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EL NOMBRE DEL OTRO

Convencido de haber perdido la cartera en la calle entró en la taberna Engaños en la menor y preguntó por ella. Se tomó una cerveza, una aceituna y siguió buscando, porque allí todos miraban para otro lado... Aunque no precisamente al contrario.

Después se conectó, porque había decidido desconectarse desde anoche, y entró en su red social habitual. Allí la encontró, alguien con el 'nombre' de otro había recogido su cartera. La encontró entre dos frases ingeniosas, una chorrada y tres gilipolleces típicas de sus 'followers'.

Estaba intacta, sólo tenía un papel en blanco de más en su interior y un consejo: ¡No te confíes! Le dio las gracias al del nombre de otro, se volvió a desconectar y fue a leer un rato a Engaños en la menor. Puedo verle en estos momentos, está relajado y mirando con lupa el interlineado adjunto al de 'al lado'.

PD.: Se lo dijo un pajarito que no hablaba, por eso dejó de escuchar y empezó a buscar.

Comentarios

Juana ha dicho que…
Engaños en "la" menor .... suena a música .... no es mala idea, te desconectas, te vas a leer y escuchas música .... es entonces cuando dejas de buscar y, encuentras.
Daniel Seseña ha dicho que…
No hace falta que entrecomilles el sentido musical. Está acompasado ya ... Ahí está LA cuestión :) Gracias por buscar y encontrarlo, Juana.
Anónimo ha dicho que…
yo, de inclinación natural por los interlineados, me he quedado pensando en eso que no se ve del de 'al lado'. Es que por la taberna ya me pasé el otro día. Y me encantó.

Y pese a la ternura del post de ayer, comento (tarde) que también me entro muuucha risa con esa muerte por caída que no por enfermedad.
Daniel Seseña ha dicho que…
Nunca es tarde, lo importante es caer en la menor.

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