Ir al contenido principal

MIRADAS CON RAÍZ

Me lo encontré de casualidad, paseando por mi barrio. Noté una mirada extraña, me giré y ahí estaba. Todo un chopo con ojos bajo duras cejas, nariz y un gesto profundo. No hay pintura... 'ni cartón'. Es obra de la naturaleza. Pero seguramente, empujada por una mano humana. Dicen que si practicas unas incisiones a un árbol, éste se defiende del mismo modo que la piel humana: cicatrizando. De ser así (que no deja de ser pura teoría), estaríamos ante un tipo de artista, cuanto menos muy original...

...Alguien que dibuja un boceto sobre una superficie que decide cómo interpretar (curándose y dando cicatriz a sus heridas con intención artística) la idea del artista. Ahora bien, si resulta que esta cara (con gesto propio) es fruto del capricho de la naturaleza... A las Caras de Bélmez les ha salido un duro competidor: Mr.Chopo y su mirada fija discontínua.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Estuve con mis compañeros de promoción del colegio. Cumplíamos 50 años!!!! desde que terminamos el PREU. Y a todos, Mr. Chopo nos había pintado cicatrices, sombras, manchas... La vida es una paleta de pintor.
Copifate
(He leído desde 30.5 a hoy, y se puede decir que hay cuerpo doctrinal, meollo, poesía, sensibilidad, humor. Hay mucho de todo.)

Entradas populares de este blog

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…

La crónica borradora

Borró tres archivos por la mañana, el eje de la crónica que tenía que entregar al día siguiente. Cada uno correspondía a un asunto pendiente. El cúmulo le pesó más que el deseo o la necesidad de resolverlos. Salió a la calle en busca de respuestas aleatorias. La calle -cansada de su rol de eterna transición- contestó con más preguntas. Ella en parte se enteraba de lo que ocurría y en parte lo evitaba. Lo mismo había sucedido con aquellos archivos. Uno fue borrado a conciencia, dos sin querer. O al revés. Nunca lo sabrá con toda certeza.

El día anterior se había registrado un breve temblor de tierra. Pocos grados, pero los suficientes para sentir lo fino que es el asfalto y el vértigo de la fragilidad. El movimiento brusco le dejó algo mareada. ¿Qué relación existía entre el miedo a caer al abismo y el borrado -accidental o no- de archivos propios? ¿Había alguna relación? Mientras paseaba sin destino marcado -sintiendo y recuperando la firmeza del suelo con sus nuevas sandalias- el co…