Cuesta

El caso es que siempre hay cuestas. Salgas o entres, vengas o vayas, te sientes (cómod@) o trasciendas, te cagues en todo o en nada, asumas o cuestiones, barras o dejes acampar el polvo, corras o corras, huyas o viajes, planches o te arrugues, ganes o pierdas, te hundas o nades, vuelvas o te revuelvas, te alojes (en ese hotel) o desalojes la realidad... Siempre habrá una pendiente que hay que allanar. Aunque "cueste"!

Comentarios

grp ha dicho que…
Y añado: lo que cuestan las que hay que subir, despacio, recordándote a cada paso por qué subes; y las que uno baja, sin pensar, pero en las que es fácil darse una hostia. Ay, sí, cuesta, cuesta… aunque con literatura, un poquito menos.

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