Ir al contenido principal

ADELFA, MUERTE Y UN HIJO INSEGURO

Llevo 4 años muerto. A gusto ¡Con lo me costó aceptar mi puta muerte! Y hoy, mi hijo en un ataque de debilidad va y me despierta. ¡Manda huevos! Estaba en mitad de una fiesta cuando sufrió su primer delirio de ruina; y fue en el WC, en su tercera meada de la noche, cuando se hundió. Con seis copas de más decidió invocarme a través de un nuevo videojuego.

Me fui al hoyo por culpa de aquel berberecho envenenado con esencia de Adelfa. Y ahora, en un estado entre líquido y gaseoso me planto delante de éste, mi vivo retrato con 24 años; al que dejé en vida con cuarto y mitad de confusión y una charcutería de barrio que gestionar.

-Eres tú.
-Sí, lo soy, hijo
-Cómo estás, papá?
-Muerto, hijo y ahora sublime y en 3D
-Ya, bueno, es que estoy confundido
-Y borracho
-También. Pero como tú te las cogías cuando yo era un niño
-Bueno, me imagino que no me has despertado para reprocharme nada
-O sí, papá, o sí. Es que estoy jodido... Estoy solo y la charcutería no me gusta
-Véndela
-Vale
-¿Ya me puedo ir?
-No, quédate
-Ánimo, hijo. Que por mucho que te diga eres tú quien maneja este videojuego. Vive y entiérrame de un puta vez
-Te quiero
-Y yo a ti, hijo

Por la mañana, de resaca, incineró el videojuego y pensó en inventar un nuevo tipo de fiambre. Yo sigo muerto, pero reconozco que de vez en cuando, noto un picor en la nalga derecha. Dicen por aquí que eso significa que tengo que aceptarme como persona no viva, o sea, muerto. ¿Tiene sentido?

Comentarios

CYBRGHOST ha dicho que…
Uno estaba muerto y el otro de parranda, esperemos que no se líen y acabe al revés.
Anónimo ha dicho que…
Lo que tiene que hcer es aceptarse como fiambre.
isa ha dicho que…
¿Los berberechos envenenados serían de esos sensibles a los susurros o tal vez de algún otro tipo?.

A mí una vez me dijeron que me habían matado pero sigo bien viva, así que me imagino que es compatible. Mata y (después)deja vivir, o algo así.
Juana ha dicho que…
A mi lo que me impresiona es el picor en la nalga derecha, es que si hasta muerto "te pica" ¡fiambre!¡fiambre! jeje
La Zapateta ha dicho que…
Si le pica la nalga hay que seguir hablándole porque le queda un soplo de vida.
Una vez dejé encargado a mi hermano para que me regara unas plantas en mi ausencia veraniega. Le dije que aunque una de ellas estaba un pelín mustia, aun le picaba la nalga. Entonces le hizo gracia, lo tomó a guasa y no la regó con empeño. Hoy esa planta carece de picor de gluteo porque está seca. "Lo que no pica, mata"

Entradas populares de este blog

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

La crónica borradora

Borró tres archivos por la mañana, el eje de la crónica que tenía que entregar al día siguiente. Cada uno correspondía a un asunto pendiente. El cúmulo le pesó más que el deseo o la necesidad de resolverlos. Salió a la calle en busca de respuestas aleatorias. La calle -cansada de su rol de eterna transición- contestó con más preguntas. Ella en parte se enteraba de lo que ocurría y en parte lo evitaba. Lo mismo había sucedido con aquellos archivos. Uno fue borrado a conciencia, dos sin querer. O al revés. Nunca lo sabrá con toda certeza.

El día anterior se había registrado un breve temblor de tierra. Pocos grados, pero los suficientes para sentir lo fino que es el asfalto y el vértigo de la fragilidad. El movimiento brusco le dejó algo mareada. ¿Qué relación existía entre el miedo a caer al abismo y el borrado -accidental o no- de archivos propios? ¿Había alguna relación? Mientras paseaba sin destino marcado -sintiendo y recuperando la firmeza del suelo con sus nuevas sandalias- el co…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…