dicho que…
Qué bueno. Siempre creyendo necesitar respuestas y resulta que el fondo del asunto sale a la superficie a golpe de preguntas, claro. Qué ojo.

(el análisis político del asunto es buenísimo. Primero ellos valoran el estado de la situación y entonces luego tú ya comprendes perfectamente la situación en que está el estado).

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