Ir al contenido principal

ALMACÉN DE INTENCIONES

Después de jugarse el habitual partidillo de baloncesto con sus colegas, Andrei Pérez Cluj, salió disparado al almacén de intenciones pendientes; cada vez que encesta piensa en las suyas. Y a pesar de pasarse todo el día en contacto con ellas, no es capaz de darlas salida. Piensa y existe, recopila y pregunta, bromea con las intenciones ajenas y apila las exageradas... Pero nada, tiene que visualizar el partido que viene para aceptar quizá que no las tiene. o busca en lugar equivocado.

Suele terminar a eso de las 18 h
. Sale a la calle confuso. ¿No tengo intenciones? Si es así, ¿desde cuándo; desde siempre? ¿Las perdí al entrar a trabajar en el almacén? Éstas y otras preguntas fueron cogiendo turno en su cabeza ayer tarde. Cuando llegó a casa se hizo un filete vuelta y vuelta y lo acompañó de una hoja de perejil, escrita por ambas caras con textos sin sentido; sin conexión. Consiguió dormir en paz, y algo murió dentro de él. Pero a la mañana siguiente, saltó la sorpresa.

Se disponía a machacar la canasta cuando su amigo Iguana, le tiró al suelo. Juan Xoro, otro de la pandilla que hacía de árbitro se agarró el antebrazo con la mano y gritó: ¡Falta intencionada! Y de aquella infracción, el hueco vacío de Pérez Cluj, comenzó a recibir intenciones sucedidas y otras por venir. La falta y la intención habían creado equipo.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
¡Qué bueno este diccionario de intenciones propias, ajenas o inexistentes!. Eso sí, mi sonrisa viene hoy con esa hoja de perejil escrita por las dos caras.

Volveré a leerlo porque es uno de esos post que como una vez ya dije tienen la cualidad de 'explicarnos mientras se explican a ellos mismos'. Y siento repetirme, no era mi intención. isa
Juana ha dicho que…
Hay un amigo mio que gusta de escribir esta frase:
"lo intentas, lo cosigues .... pero siempre con amigos"
Daniel Seseña ha dicho que…
Isa, siempre captando esos detalles tan invisibles como la hoja de perejil "tallada". Siempre en el clavo.

Juana, no sé si con amigos, andrei es más individual de lo que parece. Creo que es su intención. Pero releyendo el post, me doy cuenta de que hay un personaje que tengo que explorar... Es ese amigo que hace de árbitro. Tiene que tener lo suyo.

Gracias, amigas!

Entradas populares de este blog

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

La crónica borradora

Borró tres archivos por la mañana, el eje de la crónica que tenía que entregar al día siguiente. Cada uno correspondía a un asunto pendiente. El cúmulo le pesó más que el deseo o la necesidad de resolverlos. Salió a la calle en busca de respuestas aleatorias. La calle -cansada de su rol de eterna transición- contestó con más preguntas. Ella en parte se enteraba de lo que ocurría y en parte lo evitaba. Lo mismo había sucedido con aquellos archivos. Uno fue borrado a conciencia, dos sin querer. O al revés. Nunca lo sabrá con toda certeza.

El día anterior se había registrado un breve temblor de tierra. Pocos grados, pero los suficientes para sentir lo fino que es el asfalto y el vértigo de la fragilidad. El movimiento brusco le dejó algo mareada. ¿Qué relación existía entre el miedo a caer al abismo y el borrado -accidental o no- de archivos propios? ¿Había alguna relación? Mientras paseaba sin destino marcado -sintiendo y recuperando la firmeza del suelo con sus nuevas sandalias- el co…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…