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Mostrando entradas de junio, 2014

Vuelta y vuelta por ese sentido

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Darío decidió hacerse un filete pensado a la plancha. Se cortó con una copa en estado de reposo y entre dos aguas. Los glóbulos, en un intendo de seguir un orden en su... pulsión, pensaron que lo mejor era lo peor que podía pasarles. Cortó la hemorragia y penó la pérdida de sus pequeños pensantes, expulsados de la circulación. Se hizo la luz (al baño maría), el loco (frente a sí mismo) y el filete (vuelta y vuelta). Por un lado halló un extremo y por otro, un punto medio poco hecho; pero acertado. Un glóbulo rojo que sobrevivió al proceso lo observaba todo. Pensó en no hacerlo, pero tuvo que mirar.
Con una nueva cicatriz, un glóbulo rojo inquieto observando y el hambre de entender el mapa de su propia asincronía, empezó a comer. Antes se sirvió un vino DO. Castrunteriza. Encendió una vela, abrió una caja pendiente. Brindó. Todo estaba en su sitio y el filete en su punto.  
Uno a uno iba digiriendo los motivos que le habían llevado a su tiempo. Los incontrolables y los razonables. Unos…

El hilo y los principios del fin

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Se pasó la noche haciendo cola. Antes, mimetizándose con un armadillo (que estaba por ahí de paso antes de su extinción), había probado a protegerse del mundo y de sí misma para intentar convertirse en una coraza con forma de bola. La cola no avanzaba muy rápido, pero no iba a abandonar. Y eso que desconocía la meta, pero sí dónde tenía que llegar... Y tanta (coraza) como deseos de no necesitarla; pero a veces las cosas son así. ¿Así, cómo? Así, contradictorias. Querer cuando no quieres o no quieres querer; o crees querer cuando crees más de la cuenta o no te crees lo que quieres cuando quieres demasiado... Perdió el tiempo en algún rincón. Junto a algunos principios. Ocurrió sin querer, sin creer, pero ocurrió. Pero los finales esperaban pacientemente su llegada de fondo.
Paso a paso, la distancia con el fin se estrechaba. Y entre el "no quiero ver", pero "lo miro", se agarraba inconsciente a esa fila de personas sin rostro. Era el único argumento de continuidad q…

Periodismo ficción y el libro del pelirrojo

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Escribo este post desde el más absoluto misterio de saber qué me voy a encontrar en la caseta 320 (Antonio Machado) de la Feria del Libro de Madrid. Mi viejo amigo, el que me dice que voy a estar más solo que la "menos una", me susurra con cariño al oído para darme ánimos y aguantar el golpe de humildad. Acabo de publicar mi primer libro (Periodismo Ficción), algo que nunca pensé que ocurriría. De hecho, no lo he hecho yo, sino una editora valiente llamada Elena P. Jiménez; que con todo su empeño ha montado editorial (esferaED), colecciones y un contexto de letras muy prometedor. Y en medio, un hueco para las pequeñas crónicas que llevo escribiendo desde hace un tiempo. No necesito un golpe de humildad. Estoy tan curtido, que parezco un puto sparring al borde de la jubilación. Es más, estar aquí es como estar en un podio. Ahora, tras este elogio a la pasión de la autocompasión, tengo la sensación de que hoy algo termina y comienza un nuevo y largo episodio de Periodismo fic…

Por la bocacalle desbocada

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Acabo de pasar por un cruce y mientras caminaba en cierto sentido, en otro (en dirección contraria) me he cruzado conmigo mismo. Venía precipitado, anacrónico... Y me he terminado atropellando. Ahora, en el suelo, veo cómo me fundo en un solo cuerpo de texto; por un momento temí ser testigo de mi propia fuga. De no prestarme ayuda y huir. Afortunadamente me he quedado. Y tirado en este cruce de ideas y caminos me entretengo ignorando el dolor del golpe. Venía pensando en todos los esquemas que se van rompiendo con los años; en los límites que caen a medida que consagras los tuyos; en la foto que me gustaría tener abierta en mi teléfono si me mato en un accidente; en el capítulo 107; en lo irónico que es todo...
Venía en un sentido, me cruzaba en otro. Volvía del súper también, con bolsas llenas de argumentos de supervivencia. Entonces mi cuerpo de texto me mandó un mensaje a través de un tipo simpático y legible. Debía borrarme de aquel camino, sin prisa, sin pausa y a doble espacio. …