sábado, junio 09, 2012

Entrada de párpados para adentro

Mañana me voy a encontrar mal, hasta entonces, tengo tiempo para estar mejor. Me pondré un libro en la cabeza para paliar la cosa. No dejes para un rato lo que no puedas dejar de hacer en extrañas circunstancias, me decía mi abuelo; después cerraba los ojos y se echaba una siesta de dos horas. Estoy y soy un enfermo, portador de una enfermedad que no figura en los mapas, sin embargo yo la padezco, por eso sé que mañana me voy a encontrar peor que hoy. Lo jodido sería que no te encontrases, bromea siempre mi amigo Pol Regata. Lo que no sabe es que me ocurre a menudo; en concreto, las noches de luna menguante, después del pis de media noche. Me miro al espejo y en mi lugar hay una taberna inglesa llena de gente que se encuentra bien.

Me gusta encontrarme mejor sin dejar de hacer esas cosas en extrañas circunstancias que decía mi abuelo. No me molesta perderme invisible en esta tasca llena de humos cargados de notas sin narrar en inglés. No sé qué relación tiene mi malestar con esa ausencia ante el espejo, pero reconozco que no me importa padecerla si me permite ver más. El mejor encuentro, es el que uno disputa consigo mismo antes del campeonato mundial de los adultos, decía antes de despertar Carmencita, la restauradora de brazos a torcer.

Hoy estoy con todos en la taberna. No sé cómo, pero he pasado al otro lado y tengo una jarra de cerveza azul agarrada con mi mano izquierda; desde aquí lo veo todo en plan zurdo. Qué cosas. Miro hacia mí y me veo, pero lo que no termino de visualizar es el reflejo del espejo que me trajo hasta aquí. Estás quedao', me dice un irlandés con gesto de intervenido. Será eso, pienso. Me encuentro mejor. Debe de ser por tanto, que me he quedado en este lado. No sé qué queda a los lados de la taberna, pero por lo pronto voy a empezar esta cerveza y brindar con la gente; después ya buscaré mis nuevos límites.

PD.: La imagen viene del blog Amigos del Kraken.

5 comentarios:

capitán garfio dijo...

Hola, cuanto tiempo...
No sé a ti, pero a mí ,me ha recordado que nos hacemos mayores, pero siempre será bueno, el poder encontrarnos...
un saludo y un abrazo

Capi

Daniel Seseña dijo...

Sí señor, mucho tiempo. Nos hacemos mayores afortunadamente. Esto es un gran torneo reflejado!
Un abrazo!

Anónimo dijo...

Ese comienzo tan rotundo, literario y tan diferente a lo habitual, a mi me ha hecho encontrarme muy bien, por qué no decirlo.

Y brindo con complicidad algo difuminada por el humo, por esas enfermedades que no sólo permiten ver sino también, contar más. grp

Daniel Seseña dijo...

Rotundo brindis! Cheers por las narrativas ficcionadas! Grp

Anónimo dijo...

Hallazgo histórico en la historia del lenguaje: 'gesto de intervenido' Genial!
Por cierto, ayer di mi brazo a torcer y aún lo estoy esperando. ¿Que puedo hacer, espejito?