jueves, octubre 30, 2014

La causa por el tejado

Venía de escuchar un chiste muy malo. Llegaba de discutir a golpes consigo mismo. Regresaba de una vuelta atrás pensada hacia adelante. Había estado circulando en línea recta en torno a una idea con mucho recorrido circular. Pensó en ello y ello pensó en él; tanto como ella, pero hay cosas que pasan y otras que pasan de largo. Después se lo comentó todo (o casi todo) a la compositora de pausas y se guardó un tanto para consultarlo con el corredor de balsa (un auténtico salvavidas). Estaba en una travesía sin cuentos con muchos caminos para tomar en serio.    

Entre todos vieron lo que ocurría: tras dar el golpe en el banco de palabras para llevarse el botín más preciado (una maleta llena de respuestas), descubrió que... el gope de efecto había abierto un boquete en un cúmulo de sentidos con los que no contaba; y que estaban pendientes por ser propios. Incluso, dentro de este equipaje también había algunas de las ansiadas respuestas. En definitiva, motivos para hablar y razones para trabajar en direcciones adecuadas. 

La compositora de pausas le prestó un espacio aislado sin paredes, con mucha intimidad. Un lugar perfecto para no escapar más. El corredor de balsa le dio sus remos. Y una tercera persona que no cuadra donó a la causa una consecuencia. Y así, con todo el terreno preparado, esta vez sí, empezó a construir la causa por el tejado después de caer de golpe contra el suelo. El fondo empezaba a imponerse. Llegar a él es cuestión de tiempo.      

sábado, octubre 11, 2014

Martín, el chaleco anti-calas y la libertad anónima

Después del golpe Martín estaba cansado, sin ganas de pensar y con la herramienta de la emoción bajo mínimos. Sin nauseas pero sin prisas. Con pausa pero sin tripas. Estaba agotado tras una operación que duró casi dos años.
El cirujano sentía admiración. Por primera vez extraía, por propia voluntad del paciente, una venda de los ojos con ramificaciones defensivas en cada extremidad interior. Un golpe a su estado vital. Una necesidad que, como sujeto, supo manifestarse, definirse y proclamar la autodeterminación. Pero la factura era alta y Martín lo sabía: Vivir sin la protección que traía de serie y por tanto quedar expuesto (con lo puesto y adquirido) a emociones; a favor y en contra. 

La operación comenzó en una exposición de Sebastiao Salgado, donde se invirtió la realidad para que fueran las fotos quienes contemplaran a Martín. Eran ellas, siempre instantáneas, las que veían cómo él iniciaba el preoperatorio. El cirujano, el doctor Posible, operaba desde un plano contiguo, mientras sujetaba al motivo de la intervención. Un motivo difícil, de esos que no se entienden a primera vista. Una razón de peso que sólo puede entenderse sin filtros. Martín, primero lo intuyó, después lo dedujo, más tarde lo entendió y finalmente asumió que sólo podría acariciar motivo y razón expropiando esa parte de sí mismo. No había vuelta atrás, sólo la locura de la cobardía podía parar el proceso. El Dr. Posible comenzó a separarle de la venda, del cristal ahumado, del chaleco 'anticalas'*. 

Lo peor ya ha pasado, dijo la enfermera. Martín estaba triste, de bajón, flojo, vacío, solo... Sabía que el proceso hasta adaptarse a la nueva vida sin filtros no era inmediato. En cambio, pronto empezaron a visitarle síntomas de una libertad desconocida y anónima. A veces ácida, incluso cruel y sarcástica. Pero síntomas de que había llegado a un hábitat hecho a su medida. De hecho él mismo lo había construido. Estar solo ante el peligro de vivir y ser consciente de ello no mataba. Cada día más contento y satisfecho por la opción tomada, entendía que había llegado tarde, pero había llegado. Posible, dos años desde el desfile de realidades, le dio el alta y Martín bajó a la tierra. En un bote con formol el doctor le entregó la venda y sus raíces, pero prefirió donarlo todo a la ciencia. Hoy lleva las primeras gafas graduadas a su medida. La justa. La suya. 

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*Décima acepción de Cala: "Tienta que mete el cirujano para reconocer la profundidad de una herida". 

**La imagen pertenece a la obra de Sebastiao Salgado. http://thephotographersgallery.org.uk/sebastiaosalgado