Ir al contenido principal

Por el buen contexto

Ayer me encontré con Mariano Zas. Venía de su trabajo. Relaciona contextos y saca conclusiones, después las archiva en una memoria externa y recupera la suya. Así día tras día. Extraído de una idea que tuve hace mucho tiempo y que hoy reaparece en esta coyuntura extraña, de madrugada, a pleno sol de la noche, decidí sentarme un rato a charlar con él. Apagamos los móviles y desconectamos con el mundo exterior para centrarnos en la situación. 

Lo primero que me dijo, una vez pedimos los cafés y disparamos las frases de inicio, fue que debía resintonizar los canales. Qué canales, le pregunté. Los que programaste con el cambio. Qué cambio, repregunté. Aquel que empezaste cuando se te ocurrió que yo debía tener sentido. Me dejó de piedra, pero tenía toda la razón. De hecho, un relacionador de contextos como él que cambia de memoria en función de las circunstancias sólo podía tener sentido si establecía un nuevo sistema de canales dinámicos; pero el dinamismo en algún punto se paró, me vino a decir. 

Por tanto, una cosa quedó clara rápidamente. El encuentro no fue casual, por el contrario pertenecía a una de sus conclusiones consecuencia de la relación de contextos; los adecuados en este caso, en los que yo me había cruzado de algún modo. Después, seguimos hablando de fútbol para no dar pie con bola. Poco a poco fue desapareciendo hasta que me levanté de la siesta de un día que no figura en la semana y a una hora que siempre permanece al margen del reloj. 

Hoy me lo he vuelto a encontrar. Iba con prisa. Sólo me ha hecho un gesto de aprobación. Menos mal. Estas ideas que a uno se le ocurren con forma de personaje, a veces tienen más fuerza que otras aparentemente construidas.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Leído muy rápido a la 1:34 del 28 de Octubre. Da pie a muchas reflexiones pero no quiero adelantar conclusiones...por si acaso. Mañana lo vuelvo a leer.
Copi
Anónimo ha dicho que…
Lo he vuelto a leer. Tiene ritmo, misterio y genera inquietud: despertarse en "un día que no figura en la semana y a una hora que siempre permanece al margen del reloj" produce la misma sensación de desasosiego que deben sentir los que no reconocen caras o sentimos los que oímos que hay gente con ese problema: no tienen memoria de rostros!
Magnífica entrada!
Copif

Entradas populares de este blog

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…

LO OPUESTO A ESBELTEZ, HIJA

Es madre, atleta y pinchadiscos (a partir de las 00 horas, cada día de su vida). Y al mismo tiempo es alguien. Nadie en concreto, sencillamente alguien; que es mucho sin ser nada. Lo lleva bien y mal, regular y como puede. Su hija Sandra sigue sus pasos de cerca. Y lejos quedan los pasos que ambas dieron para encontrarse en aquel país africano donde se conocieron; que siempre estará más cerca de lo que dicen... y menos de lo que creen.

Fábula y Sandra viven una vida que nunca -cada una en su fuero interno- pensaron que vivirían. Fábula buscó a Sandra y Sandra encontró a una madre de fábula. Fue casual, pero no. Y ahí están imprimiendo una vida con todos los colores que tienen a su alcance; y usando sólo el blanco y negro para ocasiones sensacionales. Viven sin parar y no miran hacia atrás, salvo lo necesario para poder vislumbrar lo que tienen delante... Que es lo que cuenta, sin menospreciar el presente.

Mucho han trabajado para estar donde están; mucho más han sufrido lo que no pensab…